jueves, agosto 03, 2017

Todos los caminos llegan a Roma.. ¡y más allá! - Parte 1

Arbolito, arbolito, ¿quién es el más bonito?
Arbolito, arbolito, ¿quién es el más bonito?
Un anhelo común de muchos seres humanos es conocer sus origenes. Yo no soy la excepción, así que siempre quise saber más acerca de mis familia ¿Quienes eran mis abuelos? ¿Y mis bisabuelos? ¿Y... ?

En el caso particular de mi familia paterna la historia es compleja, pues mi abuela paterna, Margaria, era hija "natural" o ilegítima, es decir, nacida fuera del matrimonio, situación que a principios del siglo XX en Chile era muy mal vista socialmente, se escondía o se evitaba reconocer.

Por esa razón, poco o nada sabía de mi bisabuelo paterno-materno (el padre de la madre de mi padre), excepto que se llamaba Pedro Sánchez, dato que mis tías paternas habían atesorado de labios de mi abuela, ya fallecida, y del hecho de que en su infancia les tocó interactuar en algunas pocas ocasiones con él.

¿Cómo saber más acerca de él? Varias veces en el pasado había escuchado que para efectos de conocer el árbol genealógico personal/familiar, uno puede preguntarlo a los "mormones", es decir, la Iglesia de Jesucristo de los Santos del los Últimos Días, (LDS por sus siglas en inglés, "Last Day Saints").

Pero la idea de ir a gastar tiempo a preguntar a una iglesia datos suena rebuscado y poco práctico.

Pero ya no lo es más... gracias a ¡Internet! O mejor dicho, a que la LDS hoy ofrece en línea registro gratuito al sistema de estudio de genealogías en www.familysearch.org.

Página de bienvenida del sitio de genealogías "FamilySearch" de la LDS Church
Así que, lleno de curiosidad, me registré en el sistema, y después de poco tiempo encontré que mi mentado bisabuelo era Don Pedro Pascual Sánchez Zamora, oriundo de Casablanca, Chile.

Lo que no esperaba, es que la línea familiar de los Sánchez Zamora se extendiera tanto hacia el pasado.

Tanto como, por ejemplo, para encontrar que gracias a don Pedro Pascual, mi familia tiene como ancestros a personajes como Hernando de Aguirre o Francisco de Aguirre, ambos personajes que tienen hasta calles con sus nombres en Chile. O mejor, que a través de ellos se pudiera llegar a toda una línea de realeza europea, llegando incluso hasta ¡el emperador romano Claudio, del siglo I!.

Se puede ver las "ramas" familiares que llevan a todo ese paseo en estas imágenes:


Si eso parece poco, se puede observar que también, extendiendo esa mismas ramas, somos descendientes del rey de Juda Josías, del siglo VII antes de cristo:


Y, como no, obviamente eso lleva a deducir que descendemos de Adán y Eva ¿Obvio, no?



¿Qué validez tienen todas esas genealogías? Sin duda puede ser dudoso, en especial porque así como se pueden cuidadosamente agregar o corregir las genealogías en Chile en base tanto a los recuerdos de nuestros familiares, como por información documental de los antiguos registros físicos del Registro Civil e Identificación, sorprendentemente disponible en la interfaz de Family Search.

Microfilm del libro del Registro Civil de Casablanca, donde consta el nacimiento de Pedro Sánchez, disponible online en el sistema FamilySearch de la LDS Church.
Pero también es posible "agregar" correctamente cualquier tipo de genealogía no demostrada o imposible de demostrar, que venga de cualquier fuente, incluyendo por supuesto la Biblia, o de cualquier libro o historia antigua...

Y además, si un lector curioso mira con detenimiento las imágenes mostradas, podrá ver que algunas tienen serios anacronísmos, como padres nacidos siglos antes de sus hijos (?) o ¡después de sus hijos! (???) ¿viajeros del tiempo?

En esos casos, lo más probable es que o bien alguien conecto dichos árboles por alcance de nombres, o bien efectivamente las personas tenían relación directa pero las fuentes para las fechas son erróneas. O directamente la conexión no existe o es "fantasía" histórica.

Y por otra parte, si bien la tradición judeo-cristiana define (o necesita definir) el origen de la humanidad en una sola pareja que vivió hace apenas 6000 años atrás, la ciencia gracias a los estudios genénicos permite fechar el origen de la humanidad en decenas o cientos de miles de años, en África, lugar donde en una población de unos pocos miles de seres humanos, hace unos 60.000 años atrás, vivió un ancestro que legó su gen Y a todos los humanos varones vivos hoy, quien es conocido como el "Adán cromosomal". Pero como la historia escrita tiene apenas unos pocos miles de años, su linaje hasta nosotros está perdido para siempre más allá de toda recuperación.

Pero sin duda que suena entretenido pensar que, al final, de todas formas desciendo ni más ni menos que de reyes y emperadores. ¡Arrodíllense, súbditos!

¿Es eso asombroso? Lo más divertido es que, errh, no, no es para nada asombroso, pues técnicamente esta situación de que yo desciendo de un emperador Romano o una variedad de reyes de diversas partes del globo (y por supuesto también mi padre, mis tíos y todos mis primos paternos), es en realidad la situación de casi cualquier persona viva hoy en occidente.

Pero de eso hablaré en algún momento en el futuro, y en especial de las curiosas matemáticas detrás de nuestras genealogías.

No hay comentarios.: