martes, marzo 05, 2019

Meritocracia satánica

Nicolas duboc satan


¡Cuidado, que Satanás era un buen estudiante! H/t Nicolas Duboc.
¿Se han preguntado alguna vez porqué la derecha chilena, aunque en el discurso quiere una "educación de calidad" para Chile, rema para el otro lado?
Podemos encontrar el secreto en los escritos de un famoso pensador (énfasis añadidos):
"Camino 624. Jerarquía. -Cada pieza en su lugar. -¿Qué quedaría de un cuadro de Velázquez si cada color se fuera por su sitio, cada hilo de la tela se soltase, cada trozo, de madera del bastidor se separase de los otros?" 
"Camino 709. ¿Oyes? -En otro estado, en otro lugar, en otro grado y oficio harías mucho mayor bien. - Para hacer lo que haces no hace falta talento!... Pues yo te digo: donde te han puesto agradas a Dios..., y eso que venías pensando es claramente sugestión infernal." 
"Camino 832. Qué afán hay en el mundo por salirse de su sitio! -¿Qué pasaría si cada hueso, cada músculo del cuerpo humano quisiera ocupar puesto distinto del que le pertenece? No es otra la razón del malestar del mundo. -Persevera en tu lugar, hijo mío: desde ahí cuánto podrás trabajar por el reinado efectivo de Nuestro Señor!" 
"Camino 837. Galopar, galopar!... Hacer, hacer!... Fiebre, locura de moverse... Maravillosos edificios materiales... Espiritualmente: tablas de cajón, percalinas, cartones repintados... galopar!, hacer! -Y mucha gente corriendo: ir y venir. Es que trabajan con vistas al momento de ahora: "están" siempre "en presente". -Tú... has de ver las cosas con ojos de eternidad, "teniendo en presente" el final y el pasado... Quietud. -Paz. -Vida intensa dentro de ti. Sin galopar, sin la locura de cambiar de sitio, desde el lugar que en la vida te corresponde, como una poderosa máquina de electricidad espiritual, a cuántos darás luz y energía!..., sin perder tu vigor y tu luz." 
"Camino 926. Me preguntas..., y te contesto: tu perfección está en vivir perfectamente en aquel lugar, oficio y grado en que Dios, por medio de la autoridad, te coloque."
Las citas son sacadas del libro "Camino" (1934) de Josemaría Escrivá de Balaguer, el cual constituye la obra fundacional del Opus Dei.
Es por esto que, en el núcleo de la doctrina del Opus, cada uno tiene su lugar, y el afán de "cambiar de lugar" es pecado. He ahí que ellos quisieran un mundo donde los ricos son ricos, porque ese es su lugar, y los pobres son pobres, porque ese es su lugar, divinamente sancionado. Ese es el espíritu que funda el afán de la élite política de la derecha chilena, en especial la UDI.
Así que recuerden, cada vez que un pobre anhela, por su propio esfuerzo, dejar de serlo, recuérdenle: "donde te han puesto agradas a Dios..., y eso que venías pensando [de cambiar tu condición social] es claramente sugestión infernal".
No hay nada más satánico que desear un Chile donde el esfuerzo individual, el estudio en una educación de calidad, pública y laica, sea capaz de implementar una verdadera meritocracia, una haga que esos pobres y humildes, pero satánicos chilenos, arruinen el plan de Dios y hagan que la élite chilena, Opus Dei mediante, vea en peligro su calidad de élite y sus privilegios "divinamente otorgados".

sábado, septiembre 29, 2018

La iglesia católica está podrida

Imagen relacionada

ACTUALIZACION: 29/09/18 12:31: El documento eliminado fue recogido por el medio The Clinic, para cualquiera que quiera revisarlo en su texto integro.

Debido a todos los escándalos de abusos sexuales que _seguimos_ conociendo, el arzobispado decidió publicar un "instrumento de trabajo" con recomendaciones a sus clero para evitar los problemas.

No alcanzó a estar un día en que se hiciera público antes de que tuvieran que sacarlo de publicación y pedir disculpas porque según ellos decían cosas que se pueden maliterpretar por ser traducciones literales de documentos de otras latitudes:
"Se corregirán ciertos contenidos que fueron traducidos en forma literal y que no son adecuados, o que se prestan para interpretaciones incorrectas"
Pero... resulta que ese documento no fue una mala traducción directa hecha por una secretaria despistada o sin sentido del pudor. Nos enteramos por la prensa que "trabajado por el Consejo para la Prevención de Abusos del Arzobispado de Santiago. Esta entidad, recientemente creada por la arquidiócesis y encabezada por la abogada Andrea Idalsoaga, tiene a su cargo la Oficina Pastoral de Denuncias (Opade) y el Departamento de Promoción de Ambientes Sanos".

Esto quiere decir que ese documento pasó por un "Consejo" e incluso por manos de una abogada, por lo que MUCHOS ojos pudieron verlo, analizarlo, y pensar si su redacción y recomendaciones tenían sentido. Es una MENTIRA decir que 'ups, esto es una traducción literal, no nos dimos cuenta que sonaba mal, culpa del traductor de Google"....

Como ahora el documento simplemente no está disponible (en su enlace aparece un "LO SENTIMOS, ESTA PÁGINA NO EXISTE"), afortunadamente el usuario de twitter @jvelasq capturo parte del documento, y lo publicó para vista pública, destacando cosas que son literamente VER-GON-ZO-ZAS.

Captura de pantalla del documento
Por ejemplo, que se enseñe que son "Conductas que pueden ser malinterpretadas y que, por lo tanto, hay que evitar" el "Violar la privacidad, mirando o sacando fotos mientras los niños, niñas, adolescentes o personas vulnerables estén desnudos, se visten o se duchan".

¿¡Qué!?

¿O sea, eso no es apropiado por ser malinterpretable? ¿En qué estúpido y torcido universo viven los curas y sus jerarcas donde mirar o fotografiar a niños desnudos sí es apropiado, solo que puede ser "malinterpretado"? ¿Qué maldita interpretación sí podría ser apropiada para hacer eso en primer lugar?

Y si eso no les parece grave, vean esto otro: En un capítulo llamado "Muestras de afecto" plantean que "existen formas inapropiadas de expresar afecto y la cercanía, las cuales deben ser evitadas". O sea, infórmense que si han estado demostrando su afecto así, no es mejor forma. Entre otras esas formas son:
  • "Dar palmadas en los glúteos, tocar el area de los genitales o el pecho" (!!!)
  • "Dar masajes".
  • "Besar en la boca a los niños, niñas, adolescentes o personas vulnerables".

O sea... o sea...¿los curas han estado haciendo eso como 'muestra de afecto" todo este tiempo entonces, y los jerarcas de la Iglesia Católica recién ahora tienen que enseñarles que eso es "inapropiado"? ¡PERO SI ES UN DELITO PENAL DESDE HACE AÑOS Y VA CONTRA TODO SENTIDO COMÚN!

Llamar a conductas que SON ABUSOS SEXUALES y directamente DELITOS PENALES como cosas "inapropiadas" o inconvenientes por ser "malinterpretables" simplemente es caer en los más asquerosos eufemismos.

¡Viejos enfermos! Eso es lo que han demostrado, que son una institución que alberga a una tropa de gente enferma. Y aún cuando intentan "arreglar" el daño, solo demuestran cuán podridos están, de "cuerpo y alma", poéticamente hablando.

Lo que es un verdadero milagro es que haya gente buena y honesta que aún quiera ser Católico y estar bajo ja juridicción de esos viejos degenerados, y que permitan que luego los sermoneen respecto de la moral sancionada "divinamente" que ellos deberían seguir.

Un asco.

Por ello cabe preguntarse: mientras gente así de degenerada ha estado dirigiendo una iglesia "sancionada por Dios" por centenares de años, y por detrás abusando sexualmente de los más débiles y vulnerables ¿dónde estaba su dios Omnipresente y Omnipotente?

lunes, septiembre 17, 2018

El poder de la Omni-impotencia

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Cada disciplina tiene sus expertos. Si es experto en la vida, un biólogo. Si es experto en lenguajes, un filólogo, etc. Si es experto en temas de Dios y religiosos, un teólogo. Y estos últimos han sido especialistas en filosofar por siglos acerca de qué es Dios y qué quiere. Y de paso deducir y explicar sus atributos. Algunos de los más conocidos son los OMNI.

La teología indica que Dios tiene varios atributos "omni": Dios es omipresente (está en todas partes), es ominciente (lo sabe todo) y es omnipotente (tiene todo poder concebible), entre muchos otros omni (también se le adjudica ser  onmimisericorde, "todo misericordioso", todo amoroso, etc.).

Sin embargo, después de la fanfarria inicial de declarar que Dios tiene tales atributos, los teólogos han estado omni-aproblemados, y han tenido que gastar ríos de tinta para "justificarlos", pues muchos de estos atributos se contradicen entre sí o contradicen lo que sus propias escrituras judeocristianas establecen. Por ejemplo Dios colocando un producto "peligroso" en su jardín del Edén sin saber qué iba a pasar, o cuando estaba pasando, a pesar de que esta (supuestamente) en todas partes, sin tener idea del problema entre manos.

Pero los problemas son más malos cuando se mira el mundo de hoy. Si Dios está en "todas partes" y o "sabe todo", tal Dios sabe cuando una cosa mala le sucede a una persona, y más atención requeriría de su parte si ese alguien es un creyente que está rogando por "su" ayuda. Y así vemos sin embargo que muchas personas son víctimas de todo tipo de desastres naturales o de violencia y abuso de otros humanos, sin que tal Dios haga nada por proteger o auxiliar a las víctimas.

Lo anterior es aún peor si consideramos los casos donde el victimario es alguien ligado a una iglesia o, peor, directamente un líder de una iglesia (sacerdote, pastor, obispo). ¿Qué ha hecho la divinidad para proteger a las víctimas, o detener a los agresores y prevenir futuras víctimas? Vemos que absolutamente nada, pues los agresores muchas veces han vivido en absoluta impunidad, poder y prestigio, y si más que tarde han caído o han sido expuestos ha sido sólo por el clamor de las víctimas ante la justicia y sociedad humanas, pues la contraparte divina brilla por su ausencia....

Pero el poder omni más penoso, he llegado a concluir, es el de la omnipotencia. Dios tiene "todos los poderes", y así se ha declarado pues los creyentes atribuyen a Dios la existencia de todo el universo, por lo que su poder debe ser inmenso. Y según el Antiguo Testamento, el poder divino era aterrador: era capaz de crear columnas de fuego, partir océanos, hacer caer comida del cielo y todo tipo de hechos imposibles (según el mito del Éxodo). Pero, claro, esas son historias de eventos de hace decenas de siglos, ¿cómo se manifiesta el omni de Dios hoy?

Resulta que para ver a Dios "en acción", hay que preguntarse ¿cuántas cosas los líderes religiosos hacen y piden hacer a sus feligreses "en el nombre de Dios". Y con ello, cuantas de esas cosas son efectivamente hechas por las personas. Y contrastar cuántas de esas podrían ser hechas directamente por Dios, como muestra de poder y presencia. Veamos:

Dios podría financiar a su iglesia.

¿Construir templos? ¿Pagar cuentas de electricidad, agua y gastos? ¿Los vehículos que los pastores y líderes necesitan? ¿Sus viajes? ¿Sus fastuosas propiedades para disfrute personal? ¿Sus caras ropas? Todo eso Dios podría financiarlo, o proveerlo directamente.

¿La realidad? Cada centavo es cuidadosamente ordeñado del ganado creyente, vía diezmo, via donación, via trabajo gratuito voluntario. Si los humanos-ganado dejaran de financiar la religión, la religión moría de inanición.

Lo curioso es que Dios es incapaz de hacer nada físico si no es hecho "en su nombre" por un humano (creyente o no), o porque ocurre como parte del mundo natural. Si se descarta la intervención humana y las ocurrencias naturales, la actividad de Dios se reduce a cero.

Dios podría sanar a sus creyentes

¿Cáncer? ¿Enfermedades terminales? ¿Dolores? ¿Cuentas de hospital millonarias que son imposibles de pagar? Para un Dios omnipotente, sanar a ese humano sería pan comido (considerando que en teoría Jesús fue capaz de incluso revivir muertos; sanar tejido aún vivo es trivial en comparación).

Sin embargo vemos que los creyentes enferman en la misma proporción que los no-creyentes, y tienen que recurrir a la medicina humana tal como cualquier otro. Claro, cuando un creyente pasa por una enfermedad grave y sana (bonus si es supuestamente una enfermedad incurable o fue desahuciado por los expertos médicos), la comunidad creyente asume automáticamente ¡un milagro! O que fue la voluntad divina la que actuó para permitir la curación. Sin embargo se sabe que el cuerpo humano en ocasiones puede responder en formas inesperadas ante las enfermedades y el daño orgánico, y recuperarse aún cuando nadie ni siquiera científicamente lo espera. Y tales "sanaciones" ocurren en todas partes, sin que ocurran ni en más cantidad ni en forma más "espectacular". Pero no vemos eso, solo se ve que las cosas pasan tal y como se esperan en un mundo natural...

Dios podría hacer verdaderos milagros

La omnipotencia de Dios se supone su capacidad de hacer "cualquier cosa" que él desee, si es que lo desea. Sin embargo, cuando vemos los milagros que hoy sus creyentes declaran que son "obra de Dios" (como en el caso de sanaciones), todas ellas ocurren dentro del marco de cosas que se saben posibles en el mundo natural. Sabemos que es posible que hasta las enfermedades más graves se curen a veces en forma "espontánea", y de vez en cuando ocurre. Si le ocurre a un creyente ës un "milagro de Dios". Pero las cosas imposibles en el mundo natural jamás ocurren ni siquiera por milagro. Ni siquiera Dios, supuestamente todopoderoso, puede hacer algo ahí.

Por ejemplo, Dios supuestamente cura todo tipo de cosas, pero ¿porqué Dios no sana a los amputados? El poder de Dios sin duda sería capaz de hacer creer un nuevo miembro a quien no nació con uno o que lo perdió en forma accidental o por enfermedades durante su vida. Pero sabemos que eso no ocurre en forma natural, ni siquiera en forma excepcional. Y, curiosamente, el poder divino tampoco es capaz de hacer tal cosa. Sospechoso...

Dios podría detener desastres o accidentes en plena acción. No que cuando cae un avión u ocurre un accidente, algún creyente sobreviva "en forma milagrosa", siendo uno de pocos sobreviviente entre decenas o cientos de víctimas fatales. Sino que cuando el avión falla y va cayendo hacia el desastre aparentemente inevitable, una mano (visible o invisible) sea capaz de frenar el avión en el aire y depositarlo suavemente en tierra sin ninguna víctima. No, eso nunca ocurre en forma natural, ni siquiera en forma poco frecuente. Y Dios tampoco es capaz de hacerlo, aún si fuera un avión lleno de creyentes clamando por su vida mientras el avión cae.

Lo que vemos es que cada vez que ocurre un (declarado) milagro, tal milagro es algo que es muy poco probable que ocurra en el mundo natural. Ridículamente improbable, pero que se sabe que aunque sea uno en millones, puede ocurrir. Y como puede ocurrir, de vez en cuando ocurre. Con o sin petición a ningún dios, a creyentes y no creyentes por igual. Pero cuando el evento milagroso que se espera se sabe imposible en el mundo natural, tal milagro jamás ocurre tampoco para ningún creyente, pues aparentemente Dios es incapaz de producir algo que sea distinto a lo natural.

Racionalizaciones

Sin duda que cualquier creyente que haya llegado a este punto tendrá muy probablemente en mente una serie de respuestas y objeciones a este planteamiento. Es bienvenido a plasmarlos como un comentario. Desde "yo sé que vi/viví un milagro porque sané" (testimonio anecdótico, pero de algo poco frecuente que ocurre sin intervención divina alguna, punto tres), a todo tipo de excusas de porqué Dios, pudiendo hacer ese tipo de "milagros" no los hace porque "no es su voluntad", "no es parte de su plan", no lo hace para no "revelar su existencia", o que "Dios no debe ser puesto a prueba", etc. Cada una de esas explicaciones son una racionalización, pues superficialmente parece resolver los problemas mencionados, pero cuando se analizan en detalle, no se sostienen.

Por ejemplo, la idea de que Dios hace ciertos tipos de milagros pero algunos simplemente no le gusta hacerlo o no está "en su plan" se contradice con lo que la Biblia registra a Jesús en Juan 14:12-14:
"De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré."
Entonces, el único requisito para obtener un verdadero milagro es que alguien de verdad sea creyente y pida algo "en nombre de Jesús" y eso con seguridad ocurrirá, pues se ve que no hay condiciones extras en esas palabras. No hay condiciones: no hay un "si es que yo o Dios está de acuerdo", o "si es de acuerdo a la voluntad divina". Nada de eso, dice literalmente "todo lo que un creyente pida en el nombre de Jesús".

Entonces deberíamos ver que realmente todo tipo de "milagros" ocurren. No solo cosas poco frecuentes que sí ocurren en el mundo natural. Pero no vemos que tales cosas, milagros "anti-naturales" realmente ocurran. Si no ocurren, entonces la conclusión inevitable es que tales palabras tienen serios problemas, y alguna de las siguientes cosas ocurren:
  • No existen verdaderos creyentes el día de hoy.
  • Sí existen verdaderos creyentes, pero ninguno de ellos es lo suficientemente caritativo y misericordioso para pedir algo por alguien que sufre, como que un amputado se recupere, o que el hambre en el mundo desaparezca.
  • O Jesús dijo eso y mintió, por lo que aunque un verdadero creyente pida algo en el nombre de Jesús, nada ocurre.
  • O Jesús dijo alguna otra cosa pero dichos como esos registrados en la Biblia es mentira, nunca ocurrieron, y es obra de hombres posteriores que inventaron tales dichos. 
O tal vez la explicación es mucho más simple y parsimoniosa. El fallo de el omni de omnipotencia, así como los otros omni, la completa impotencia de Dios de no hacer absolutamente nada si no es un humano haciéndolo "en su nombre", y la completa incapacidad de Dios de hacer verdaderos "milagros", no solo hacer que cosas poco probables ocurran, pueden tener una explicación muy simple: Dios no existe.

Para considerar.

viernes, junio 08, 2018

El origen del apellido Castizaga

El apellido "Castizaga" es muy importante para mí porque estoy directamente "emparentado" con dicha familia. Cuando lo hice, aprendí de ellos que su apellido era de origen español, y en la familia se comentaba que su origen en Chile venía de la llegada de tres hermanos desde España.

La matriarca de la familia repetía la historia que su esposo de apellido Castizaga debió contarle, parafraseándola:
“[…] los primeros Castizaga en Chile vienen de tres hermanos españoles que llegaron al norte de Chile: José, Manuel y Francisco. Después Francisco se fue a Argentina, pero José y Manuel se quedaron en Chile. Los Castizaga son la cuarta generación hijos de esos españoles […]”
Esa es una historia interesante, pero ¿Quiénes eran estos hermanos? ¿En qué año ocurrió esto? ¿De dónde llegaron? Ni la abuela ni nadie de la familia en realidad lo sabe. Y por mucho tiempo esto fue todo lo que sabíamos.

Pero debido a mi hábito obsesivo con los temas que capturan mi atención, investigué en páginas de genealogía para descubrir muchas cosas curiosas, a saber:
  • El apellido Castizaga por su sintaxis tiene raíces vascas, porque el sufijo euskera ‘izaga’ suele dar el significado de “lugar”, por lo que es parte de números apellidos vascos. Por ejemplo, “Iturrizaga” significa “lugar de fuentes”, de la unión de “Iturriza” (fuentes) e “izaga” (lugar).
  • Castizaga entonces significaría «lugar de ‘cast’, ‘casti’ o ‘castis’», excepto por un detalle: ‘casti’ o ‘castis’ no es una palabra vasca.
  • Pero lo más malo es que no hay registros de nadie con un apellido “Castizaga” en el país vasco en el siglo XVI, XVII o XVIII. Por lo tanto es muy poco probable (por no decir imposible) que un español de apellido Castizaga haya venido a Chile en primer lugar.
Aunque hay registros del país vasco de variaciones que podrían sonar parecido, como Castañaga, en realidad hay pocas personas con tal apellido, por lo que parecen más errores de registro que un apellido real de esas épocas.

Luego, ¿era posible que el origen del apellido fuera una modificación accidental de algún otro apellido originalmente vasco, que una vez en Chile, por errores de inscripción u otras razones se haya transformado a “Castizaga”?

Investigando en el sitio de genealogía FamilySearch encontré información clave que me permitió encontrar la identidad del primer Castizaga de Chile: José María Castisaga (con 'S'), nacido alrededor de 1820, y sus hijos todos nacidos en la zona de Choapa. Pero lo sorprendente no hay registros conocidos de otros familiares Castizaga anteriores. Ni padre, ni tíos, ni hermanos..

Después de intentar descubrir entonces cuál era el origen de José María, mi investigación me llevó a descubrir que muy probablemente él fue efectivamente el primer Castizaga de Chile y del mundo, pues su padre no tuvo ese apellido, sino que el apellido "padre" correspondería a Gorostizaga.

En particular, mi investigación me llevó a concluir que José María Castizaga fue hijo de José Ramón Gorostizaga Luco, quien a su vez fue hijo de Manuel Antonio (de) Gorostizaga Urquijo, ciudadano español nacido en Alava, España (país vasco), y que fue enviado a Chile por el Rey de España alrededor de 1774. Estando en Chile, Manuel Gorostizaga asumió varios cargos en el gobierno colonial, tal como corregidor de Quillota, y (re)fundador de la ciudad de Illapel, en aquella época conocida como la Villa de San Rafael de Rosas, donde Manuel Gorostizaga fue nombrado Delegado del (nuevo) partido de Illapel en 1787, reorganizando la ciudad a pedido de Ambrosio O'Higgins.

Extracto del "Libro Becerro de Illapel", donde se decreta la fundación del "Partido de Illapel", donde se menciona al "[...] Comandante Graduado de Teniente Coronel del Regimiento de Dragones nombrado de sagundo [sic] Don Manuel de Gorostizaga (que estaba governando dicha provincia en calidad de Corregidor provisto por el REY y sesó sy continuación por este proyecto) para igual empleo de subdelegado de dicho nuevo Partido [de Illapel]"



Árbol familiar en torno a José María Castisaga, el primer Castizaga
Para quien nunca haya sabido de esto todo, puede que en realidad suene un poco loco, o tal vez demasiado fantasioso. Pero considero que la evidencia que encontré me da gran confianza de que todo eso es exactamente el caso. Pero si eso es correcto, aún noes claro una razón clave: ¿por qué el primer Castizaga, José María Castisaga, no obtuvo el apellido de su padre y en cambio recibió uno de sonido similar pero diferente? Ese es un misterio que tal vez nunca se devele, pero creo vislumbrar varias razones que llevaron a ese hecho, todas orquestadas durante la guerra de independencia de Chile.

Si alguien quiere saber cuáles son las líneas de evidencia y los razonamientos que me llevaron a estas conclusiones, las pueden encontrar en mi ensayo: "El (misterioso) origen del apellido Castizaga en Chile" (descargar PDF).

Espero que los Castizaga de Chile y el mundo disfruten este ensayo y puedan encontrarlo útil en arrojar luz respecto del origen de su linaje familiar. Y si hay alguien que tenga antecedentes adicionales o más detallados respecto de la familia Castizaga y la historia de su origen, es bienvenido de comentar este post o contactarme para ayudar a esclarecer (aún más) este curioso misterio familiar chileno.

lunes, noviembre 20, 2017

Cómo ofrecer una disculpa


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¡Upsi! no sabía que ese sillón era suyo; si me recordara donde dejé mi afilador de uñas...
Si hay algo difícil en la vida es pedir disculpas. Los sentimientos, emociones y nuestro ego se involucran, y por ello disculparse es un arte oscuro que pocos dominan, ya sea por desconocimiento o por directa incapacidad de hacerlo.

Como descargo de responsabilidades, no soy psicólogo ni psiquiatra, ni tengo estudios humanistas serios en el tema, y menos puedo decir que soy un experto en disculparme (apuesto que mi esposa daría eso por firmado). Pero en base a todo lo que sé creo que puedo plantear algo... razonable al respecto.

Inspirándome en la jerarquía de argumentos de Paul Graham 'DH' (que sugiero encarecidamente leer, conocer y aplicar), aquí planteo mi personal "Jerarquía de Disculpas" o en adelante JD (que también podría ser la AH, o Apology Hierarchy, para patentar en término en inglés). Es un orden creciente de la calidad de las disculpas, desde la más baja, una total no-disculpa, al nivel máximo, que debiera ser una disculpa sincera y honesta.

Pero antes de partir, quisiera detenerme en la palabra misma "disculpa". No hay que ser un genio para ver que es una palabra compuesta por el prefijo "dis", (del latino dis-, negación o contrariedad) que vemos en palabras como: dis-capactado, no tener capacidad; dis-parejo, no ser parejo; dis-conforme, no estar conforme, etc.) y la palabra "culpa", de la cual en su cuarta acepción de la RAE, que considero es la que aplica a este tema, se lee:
"Culpa: [...] 4. f. Psicol. Acción y omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad por un daño causado".
Esto quiere decir que para debiera pedir disculpas tienen que darse tres condiciones claves. La persona que debe (o debería) disculparse:
  1. Tiene que haber realizado algo concreto, por acción u omisión, bajo su responsabilidad.
  2. Tiene que haber causado un daño a otro (debido a 1).
  3. Tiene que sentir responsabilidad respecto del daño (debido a 2).
Esta precisión es importante, pues respecto de (1) si uno no realizó una acción que no le correspondía (o no omitió realizar algo que sí debía hacer) entonces cualquier problema o daño a un tercero no es de su responsabilidad, y por lo tanto debería sentir ninguna culpa. Ahora, sí el paso (1) efectivamente se cumple, pero no hay ningún daño a un tercero por esa acción, o de haber daño no hay ninguna razón que tal daño sea a causa de esa acción, tampoco se cumple (2) y el autor no tendría razones para sentirse culpable de nada.

Entonces llegar a la condición (3) significa que la persona tiene que sentirse culpable por haber "cumplido" las condiciones (1) y (2) en forma consciente. Esto es importante pues si alguien sabe que hizo algo y que eso causó daño (1 y 2, check), pero por cualquier razón no se siente responsable, tampoco aflorará un sentimiento de culpabilidad.

Todo lo anterior muestra que sin sentimiento de culpa no puede haber disculpa. Sin sentimiento de culpabilidad el autor del daño probablemente ni siquiera considere que deba ofrecer una.

Disculparse es entonces "quitarse la culpa" al mostrar nuestro sincero reconocimiento de nuestra responsabilidad a quien fue dañado por nosotros, sin perjuicio de que quien las recibe tiene el derecho de aceptar las disculpas (lo que nos ayuda a liberarnos del sentimiento de culpabilidad) o bien no hacerlo, si considera que el daño sufrido es algo que no se puede paliar con nuestra disculpa, por más sincera que esta sea.

Detrás de toda está problemática está el hecho de que cuando dañamos a otro, en ese proceso se daña la relación que tenemos con esa persona. Si además quien fue dañado es alguien con quien nos relacionamos regularmente a cualquier nivel (familiar, escolar, laboral, comercial, sentimental, relación de pareja, etc.), pedir disculpas sinceras puede ser principal mecanismo para restablecer una relación saludable, que de otro modo quedará resentida incluso en forma permanente por el daño causado.

Entonces. TL;DR;  ¿por qué no simplemente ir y pedir disculpas y ya? Pues porque la forma en que se piden disculpas realmente importa. Una disculpa inapropiada o insuficiente puede ser literalmente una no-disculpa que no solucione nada o, peor aún, que dañe aún más esa relación ya frágil por el problema inicial, que es justamente lo que uno quisiera restaurar con la disculpa. Y estas diferentes formas de pedir bien (o mal) una disculpa es lo que he jerarquizado y presento a continuación.

Un daño real


Para ejemplificar la JD plantearé el siguiente escenario hipotético:
Ud. se encuentra haciendo fila en un mall, en el patio de comida, y después de una larga espera, logra conseguir algunos sandwiches, pizzas y bebidas para almorzar con algunos amigos. Va caminando con la bandeja llena de alimentos a la mesa donde lo esperan sus amigos, cuando una persona que avanza rápidamente por el pasillo, sin verlo a Ud., lo atropella y hace que toda su bandeja y su contenido se estrellen y desparramen irremediablemente contra el piso. Y entonces...

JD-1: ¿Acaso hice algo malo?


El primer nivel de la JD es el más bajo nivel de disculpa. Y de hecho es un valor negativo. Negativo porque implicaría que la persona ni siquiera se hace consciente de que hizo algo mal.

En esta situación, la persona falla siquiera en la condición 1 (reconocer que hizo algo malo al atropellarlo), o dejó de hacer algo (no poner atención en donde caminaba), con lo que ni siquiera esta cerca de cumplir la condición 2 (asumir que hubo daño a causa de su acción). En esas condiciones, la persona no está en condiciones de sentirse culpable al respecto (3), con lo que no hay disculpa alguna. Es la ausencia más completa de disculpa.

En el ejemplo planteado: la persona que tropezó con Ud. se para, se sacude un poco la ropa, y sigue caminando como sin nada, sin mirarlo a Ud., decirle nada, como si literalmente "nada hubiera pasado".

JD0 Culpar a la víctima


En el primer nivel real de la JD, la persona reconoce que realizó una acción (1), y reconoce que hay un daño en el otro (2), pero elude la responsabilidad de ser su causa, que en realidad atribuye a la propia víctima. La persona elude la responsabilidad de sus acciones, endosando en la persona dañada la responsabilidad.

Puntos adicionales al caso es si se le ofrece una reprimenda al afectado, o se torna agresivo con la víctima, en una actitud totalmente a la defensiva.

En el ejemplo: la persona se levanta, mira toda la comida de su víctima en el suelo, y lo increpa "pero como se le ocurre atravesarse en el camino así ¿no ve que es peligroso? ¡Tenga más cuidado con lo que hace, me podría hasta haber ensuciado mi ropa!"

JD1 Pero es que tú también...


La persona quien causa daño puede darse cuenta del daño realizado (1, 2), y hasta mostrar que se siente responsable del hecho. Pero en vez de pedir disculpas por los eventos del presente y por el daño real actual causado, prefiere volcar el tema hacia la víctima para recordarle como ella también ha causado daños similares en el pasado a él u a otras personas, en una manera de demostrar que la víctima ha sido en el pasado tan culpable como él hoy.

Esto suele ser muy común en personas que tienen una relación de cualquier tipo por un largo tiempo. Con todo ese historial, no es difícil recurrir a la memoria para encontrar eventos donde fue la otra persona la culpable de algo, o peor aún, nosotros las víctimas en aquella ocasión. Así que la persona es igual de culpable que nosotros, así que ¿para qué verse la suerte entre gitanos, verdad? No vale la pena disculparse por algo que la otra persona nos ha hecho también antes a nosotros, en un perfecto ejemplo de tu quoque.

En el ejemplo: la persona que atropelló se para, lo mira un par se de segundos hasta sus ojos se iluminan y le dice "lamento lo de su comida, pero yo lo he visto a Ud. venir a menudo acá y recuerdo la vez que Ud. por descuido le botó un helado a ese chiquillo que no paraba de llorar ¿se acuerda? Hay que tener cuidado, para que no pasen estas cosas. En fin, hasta luego". Y se va...

JD2 La disculpa pasivo-agresiva


La persona que causa el daño se da cuenta de su acción y el daño realizado (1, 2), pero no hay sentimiento de culpa sincero. Pero sin embargo ofrece una disculpa nominal, que si bien sigue el patrón léxico de una disculpa, en el fondo el sentimiento de culpa por el daño causado (3) está ausente, como si él no tuviera responsabilidad alguna en el problema y solo fuera un testigo posterior al dolor ajeno.

Este tipo de pseudo-disculpa puede ser particularmente dañina para la relación, pues aunque parece una disculpa, y de ser rechazada el autor del daño suele mostrarse sorprendido ya que él cree haber ofrecido oportunamente la disculpa respectiva, para la víctima se puede interpretar como una burla o un menosprecio, pues el autor del hecho esquiva groseramente asumir su responsabilidad en el problema, lo cual puede incrementar aún más el daño a la relación personal.

En el ejemplo, la persona que lo atropelló lo queda mirando como Ud. está ofuscado intentando recomponerse y recoger los restos de su almuerzo, y con una mirada de como quien mira un perro atropellado, le dice "que pena que toda su comida esté en el suelo y se esté quedando sin poder almorzar. Lamento mucho que su almuerzo esté arruinado".

JD3 Pedir disculpas con un simple "disculpe"


Esta es la primera disculpa real. Peor aunque suene paradójico, en muchos casos decir simplemente "disculpe" puede ser una mala disculpa.

Decir simplemente "disculpe" puede ser perfectamente apropiado ante acciones y daños muy leves o veniales, tal como cuando al movernos rozamos a alguien inesperadamente sin ninguna consecuencia posterior. En esos casos es válido decir "disculpe" cortésmente y continuar, pues aunque el hecho haya sido de nuestra responsabilidad, el daño es tan menor que solo señalizar al otro que nos dimos cuenta de nuestra acción y que (le) causamos algún daño nominal debiera ser suficiente para que el otro acepte que esa pequeña afrenta está resuelta.

Pero la mayoría de las veces el daño que causamos puede ser significativo, y simplemente decir "disculpe" no es suficiente para mostrar que nos sentimos realmente responsables de nuestras acciones y sus efectos. Para una persona realmente dañada, decir discupe así como así, sin nada más, no se hace cargo de nada.

También está el problema que en ocasiones la persona ofensora se ve obligada externamente a pedir disculpas, como el padre que obliga a su hijo pequeño a pedir disculpas al niño que empujó en la fila del juego; el niño puede a regañadientes decir un "disculpa", pero más allá del valor pedagógico de la acción, la víctima tendrá serias razones para dudar de la sinceridad de esa disculpa. 

En nuestro ejemplo: la persona atropelladora se para, se sacude la ropa y lo mira a Ud. que está atónito mirando toda su comida estropeada en el suelo. La persona respira profundamente, y le dice "disculpe, no sabe cuanto lo lamento", y se va. Efectivamente. No sabemos cuanto lo lamenta.

Bonus point: pedir disculpas genéricas, como cuando alguien está enojado por algo que (le) hicimos, y para solucionarlo pedimos una disculpa amplia del tipo "te pido disculpas por cualquier cosa que te haya hecho mal". Es mala porque literalmente demuestra que el ofensor no tiene una idea clara de que hizo exactamente mal (1), y por lo tanto tampoco puede entender con claridad cuál es el daño (2). Sin eso claro ¿De qué se siente exactamente culpable, entonces? O peor aún ¿cómo la víctima puede saber que el ofensor, consciente del daño concreto que hizo, se siente realmente culpable de alguna acción concreta, y por lo tanto intentará no repetirla a futuro? La disculpa "paraguas" es amplia, pero tan vaga que, aunque sea sincera, es poco efectiva.

JD4 dar excusas por la causa del daño


En este tipo de disculpas la persona reconoce ser el autor de la acción (1) y de que esta causó daño (2). Pero como una forma de evitar la culpa, más que disculparse la persona enumera todo tipo de razones, razonamientos y racionalizaciones de porqué en realidad ella no fue responsable de que eso pasara (3).

Cuando quien daña a otro se esfuerza en demostrar a la víctima que en realidad como autor del daño "no tiene culpa", la víctima se enfrenta a la paradoja de que está sufriendo un daño pero no hay responsable; el obvio responsable se muestra como "víctima de las circunstancias", dejando a la víctima totalmente sin apoyo alguno por el daño recibido.

En el ejemplo, la persona mientras lo ayuda a recoger los restos de su almuerzo, se apura en justificar la razón del incidente "perdóneme, no era mi intención que esto pasara. La verdad es que mi padre está enfermo de cáncer, y eso me tiene totalmente afectado. No sé ni donde estoy parado ni donde tengo la cabeza. Además voy justo corriendo para alcanzar a llegar a la hora de visitas a la clínica, y cuando iba pasando alguien más estaba parado entre yo y Ud. y no podía ver que venía Ud. con su bandeja... ¡qué iba a poder hacer yo!..."

JD5 pedir disculpas sinceras


Esta es realmente una disculpa honesta pues quien la emite se hace cargo de ser el causante de la acción, que ella causó daño, y que ese daño le hace sentir una culpa merecida, ofreciendo entonces la disculpa a la víctima por el dolor causado.

La sinceridad de la disculpa va en que quien ofrece la disculpa indica en forma explicita que sabe cuál es el daño que causó, y porqué la víctima está sufriendo. No necesita agregar excusas de las intenciones que tenía la persona ("yo no quería...") ni pone el énfasis en las circunstancias ("es que como se dieron las cosas..."), sino que en centro de la disculpa es la persona afectada, demostrando sinceridad que su preocupación está en la persona y el daño que sufrió. Lo demás, por más importante que esa, tiene un segundo plano en una disculpa. 

En el ejemplo, la persona que lo atropelló lo ayuda a pararse, y se disculpa diciéndole "le pido que por favor me disculpe. Sé que iba distraído y apurado, y no me fijé que Ud. venía con su bandeja. Realmente siento haberle arruinado su almuerzo por mi culpa."

JD6 pedir disculpas sinceras y hacerse responsable del daño causado


Si bien ofrecer una disculpa JD5 es una forma real de disculparse, y aún al asumir la responsabilidad moral del daño, con un sentimiento honesto de culpabilidad. desde el punto de vista de la víctima el problema en que se encuentra y el daño o dolor que sufre siguen siendo tan reales como antes de la disculpa, por lo que por más sincera que haya sido la disculpa del infractor, aceptarla se hace difícil pues no soluciona nada.

Por ello, hay un grado más, algo más que hacer que va más allá de pedir una disculpa honesta: hacerse responsable del daño e intentar en la medida de lo posible, de sus recursos y posibilidades, resarcir a la víctima, o ayudarle activamente a corregir el daño causado. Esto es la mayor muestra que un "victimario" puede ofrecer a su "víctima", quien entonces puede definitivamente considerar la sinceridad de las disculpas ofrecidas, y por lo tanto facilita el que ella pueda perdonar al infractor y volver a una relación normal o incluso mejor que antes del problema.

En el ejemplo, quien lo atropelló le ofrece la disculpa anterior (JD5), pero además le agrega: "veo que la boleta de lo que Ud. compró está ahí en el suelo. Permítame hablar con el jefe del local para que le puedan preparar de nuevo su orden con prioridad máxima, para no atrasarlo, y yo me encargo de pagarle su almuerzo de reemplazo. Espero que eso pueda ayudar a reparar el error que cometí". La persona va, consigue en menos de 5 minutos una orden igual a la anterior, excepto que además incluye unos postres para Ud. y sus amigos que no estaban en la bandeja original:"por favor acepte estos postres por todas las molestias causadas". Deja la nueva bandeja en sus manos, se despide amablemente y se retira.

La importancia de elegir el momento


La jerarquía sugerida desde JD-1 a JD6 es un orden que personalmente pienso debería ayudar a ofrecer disculpas más efectivas y sanadoras. Pero también el timing es clave. Así como dicen que "una venganza es un plato que se sirve frío", a diferencia del ejemplo del mall donde los minutos cuentan y tal vez uno nunca más volvería a ver a la persona, en la vida real muchas ofensas, discusiones y acciones que ameritan una disculpa ocurren con personas que vemos día a día y que, para nuestro dolor en esos momentos, volveremos a ver después.

Pero eso también es una ventaja. A veces ofrecer una disculpa en el mismo momento en que estamos haciendo el daño es muy difícil porque de partida si estamos causando un daño es producto de algún descontrol, de la adrenalina del momento, o de circunstancias que hacen en extremo difícil detenerse a evaluar nuestra responsabilidad en lo que estamos haciendo y menos aún ayudarán a la víctima a recibir nuestra disculpa cuando puede estar enceguecida de dolor por el daño causado.

Por ello, después de una noche de descanso donde meditar que fue lo que ocurrió, donde analizar qué fue lo que hicimos, como respondimos, cuales otras respuestas deberíamos haber dado eran mejores, y como la elegida puede haber sido una pésima elección que causo un daño innecesario al otro, puede ayudar a pensar en nuestra responsabilidad, en asumir una culpa responsable, y así buscar a la persona al día siguiente, donde todo ya más frío y calmado, puede ser un mejor momento para ofrecer nuestra sincera disculpa, a la espera de que la víctima pueda escuchar mejor, entender nuestros sentimientos, e idealmente permitiendo que reciba nuestra disculpa como un camino para restaurar es relación que puede estar en este instante quebrada.

¿Significa que de seguir estás ideas y sugerencias todos podríamos ofrecer disculpas "perfectas", o que siempre recibiremos perdón de la víctima, y todo volverá a ser como antes? No creo que tal cosa pueda ser así. Los seres humanos somos imperfectos, volubles a nuestras emociones, y por ello muy a menudo irracionales, por lo que ante la más sincera disculpa en ocasiones el resentimiento causado puede hacer que la víctima nunca supere el daño, ni pueda volver a tener una relación con nosotros como era antes del gran problema.

Pero al menos creo sinceramente que si más personas pudieran aprender a ofrecer disculpas sinceras, maduras y responsables, muchos problemas de todo tipo se solucionarían, o hubieran durado mucho menos tiempo, tiempo valioso pues una vida es muy corta para estar enojado con nuestros amigos y quienes nos rodean por cosas que sí tenían solución.

domingo, noviembre 05, 2017

Dos dioses separados al nacer

El gran Gino

En un mundo que no es la tierra, llamado Imagilandia, sus habitantes creían fielmente en un único dios todopoderoso y creador: Gino. Y este dios posee todo tipo de poderes y atributos excepto uno muy importante: la existencia. Pero ese detalle era ignorado por los habitantes de ese mundo, quienes felices lo daban por real.

Así, los imagilandeses que se tomaban muy en serio a su dios, se reunían periódicamente a conversar y discutir acerca de Gino, de sus atributos, de sus cualidades, de sus deseos, y de la relación de Gino con ellos y viceversa. Obviamente había algunos imagilandeces más dotados en locuacidad y argumentación, por lo que con el tiempo algunos ponían personalmente por escrito lo que pensaban acerca de Gino; otros no lo ponían por escrito, pero sus opiniones eran tan atractivas que amigos y cercanos que los escuchaban lo ponían por escrito por ellos.

Transcurridos eones, se apilaban documentos acerca de Gino, pero con el serio problema de que todos esos textos no eran coherentes entre sí, y más aún, muchos eran directamente contradictorios. Pero con tanto material, las nuevas generaciones de imagilandeces podían nutrir sus propias ideas y opiniones acerca de Gino con todo ese material, y con el paso de tiempo ciertos grupos de ideas, unos cuatro grupos de ideas, mejor pensadas y consistentes, eran las que en su mayoría eran abrazadas, más leídas y comentadas por los seguidores de Gino, reimprimiéndose, transmitiéndose y copiándose, mientras que los escritos menos populares, inconsistentes o confusos en forma natural eran desechados, olvidados e incluso destruidos.

Los cuatro grupos de ideas en torno a Gino comenzaron entonces a tomar fuerza en la medida que más y más gente las adoptaba. Y al adoptarla, muchos nuevos pensadores iban escribiendo y extendiendo con sus propias ideas y opiniones las ideas centrales de cada una de las cuatro ramas fuertes del ginismo, con lo que cada rama iba teniendo su propia literatura, coherente y sistemática, en torno a las ideas específicas de esa rama.

Con el tiempo, cada rama iba alejándose más y más en sus opiniones respecto de Gino. Una de ellas postulaba que Gino había creado todo por amor a las criaturas, en especial las que habitaban Imagilandia, mientras que la otra indicaba que Gino lo había hecho como un experimento para comprobar sus propios límites y demostrar su poder. Otro planteaba que lo había hecho para poder tener seguidores con los cuales interactuar, pues un universo sin nada es aburrido hasta para un dios como Gino.

Como cada vez los diferentes ginismos se separaban más, los estudiosos de cada rama del Ginismo estudiaban concienzudamente sus propias ideas y las del resto de los ginismos, y se enzarzaban en ardientes debates respecto de cuál de todas las variantes del ginismo era la correcta. Y más y más material se añadía a las bibliotecas de cada rama para justificar su verdad.

Un día alguien, asombrado de tanta disparidad, tuvo un momento de revelación. Tanta diferencia obviamente venía de que, aunque él y su rama del ginismo sin duda eran la correcta, los otros grupos, sinceros en el fondo, estaban malinterpretando a Gino, y al final ¡nadie le había preguntado a Gino que pensaba! Lo obvio era, entonces, preguntarle al mismo Gino.

Este creyente iluminado con su idea rápidamente se topó con un serio problema para llevar a cabo su plan. Por alguna razón nadie jamás había visto a Gino. Tal vez estaba muy lejos, o tal vez cerca pero muy ocupado para poder reunirse con los imagilandeces. Pero al fin y al cabo de alguna manera los imagilandeces sabían demasiado sobre Gino, así que de alguna parte debía venir la información. En especial la correcta, la de su grupo. ¡Eureka! Gino de alguna manera debía transmitir esas ideas a los imagilandeces, por lo que, de preguntarle, también podría transmitirle a él la respuesta.

Finalmente, una tarde el iluminado creyente comenzó a preguntarle de todas las formas posibles a Gino: “¿qué es lo que piensas?”. A veces a gritos, a veces susurrando, a veces en su mente… y luego esperaba la respuesta, que un día llegó: no solo nuevas ideas acerca de Gino, sino que en su mente, Gino en persona le transmitía sus ideas y pensamientos, que él comenzó a transcribir y a compartir animadamente con sus otros amigos creyentes.

Pero no todos sus amigos tomaron en serio lo que Gino transmitía a través de su “profeta”. Había otros que sí, lo que les dio al profeta más confianza que su grupo de ginismo era el correcto porque, sin mucha sorpresa, Gino confirmaba y solo ampliaba en detalles lo que ellos ya creían.

Los otros grupos de ginistas al principio pensaron que el profeta estaba loco, pero cuando la gente comenzaba a comentar las supuestas palabras directas de Gino, se dieron cuenta de que contradecían lo que ellos pensaban de él, y comenzaron a ponerse nerviosos; algo andaba mal. Pero ¿qué? Así que ¿qué mejor que preguntarle también a Gino? Y así todos los ginismos comenzaron a usar las técnicas del profeta original de Gino, haciéndole preguntas a Gino. Más temprano que tarde, las respuestas comenzaron a llegar, y ¡uf!, Gino en realidad les comenzó a explicar que sin duda cada uno de ellos estaban en lo correcto respecto de él, y que todas sus otras palabras provenientes de profetas de otros grupos eran nada más que exceso de imaginación, si es que no mentiras malintencionadas.

Las acusaciones comenzaron a multiplicarse entre los cuatro grupos, con lo que los ánimos comenzaron a caldearse, hasta que después de 150 años de polémicas, el grupo más numeroso y poderoso de los cuatro decidió que esta guerra de polémicas y herejías era intolerable, y había que resolverlo de una vez por todas, por la fuerza si fuera necesario (cosa que Gino no dudo en apoyar en boca de sus profetas). Los otros tres grupos obviamente se negaron en forma tajante a renunciar a sus propias creencias, y a las verdades que Gino les había literalmente dicho a ellos, por lo que la guerra de declaró.

La sangre corrió por otros 150 años, hasta que finalmente el que era originalmente el segundo de los grupos más poderosos venció la guerra, al comenzar a crecer y tener la hegemonía entre los imagilandeses, y en especial porque finalmente los líderes de Imagilandia decidieron apoyar a esa versión del ginismo, y declarar ilegal, prohibido y bajo pena de muerte cualquier otra forma de ginismo que no fuera la nueva versión oficial.

Así, finalmente la paz llegó a toda Imagilandia, y durante los siguientes 5000 años siguieron estudiando y promoviendo el “Ginismo Universal”, o Ginunivismo.

Sin embargo, los violentos orígenes del Ginunivismo tuvieron el efecto que parte de los materiales escritos durante la época de la gran guerra, que aún se estudiaban, en la polémica con los otros antiguos ginismos explicaban raras palabras de los labios de Gino. Y eso requirió centenares de expertos que estudiaban, e intentaban dar un sentido único, claro y sin contradicciones de las palabras de Gino. Y aunque su trabajo era grandioso aún habían discrepancias y debates entre los “Ginólogos” (estudiosos de Gino); no suficientes como para iniciar una nueva guerra, pero si para que el Ginunivismo tuviera matices, sabores y estilos variados y para todos los gustos.

Lo cual, nunca molestó a Gino, quién al fin y al cabo no existía, y por ello jamás podría contradecir a ningún creyente o ningún Ginólogo en sus ideas, incluso afirmando lo que había dicho sin decir, pues las cosas que no existen no hablan.

Realio el curioso

En otro mundo muy lejano de todos los otros, lejos de Imagilandia y de la Tierra, existe un planeta llamado Realiolandia, en honor a su dios creador, Realio.

Y afortunadamente para ellos, Realio era… real, y su existencia había sido comprobada más allá de toda duda.

En el principio los realianos intuyeron que algún dios debería existir, tal como los imaginalandeces. También comenzaron a pensar en él, a discutir acerca de él, y diferentes bandos discutían diferentes posibilidades, e imaginación, respecto de quién era ese dios. Y por supuesto, muchas veces las cosas se caldeaban. De todos los escritos acerca del dios desconocido, muchas ideas eran contradictorias, y más allá de los gustos personales, ningún grupo podía demostrar a otro que sus ideas del dios creador eran efectivamente las correctas.

Y también un día un realiano tuvo la genial idea de resolver el entuerto, intentando la comunicación con este dios. Y después de mucho esfuerzo, ¡un día Realio le respondió! El primer profeta al principio dudó de su propia cordura, indeciso de si lo que escuchaba en su mente era su propia imaginación y los anhelos en su cabeza, o ese ser externo al cuál buscaba con desesperación. Pero en su conversación, Realio se mostró feliz de ser contactado por su creyente. y le comenzó a preguntar todo tipo de detalles: ¿dónde estaba su planeta? ¿cuantos como él habían? ¿En qué creían? Realio se mostró sorprendido de que existieran tantas variantes de opiniones en los habitantes de ese planeta respecto de él, así que, ya que había logrado comunicarse con el primer profeta, decidió tomar el toro por las astas, y comunicarse el mismo con todo el resto de los realianos.

Unos días después de ese primer contacto, una voz inundó simultáneamente las cabezas de todos los realianos, con un mensaje claro y potente:
“Yo soy Realio, Dios creador del universo. Creé un universo basto y variado para que algún día criaturas como ustedes surgieran en alguna parte de mi creación. Desde que la creé he explorado mi creación por todos los rincones para dar con el lugar en que criaturas conscientes surgieran, y ¡he aquí que están ustedes! Y gracias al primero de vosotros que me contactó, vuestro primer profeta, he podido afinar mis facultades para hablar con todos los habitantes de vuestro planeta y contarles quién realmente soy yo, y por qué creé este universo. Y la razón es….”
Después de una hora de comunicación directa, tras el estupor y asombro inicial, vino la alegría: todos los realinos comprendieron qué cosas habían supuesto, creído o adivinado correctamente acerca de Realio, y cuáles habían sido totalmente equivocadas.

Algunos realianos por supuesto que dudaron y se negaron a dejar así como así sus creencias acerca del verdadero dios, no fuera que toda esa experiencia no fuera más que una alucinación colectiva o un engaño masivo. Pero Realio siguió comunicándose periódicamente, en algunos casos mentalmente persona a persona, resolviendo hasta las dudas más rebuscadas, y convenciendo hasta los más incrédulos que él existía y era real.

Así, pasaron los siglos, y Realio siguió siendo parte vital de la cultura de Realiolandia. Con el tiempo Realio asumió la costumbre de hablar y presentarse por primera vez como una voz en la cabeza de los jóvenes a los 10 años, una edad suficiente como para que los pequeños realianos pudieran entenderle y se comunicaran con él en forma constructiva. Y también siguió comunicándose con otros realianos mayores, en especial los expertos de la investigación del universo, pues sus dudas más rebuscadas tenían respuestas que eran naturalmente conocidas por Realio, quien además les enseño detalles totalmente desconocidos y no obvios de la realidad del universo, que les sirvió a los estudiosos para desarrollar aceleradamente una tecnología que aprovechaba esos rebuscados secretos de la realidad, dándoles a su civilización energía inagotable y segura, comodidades y bienestar a todos los realianos, lo cual hacía muy feliz a Realio, quien siempre quiso tener una civilización con la cuál interactuar, conocer, y en base a concerlos, expandir sus propias ya grandes ideas.

De cuando en cuando aparecían pensadores que a pesar de lo que Realio les comunicaba a los diez años en la gran comunicación inicial, daban vueltas a problemáticas, dilemas y problemas morales o de toda índole que nadie jamás había planteado a Realio, ni nadie sabía qué opinaba Realio al respecto. Y así se iniciaban diferentes posturas respecto de lo que Realio probablemente creía, basado en todo tipo de argumentos y de razones de lo ya conocido y confirmado por el propio Realio. Pero todas esas disputas y debates duraban poco, pues cuando llegaba el momento de nuevas comunicaciones periódicas con el dios creador, este podía escuchar las dudas y preguntas, y también las diferentes teorías que los realianos habían planteado acerca de él, y entonces Realio podía enseñarles las respuestas correctas, su real voluntad y sus verdaderas opiniones, dando respuesta a esas disquisiciones, incluso a veces en forma masiva a todos los realianos simultáneamente, si Realio consideraba que el punto en cuestión lo ameritaba.

Y Realiolandia fructificó por miles de años, en total paz respecto de su religión y de su dios, Realio, pues cualquier disputa acerca de doctrina, dogma o Realiología, más temprano que tarde era resuelta por Realio mismo, quien podía comunicar su respuesta a todos quienes estaban interesados, sin necesidad de declarar herejías, cismas, debates intestinos o ningún tipo de pelea respecto de quién tenía razón respecto de Realio.

Separados al nacer

Tanto Gino como Realio son dos dioses que nacieron de un mismo origen: ambos fueron “creídos” por sus adeptos por el mismo motivo: pensar en quién debía ser ese dios. Pero su origen parecido nunca podría cubrir la diferencia fundamental entre ambos dioses: Gino es un dios imaginario, mientras que Realio es un dios real (en el universo realiano).

Gino nunca fue un dios real o existente, y su “existencia” estaba basada nada más que en la especulación de sus creyentes, y luego en la fuerza y poder de la autoridad para forzar que el Ginunivismo fuera la única religión verdadera.

En cambio, Realio no necesitaba de una religión organizada para mantener el dogma, la doctrina y la creencia, pues él es un dios que existe, se comunica con su gente, y responde directamente las preguntas y peticiones, a veces en forma común, de manera que jamás un desacuerdo respecto de él pudo llegar a ser más allá que una duda temporal.


Pero también hay otros reinos y planetas, tal como uno llamado “Tierra” por sus habitantes, quienes creen no en un dios sino en muchos distintos. La pregunta es ¿se parecen esos dioses más a Gino o a Realio? Y sin duda, cualquier parecido no puede ser coincidencia.

Si Ud. sigue alguna religión ¿a cuál se parece más?

jueves, agosto 03, 2017

Todos los caminos llegan a Roma.. ¡y más allá! - Parte 1

Arbolito, arbolito, ¿quién es el más bonito?
Arbolito, arbolito, ¿quién es el más bonito?
Un anhelo común de muchos seres humanos es conocer sus origenes. Yo no soy la excepción, así que siempre quise saber más acerca de mis familia ¿Quienes eran mis abuelos? ¿Y mis bisabuelos? ¿Y... ?

En el caso particular de mi familia paterna la historia es compleja, pues mi abuela paterna, Margarita, era hija "natural" o ilegítima, es decir, nacida fuera del matrimonio, situación que a principios del siglo XX en Chile era muy mal vista socialmente, se escondía o se evitaba reconocer.

Por esa razón, poco o nada sabía de mi bisabuelo paterno-materno (el padre de la madre de mi padre), excepto que se llamaba Pedro Sánchez, dato que mis tías paternas habían atesorado de labios de mi abuela, ya fallecida, y del hecho de que en su infancia les tocó interactuar en algunas pocas ocasiones con él.

¿Cómo saber más acerca de él? Varias veces en el pasado había escuchado que para efectos de conocer el árbol genealógico personal/familiar, uno puede preguntarlo a los "mormones", es decir, la Iglesia de Jesucristo de los Santos del los Últimos Días, (LDS por sus siglas en inglés, "Last Day Saints").

Pero la idea de ir a gastar tiempo a preguntar a una iglesia datos suena rebuscado y poco práctico.

Pero ya no lo es más... gracias a ¡Internet! O mejor dicho, a que la LDS hoy ofrece en línea registro gratuito al sistema de estudio de genealogías en www.familysearch.org.

Página de bienvenida del sitio de genealogías "FamilySearch" de la LDS Church
Así que, lleno de curiosidad, me registré en el sistema, y después de poco tiempo encontré que mi mentado bisabuelo era Don Pedro Pascual Sánchez Zamora, oriundo de Casablanca, Chile.

Lo que no esperaba, es que la línea familiar de los Sánchez Zamora se extendiera tanto hacia el pasado.

Tanto como, por ejemplo, para encontrar que gracias a don Pedro Pascual, mi familia tiene como ancestros a personajes como Hernando de Aguirre o Francisco de Aguirre, ambos personajes que tienen hasta calles con sus nombres en Chile. O mejor, que a través de ellos se pudiera llegar a toda una línea de realeza europea, llegando incluso hasta ¡el emperador romano Claudio, del siglo I!.

Se puede ver las "ramas" familiares que llevan a todo ese paseo en estas imágenes:


Si eso parece poco, se puede observar que también, extendiendo esa mismas ramas, somos descendientes del rey de Juda Josías, del siglo VII antes de cristo:


Y, como no, obviamente eso lleva a deducir que descendemos de Adán y Eva ¿Obvio, no?



¿Qué validez tienen todas esas genealogías? Sin duda puede ser dudoso, en especial porque así como se pueden cuidadosamente agregar o corregir las genealogías en Chile en base tanto a los recuerdos de nuestros familiares, como por información documental de los antiguos registros físicos del Registro Civil e Identificación, sorprendentemente disponible en la interfaz de Family Search.

Microfilm del libro del Registro Civil de Casablanca, donde consta el nacimiento de Pedro Sánchez, disponible online en el sistema FamilySearch de la LDS Church.
Pero también es posible "agregar" correctamente cualquier tipo de genealogía no demostrada o imposible de demostrar, que venga de cualquier fuente, incluyendo por supuesto la Biblia, o de cualquier libro o historia antigua...

Y además, si un lector curioso mira con detenimiento las imágenes mostradas, podrá ver que algunas tienen serios anacronísmos, como padres nacidos siglos antes de sus hijos (?) o ¡después de sus hijos! (???) ¿viajeros del tiempo?

En esos casos, lo más probable es que o bien alguien conecto dichos árboles por alcance de nombres, o bien efectivamente las personas tenían relación directa pero las fuentes para las fechas son erróneas. O directamente la conexión no existe o es "fantasía" histórica.

Y por otra parte, si bien la tradición judeo-cristiana define (o necesita definir) el origen de la humanidad en una sola pareja que vivió hace apenas 6000 años atrás, la ciencia gracias a los estudios genénicos permite fechar el origen de la humanidad en decenas o cientos de miles de años, en África, lugar donde en una población de unos pocos miles de seres humanos, hace unos 60.000 años atrás, vivió un ancestro que legó su gen Y a todos los humanos varones vivos hoy, quien es conocido como el "Adán cromosomal". Pero como la historia escrita tiene apenas unos pocos miles de años, su linaje hasta nosotros está perdido para siempre más allá de toda recuperación.

Pero sin duda que suena entretenido pensar que, al final, de todas formas desciendo ni más ni menos que de reyes y emperadores. ¡Arrodíllense, súbditos!

¿Es eso asombroso? Lo más divertido es que, errh, no, no es para nada asombroso, pues técnicamente esta situación de que yo desciendo de un emperador Romano o una variedad de reyes de diversas partes del globo (y por supuesto también mi padre, mis tíos y todos mis primos paternos), es en realidad la situación de casi cualquier persona viva hoy en occidente.

Pero de eso hablaré en algún momento en el futuro, y en especial de las curiosas matemáticas detrás de nuestras genealogías.