domingo, noviembre 05, 2017

Dos dioses separados al nacer

El gran Gino

En un mundo que no es la tierra, llamado Imagilandia, sus habitantes creían fielmente en un único dios todopoderoso y creador: Gino. Y este dios posee todo tipo de poderes y atributos excepto uno muy importante: la existencia. Pero ese detalle era ignorado por los habitantes de ese mundo, quienes felices lo daban por real.

Así, los imagilandeses que se tomaban muy en serio a su dios, se reunían periódicamente a conversar y discutir acerca de Gino, de sus atributos, de sus cualidades, de sus deseos, y de la relación de Gino con ellos y viceversa. Obviamente había algunos imagilandeces más dotados en locuacidad y argumentación, por lo que con el tiempo algunos ponían personalmente por escrito lo que pensaban acerca de Gino; otros no lo ponían por escrito, pero sus opiniones eran tan atractivas que amigos y cercanos que los escuchaban lo ponían por escrito por ellos.

Transcurridos eones, se apilaban documentos acerca de Gino, pero con el serio problema de que todos esos textos no eran coherentes entre sí, y más aún, muchos eran directamente contradictorios. Pero con tanto material, las nuevas generaciones de imagilandeces podían nutrir sus propias ideas y opiniones acerca de Gino con todo ese material, y con el paso de tiempo ciertos grupos de ideas, unos cuatro grupos de ideas, mejor pensadas y consistentes, eran las que en su mayoría eran abrazadas, más leídas y comentadas por los seguidores de Gino, reimprimiéndose, transmitiéndose y copiándose, mientras que los escritos menos populares, inconsistentes o confusos en forma natural eran desechados, olvidados e incluso destruidos.

Los cuatro grupos de ideas en torno a Gino comenzaron entonces a tomar fuerza en la medida que más y más gente las adoptaba. Y al adoptarla, muchos nuevos pensadores iban escribiendo y extendiendo con sus propias ideas y opiniones las ideas centrales de cada una de las cuatro ramas fuertes del ginismo, con lo que cada rama iba teniendo su propia literatura, coherente y sistemática, en torno a las ideas específicas de esa rama.

Con el tiempo, cada rama iba alejándose más y más en sus opiniones respecto de Gino. Una de ellas postulaba que Gino había creado todo por amor a las criaturas, en especial las que habitaban Imagilandia, mientras que la otra indicaba que Gino lo había hecho como un experimento para comprobar sus propios límites y demostrar su poder. Otro planteaba que lo había hecho para poder tener seguidores con los cuales interactuar, pues un universo sin nada es aburrido hasta para un dios como Gino.

Como cada vez los diferentes ginismos se separaban más, los estudiosos de cada rama del Ginismo estudiaban concienzudamente sus propias ideas y las del resto de los ginismos, y se enzarzaban en ardientes debates respecto de cuál de todas las variantes del ginismo era la correcta. Y más y más material se añadía a las bibliotecas de cada rama para justificar su verdad.

Un día alguien, asombrado de tanta disparidad, tuvo un momento de revelación. Tanta diferencia obviamente venía de que, aunque él y su rama del ginismo sin duda eran la correcta, los otros grupos, sinceros en el fondo, estaban malinterpretando a Gino, y al final ¡nadie le había preguntado a Gino que pensaba! Lo obvio era, entonces, preguntarle al mismo Gino.

Este creyente iluminado con su idea rápidamente se topó con un serio problema para llevar a cabo su plan. Por alguna razón nadie jamás había visto a Gino. Tal vez estaba muy lejos, o tal vez cerca pero muy ocupado para poder reunirse con los imagilandeces. Pero al fin y al cabo de alguna manera los imagilandeces sabían demasiado sobre Gino, así que de alguna parte debía venir la información. En especial la correcta, la de su grupo. ¡Eureka! Gino de alguna manera debía transmitir esas ideas a los imagilandeces, por lo que, de preguntarle, también podría transmitirle a él la respuesta.

Finalmente, una tarde el iluminado creyente comenzó a preguntarle de todas las formas posibles a Gino: “¿qué es lo que piensas?”. A veces a gritos, a veces susurrando, a veces en su mente… y luego esperaba la respuesta, que un día llegó: no solo nuevas ideas acerca de Gino, sino que en su mente, Gino en persona le transmitía sus ideas y pensamientos, que él comenzó a transcribir y a compartir animadamente con sus otros amigos creyentes.

Pero no todos sus amigos tomaron en serio lo que Gino transmitía a través de su “profeta”. Había otros que sí, lo que les dio al profeta más confianza que su grupo de ginismo era el correcto porque, sin mucha sorpresa, Gino confirmaba y solo ampliaba en detalles lo que ellos ya creían.

Los otros grupos de ginistas al principio pensaron que el profeta estaba loco, pero cuando la gente comenzaba a comentar las supuestas palabras directas de Gino, se dieron cuenta de que contradecían lo que ellos pensaban de él, y comenzaron a ponerse nerviosos; algo andaba mal. Pero ¿qué? Así que ¿qué mejor que preguntarle también a Gino? Y así todos los ginismos comenzaron a usar las técnicas del profeta original de Gino, haciéndole preguntas a Gino. Más temprano que tarde, las respuestas comenzaron a llegar, y ¡uf!, Gino en realidad les comenzó a explicar que sin duda cada uno de ellos estaban en lo correcto respecto de él, y que todas sus otras palabras provenientes de profetas de otros grupos eran nada más que exceso de imaginación, si es que no mentiras malintencionadas.

Las acusaciones comenzaron a multiplicarse entre los cuatro grupos, con lo que los ánimos comenzaron a caldearse, hasta que después de 150 años de polémicas, el grupo más numeroso y poderoso de los cuatro decidió que esta guerra de polémicas y herejías era intolerable, y había que resolverlo de una vez por todas, por la fuerza si fuera necesario (cosa que Gino no dudo en apoyar en boca de sus profetas). Los otros tres grupos obviamente se negaron en forma tajante a renunciar a sus propias creencias, y a las verdades que Gino les había literalmente dicho a ellos, por lo que la guerra de declaró.

La sangre corrió por otros 150 años, hasta que finalmente el que era originalmente el segundo de los grupos más poderosos venció la guerra, al comenzar a crecer y tener la hegemonía entre los imagilandeses, y en especial porque finalmente los líderes de Imagilandia decidieron apoyar a esa versión del ginismo, y declarar ilegal, prohibido y bajo pena de muerte cualquier otra forma de ginismo que no fuera la nueva versión oficial.

Así, finalmente la paz llegó a toda Imagilandia, y durante los siguientes 5000 años siguieron estudiando y promoviendo el “Ginismo Universal”, o Ginunivismo.

Sin embargo, los violentos orígenes del Ginunivismo tuvieron el efecto que parte de los materiales escritos durante la época de la gran guerra, que aún se estudiaban, en la polémica con los otros antiguos ginismos explicaban raras palabras de los labios de Gino. Y eso requirió centenares de expertos que estudiaban, e intentaban dar un sentido único, claro y sin contradicciones de las palabras de Gino. Y aunque su trabajo era grandioso aún habían discrepancias y debates entre los “Ginólogos” (estudiosos de Gino); no suficientes como para iniciar una nueva guerra, pero si para que el Ginunivismo tuviera matices, sabores y estilos variados y para todos los gustos.

Lo cual, nunca molestó a Gino, quién al fin y al cabo no existía, y por ello jamás podría contradecir a ningún creyente o ningún Ginólogo en sus ideas, incluso afirmando lo que había dicho sin decir, pues las cosas que no existen no hablan.

Realio el curioso

En otro mundo muy lejano de todos los otros, lejos de Imagilandia y de la Tierra, existe un planeta llamado Realiolandia, en honor a su dios creador, Realio.

Y afortunadamente para ellos, Realio era… real, y su existencia había sido comprobada más allá de toda duda.

En el principio los realianos intuyeron que algún dios debería existir, tal como los imaginalandeces. También comenzaron a pensar en él, a discutir acerca de él, y diferentes bandos discutían diferentes posibilidades, e imaginación, respecto de quién era ese dios. Y por supuesto, muchas veces las cosas se caldeaban. De todos los escritos acerca del dios desconocido, muchas ideas eran contradictorias, y más allá de los gustos personales, ningún grupo podía demostrar a otro que sus ideas del dios creador eran efectivamente las correctas.

Y también un día un realiano tuvo la genial idea de resolver el entuerto, intentando la comunicación con este dios. Y después de mucho esfuerzo, ¡un día Realio le respondió! El primer profeta al principio dudó de su propia cordura, indeciso de si lo que escuchaba en su mente era su propia imaginación y los anhelos en su cabeza, o ese ser externo al cuál buscaba con desesperación. Pero en su conversación, Realio se mostró feliz de ser contactado por su creyente. y le comenzó a preguntar todo tipo de detalles: ¿dónde estaba su planeta? ¿cuantos como él habían? ¿En qué creían? Realio se mostró sorprendido de que existieran tantas variantes de opiniones en los habitantes de ese planeta respecto de él, así que, ya que había logrado comunicarse con el primer profeta, decidió tomar el toro por las astas, y comunicarse el mismo con todo el resto de los realianos.

Unos días después de ese primer contacto, una voz inundó simultáneamente las cabezas de todos los realianos, con un mensaje claro y potente:
“Yo soy Realio, Dios creador del universo. Creé un universo basto y variado para que algún día criaturas como ustedes surgieran en alguna parte de mi creación. Desde que la creé he explorado mi creación por todos los rincones para dar con el lugar en que criaturas conscientes surgieran, y ¡he aquí que están ustedes! Y gracias al primero de vosotros que me contactó, vuestro primer profeta, he podido afinar mis facultades para hablar con todos los habitantes de vuestro planeta y contarles quién realmente soy yo, y por qué creé este universo. Y la razón es….”
Después de una hora de comunicación directa, tras el estupor y asombro inicial, vino la alegría: todos los realinos comprendieron qué cosas habían supuesto, creído o adivinado correctamente acerca de Realio, y cuáles habían sido totalmente equivocadas.

Algunos realianos por supuesto que dudaron y se negaron a dejar así como así sus creencias acerca del verdadero dios, no fuera que toda esa experiencia no fuera más que una alucinación colectiva o un engaño masivo. Pero Realio siguió comunicándose periódicamente, en algunos casos mentalmente persona a persona, resolviendo hasta las dudas más rebuscadas, y convenciendo hasta los más incrédulos que él existía y era real.

Así, pasaron los siglos, y Realio siguió siendo parte vital de la cultura de Realiolandia. Con el tiempo Realio asumió la costumbre de hablar y presentarse por primera vez como una voz en la cabeza de los jóvenes a los 10 años, una edad suficiente como para que los pequeños realianos pudieran entenderle y se comunicaran con él en forma constructiva. Y también siguió comunicándose con otros realianos mayores, en especial los expertos de la investigación del universo, pues sus dudas más rebuscadas tenían respuestas que eran naturalmente conocidas por Realio, quien además les enseño detalles totalmente desconocidos y no obvios de la realidad del universo, que les sirvió a los estudiosos para desarrollar aceleradamente una tecnología que aprovechaba esos rebuscados secretos de la realidad, dándoles a su civilización energía inagotable y segura, comodidades y bienestar a todos los realianos, lo cual hacía muy feliz a Realio, quien siempre quiso tener una civilización con la cuál interactuar, conocer, y en base a concerlos, expandir sus propias ya grandes ideas.

De cuando en cuando aparecían pensadores que a pesar de lo que Realio les comunicaba a los diez años en la gran comunicación inicial, daban vueltas a problemáticas, dilemas y problemas morales o de toda índole que nadie jamás había planteado a Realio, ni nadie sabía qué opinaba Realio al respecto. Y así se iniciaban diferentes posturas respecto de lo que Realio probablemente creía, basado en todo tipo de argumentos y de razones de lo ya conocido y confirmado por el propio Realio. Pero todas esas disputas y debates duraban poco, pues cuando llegaba el momento de nuevas comunicaciones periódicas con el dios creador, este podía escuchar las dudas y preguntas, y también las diferentes teorías que los realianos habían planteado acerca de él, y entonces Realio podía enseñarles las respuestas correctas, su real voluntad y sus verdaderas opiniones, dando respuesta a esas disquisiciones, incluso a veces en forma masiva a todos los realianos simultáneamente, si Realio consideraba que el punto en cuestión lo ameritaba.

Y Realiolandia fructificó por miles de años, en total paz respecto de su religión y de su dios, Realio, pues cualquier disputa acerca de doctrina, dogma o Realiología, más temprano que tarde era resuelta por Realio mismo, quien podía comunicar su respuesta a todos quienes estaban interesados, sin necesidad de declarar herejías, cismas, debates intestinos o ningún tipo de pelea respecto de quién tenía razón respecto de Realio.

Separados al nacer

Tanto Gino como Realio son dos dioses que nacieron de un mismo origen: ambos fueron “creídos” por sus adeptos por el mismo motivo: pensar en quién debía ser ese dios. Pero su origen parecido nunca podría cubrir la diferencia fundamental entre ambos dioses: Gino es un dios imaginario, mientras que Realio es un dios real (en el universo realiano).

Gino nunca fue un dios real o existente, y su “existencia” estaba basada nada más que en la especulación de sus creyentes, y luego en la fuerza y poder de la autoridad para forzar que el Ginunivismo fuera la única religión verdadera.

En cambio, Realio no necesitaba de una religión organizada para mantener el dogma, la doctrina y la creencia, pues él es un dios que existe, se comunica con su gente, y responde directamente las preguntas y peticiones, a veces en forma común, de manera que jamás un desacuerdo respecto de él pudo llegar a ser más allá que una duda temporal.


Pero también hay otros reinos y planetas, tal como uno llamado “Tierra” por sus habitantes, quienes creen no en un dios sino en muchos distintos. La pregunta es ¿se parecen esos dioses más a Gino o a Realio? Y sin duda, cualquier parecido no puede ser coincidencia.

Si Ud. sigue alguna religión ¿a cuál se parece más?

jueves, agosto 03, 2017

Todos los caminos llegan a Roma.. ¡y más allá! - Parte 1

Arbolito, arbolito, ¿quién es el más bonito?
Arbolito, arbolito, ¿quién es el más bonito?
Un anhelo común de muchos seres humanos es conocer sus origenes. Yo no soy la excepción, así que siempre quise saber más acerca de mis familia ¿Quienes eran mis abuelos? ¿Y mis bisabuelos? ¿Y... ?

En el caso particular de mi familia paterna la historia es compleja, pues mi abuela paterna, Margarita, era hija "natural" o ilegítima, es decir, nacida fuera del matrimonio, situación que a principios del siglo XX en Chile era muy mal vista socialmente, se escondía o se evitaba reconocer.

Por esa razón, poco o nada sabía de mi bisabuelo paterno-materno (el padre de la madre de mi padre), excepto que se llamaba Pedro Sánchez, dato que mis tías paternas habían atesorado de labios de mi abuela, ya fallecida, y del hecho de que en su infancia les tocó interactuar en algunas pocas ocasiones con él.

¿Cómo saber más acerca de él? Varias veces en el pasado había escuchado que para efectos de conocer el árbol genealógico personal/familiar, uno puede preguntarlo a los "mormones", es decir, la Iglesia de Jesucristo de los Santos del los Últimos Días, (LDS por sus siglas en inglés, "Last Day Saints").

Pero la idea de ir a gastar tiempo a preguntar a una iglesia datos suena rebuscado y poco práctico.

Pero ya no lo es más... gracias a ¡Internet! O mejor dicho, a que la LDS hoy ofrece en línea registro gratuito al sistema de estudio de genealogías en www.familysearch.org.

Página de bienvenida del sitio de genealogías "FamilySearch" de la LDS Church
Así que, lleno de curiosidad, me registré en el sistema, y después de poco tiempo encontré que mi mentado bisabuelo era Don Pedro Pascual Sánchez Zamora, oriundo de Casablanca, Chile.

Lo que no esperaba, es que la línea familiar de los Sánchez Zamora se extendiera tanto hacia el pasado.

Tanto como, por ejemplo, para encontrar que gracias a don Pedro Pascual, mi familia tiene como ancestros a personajes como Hernando de Aguirre o Francisco de Aguirre, ambos personajes que tienen hasta calles con sus nombres en Chile. O mejor, que a través de ellos se pudiera llegar a toda una línea de realeza europea, llegando incluso hasta ¡el emperador romano Claudio, del siglo I!.

Se puede ver las "ramas" familiares que llevan a todo ese paseo en estas imágenes:


Si eso parece poco, se puede observar que también, extendiendo esa mismas ramas, somos descendientes del rey de Juda Josías, del siglo VII antes de cristo:


Y, como no, obviamente eso lleva a deducir que descendemos de Adán y Eva ¿Obvio, no?



¿Qué validez tienen todas esas genealogías? Sin duda puede ser dudoso, en especial porque así como se pueden cuidadosamente agregar o corregir las genealogías en Chile en base tanto a los recuerdos de nuestros familiares, como por información documental de los antiguos registros físicos del Registro Civil e Identificación, sorprendentemente disponible en la interfaz de Family Search.

Microfilm del libro del Registro Civil de Casablanca, donde consta el nacimiento de Pedro Sánchez, disponible online en el sistema FamilySearch de la LDS Church.
Pero también es posible "agregar" correctamente cualquier tipo de genealogía no demostrada o imposible de demostrar, que venga de cualquier fuente, incluyendo por supuesto la Biblia, o de cualquier libro o historia antigua...

Y además, si un lector curioso mira con detenimiento las imágenes mostradas, podrá ver que algunas tienen serios anacronísmos, como padres nacidos siglos antes de sus hijos (?) o ¡después de sus hijos! (???) ¿viajeros del tiempo?

En esos casos, lo más probable es que o bien alguien conecto dichos árboles por alcance de nombres, o bien efectivamente las personas tenían relación directa pero las fuentes para las fechas son erróneas. O directamente la conexión no existe o es "fantasía" histórica.

Y por otra parte, si bien la tradición judeo-cristiana define (o necesita definir) el origen de la humanidad en una sola pareja que vivió hace apenas 6000 años atrás, la ciencia gracias a los estudios genénicos permite fechar el origen de la humanidad en decenas o cientos de miles de años, en África, lugar donde en una población de unos pocos miles de seres humanos, hace unos 60.000 años atrás, vivió un ancestro que legó su gen Y a todos los humanos varones vivos hoy, quien es conocido como el "Adán cromosomal". Pero como la historia escrita tiene apenas unos pocos miles de años, su linaje hasta nosotros está perdido para siempre más allá de toda recuperación.

Pero sin duda que suena entretenido pensar que, al final, de todas formas desciendo ni más ni menos que de reyes y emperadores. ¡Arrodíllense, súbditos!

¿Es eso asombroso? Lo más divertido es que, errh, no, no es para nada asombroso, pues técnicamente esta situación de que yo desciendo de un emperador Romano o una variedad de reyes de diversas partes del globo (y por supuesto también mi padre, mis tíos y todos mis primos paternos), es en realidad la situación de casi cualquier persona viva hoy en occidente.

Pero de eso hablaré en algún momento en el futuro, y en especial de las curiosas matemáticas detrás de nuestras genealogías.

miércoles, marzo 22, 2017

"Antigonish", un extraño poema

Escuchando el episodio 20.11 del programa The Atheist Experience, escuché a Tracie Harris recitar un pequeño fragmento de un curioso poema de William Huges Mearns (1899), que se llama "Antigonish", y también es conocido como "The Little Man Who Wasn't There" (el pequeño hombre que no estaba ahí).

La versión completa en traducción libre sería esta:


Ayer, sobre las escaleras

conocí a un hombre que no estaba ahí.
Él no estaba ahí de nuevo hoy
Deseo, deseo que se fuera

Cuando ahoche llegue a casa a las tres
El hombre estaba esperandome ahí
Pero cuando miré alrededor de la sala
¡No puede verlo ahí en lo absoluto!
¡Desaparece, desaparece, no vuelvas por mi nunca más!
Desaparece, desaparece, y por favor no asotes la puerta...

Anoche vi sobre las escaleras
A un pequeno hombre que no estaba ahí
El no estaba ahí de nuevo hoy
Oh, como deseo que se vaya

Realmente se presta para múltiples analogías.

sábado, enero 21, 2017

¿Amazon Prime Now en Chile? ¡Quiero mi cuarto de libra con queso A-HO-RA!

"A ver... la siguiente entrega es en..."
Hoy desperté, y en mi lista de noticias de amigos en FB una captó mi atención:

Diario Financiero, 18/01/2017: "El Turno de Chile: Amazon construiría centro de distribución y revolucionaría reparto exprés"

Mi primer shock fue ¿la palabra "exprés" ya está en el diccionario? Oh, sí, ya lo está. Así que a todos los siúticos que digan "quiero algo, pero lo quiero express", pueden mandarlos a aprender a hablar en español, por favor.

Pero, chilito se caracteriza por tener, disculpen mi francés, una MIERDA de sistema de reparto por parte de las empresas...; largo post, pero son AÑOS de malas experiencias acumuladas esperando despachos por todo tipo de compras, y necesitaba desahogarme....


¿Compraste algo con despacho en una multi tienda?


Hablo de todas, incluso las grandes: Falabella, Ripley, Paris... y las chicas también, la que quieran elegir.

Compras hoy y te lo mandan en un montón de días después. A veces más de 10. Pero el día es acordado contigo, solo que tienes que estar disponible en el lugar de entra de 9am a 9pm (12 horas) esperando a los perlas, sin saber a qué hora realmente llegaran; ¿tienes que ir a trabajar? ¿A buscar a tus hijos al colegio? ¿Ir al supermercado para tener comida en la despensa? Nada, si realmente quieres que te llegue el producto, tienes que estar clavado como gnomo de jardín en tu casa...

En la desesperación y modorra, cuando llamas a la multi tienda para saber donde rayos anda tu pedido, no tienen la más remota idea. Respuesta típica:
"solo sabemos que salió de bodega, no podemos comunicarnos con el transportista...".
Y cuando llegan (si lo hacen el día prometido), no es el producto, viene roto, viene maltratado, etc. etc.

Cuando NO llegan (usual), no te piden ni una disculpa, tienes que tú perseguirlos para saber pero que XUXA pasó con tu producto, y me imagino que con una cara de poker y una voz fría digna de un psicópata (porque dependen de un nivel 600 que ni siquiera pertenece a la empresa), su mejor respuesta es "¿para cuándo le re-agendamos el despacho"?, para crucificarte con 12 horas más de espera... argrfrgfffasssdffffffxsssssss (sonido de asfixia en tu propia sangre)...


¿Compraste algo y viene transportado por un Courier?


¿DHL, UPS, FedEx? Son grandes, tienen rastreo (tracking), son efectivos, pero son una manga de flojos que te cobran exorbitantes valores por "desaduanar" el cepillo de dientes que compraste por Internet que, aúnque cualquier cosa bajo USD 500 no requiere agente de aduana (respuesta 16 de Aduanas), y obviamente ya pagaste el envío (shipping) que debería cubrir todos sus costos, porque obviamente es trabajo del courier hacer los trámites correspondientes (que ya pagaste como gasto de envío, ¿verdad?), sin embargo acá los chilenitos representantes del courier te lo vuelven a cobrar (no se pueden quedar sin su mordida, parece).

Y aún así hacen mal su pega: usualmente ni miran si el producto que viene llegando tiene certificado de origen adosado para tramitar en Aduana el no pagar el 6% de derechos Ad Valorem (respuesta 17 de aduanas), como es el caso de compras en China, y una vez que _ellos_ ya lo pagaron a Aduanas, te lo cobran a tí; mientras no les pagas de nuevo no te entregan el producto...

Y ahí no termina la pesadilla: les paste y ahora tu producto viene a tus manos. Te entregan el producto y la factura, la miras, y ves que te cobraron estúpidamente el 6% que NO deberían haberte cobrado, y... felicitaciones, intenta hacer que te respondan y devuelvan el dinero. También existe el segundo principio de la termodinámica (ley de entropía) que puedes intentar violar...; puedes dejar en los comentarios tu experiencia respecto de qué lograste primero.


¿Compraste algo y viene transportado por Correos de Chile, el correo normal?


Aunque soy ateo, puedo decir con certeza que "solo dios sabe si llega.." (y ¡lo malo es que dios no existe XD); tu envío puede perderse hasta en las manos del cartero (y nadie sabe o responde), extraviarse (y nadie sabe o responde), carece de cualquier sistema de tracking, así que tu envío está en el limbo de la dimensión desconocida, por lo que puede quedarse en alguna agencia esperando que tú supuestamente hagas algo (y nadie sabe o te avisa a tiempo).

O simplemente tu envío puede demorarse una cantidad de tiempo RIDÍCULA en serte entregado sin ninguna buena razón.

Servicio público, dejemos que las instituciones funcionen...; nada personal contra los funcionarios públicos, pero Correos funciona como funciona. También tenemos al SII, que son secos y eficientes, pero solo para cobrar XD.


Así que ¿se viene Amazon a Chile?, ¡Yuhuuuu! Pero condiciones especiales aplican


Entonces, si efectivamente llega Chile la empresa norteamericana Amazon, una empresa que tiene toneladas de productos que nadie más en Chile, y que se caracteriza por ser eficientes y responsables en sus despachos, y que puede ahora pretende entregar cosas en tiempo record de POCAS HORAS del mismo día, eso se podría significar en Chile una sola cosa:

¡ESO SERÁ LA REVOLUCIÓN!

Pero para que no digan que este es un post promocionado por Amazon... todo tiene sus altos y bajos. Amazon en España tiene servicio Prime Now, pero es:
  • A través de una App.
  • Con un stock de productos más limitado que no es tooooodo lo que ves en su página, que son...
  • En su mayoría productos frescos.
  • Con condiciones de pedido mínimo.
  • Y tienes que pagar (ser socio "premium") para acceder al servicio, aunque,
  • En España te cobran si lo quieres en una hora, pero el despacho es gratis si aceptas el despacho en más tiempo.
  • Y... ¡Funciona!
¿Serían así las condiciones en Chile? Estará por verse, aunque ya ciertos medios informan que Prime Now en Chile sería tal cual es en otras partes del mundo (por ejemplo, C13) Y ojalá que Amazon Prime Now sea la punta de lanza para que su gran bodega y fabuloso sistema de reparto y entrega tenga no solo productos frescos locales, sino todos los demás productos, y podamos tenerlos en un plazo razonable (¿48 horas?) con confiabilidad y sin malos ratos que Amazon suele ofrecer.

Como Amazon también se asocia con los distribuidores y proveedores locales, es posible el escenario donde su warehouse acá no tendrá _toooodo_ lo que ofrece Amazon en USA, pero Amazon se aocia y sub-contrata a pequeños distribuidores locales a los que se les entrega todo el sistema de Amazon en línea (les llega la orden, envalan en una caja Amazon, generan etiqueta Amazon, pistola láser, click, va en camino), con lo que la agilidad del sistema de Amazon se empezaría a extender a todo el mercado local...

Malditos flojos, ineficientes y patudos servicios chilenos, Amazon viene al mercado a volarles la raja ¡Junten miedo! Muwa-hahahahaa.

El único lado malo es que dudo que vaya a ser barato, quiridi..., pero siempre un buen servicio es algo que vale la pena pagar, a un precio razonable.

O sea, no va a ser jauja tampoco, pero al menos espero que el resto de nuestros actores nacionales del sistema de reparto, delivery y logística despierten de su modorra de abuso hacia los clientes, y tengan que ponerse las pilas en ofrecer un buen servicio como en realidad siempre deberían haber ofrecido.

En otras noticias, para cuando esto ocurra, estoy buscando dónde esconder mi tarjeta de crédito de mi mismo para no hacerla pedazos comprando por Internet y quedar en la calle con una pila de envíos de Amazon por pagar XD.

Post Data: Si no entendieron el título del post, lo del cuarto de libra con queso es por este video. No lo hagan en casa, o los ponen por Internet y serán el hazmerreir...

viernes, octubre 21, 2016

¿Demuestra el sentido común la existencia de Dios?


Resultado de imagen

Hoy envié mi primera carta al director de EMOL, en respuesta a la carta al director de José Joaquín Ugarte, publicada hoy 21 de octubre, respecto del sentido común...; solo porque alguien está equivocado en Internet XD.

José Joaquín Ugarte Godoy, profesor de Filosofía del Derecho UC Del Instituto de Chile, Academia de Ciencias Sociales, Políticas y Morales en su carta "El nombre de Dios en los actos oficiales", nos explica que:
"La existencia de Dios es una verdad universalmente admitida, porque es de sentido común. El sentido común es esa habilidad natural del hombre para conocer, sin mayor demostración, las verdades que están muy próximas a los primeros principios de la razón y que son necesarias para la vida [...] Naturalmente, nunca faltan las personas que no aceptan estas verdades, y así los ateos -pocos, afortunadamente- no aceptan la existencia de Dios; [...]"
Bueno, mi respuesta está abajo; ¿Saldrá publicada?
«Sr. Director:
   Sorprende como la opinión del profesor José Joaquín Ugarte, publicada el viernes 21 de octubre, falla en tantos niveles.
   Falla al afirmar que “la existencia de Dios es una verdad universalmente admitida”, cuando en Chile existen movimientos ateos y secularistas, como la Fundación Sociedad Atea Chile o la AECH - Asociación Escéptica de Chile.
   Falla al desconocer que quienes no creen en dios somos al menos el 22% de los chilenos (1 de cada 5 personas), demostrado por la propia Universidad Católica en la Encuesta Bicentenario (2014); la pretendida universalidad de la creencia en dios es totalmente fatua a la luz de los hechos.
   Pero la falla más desconcertante es que proponga al “sentido común” como una forma válida de comprobar la verdad de algo. Mientras que la lógica, la razón y la evidencia nos han transformado en una sociedad tecnológicamente avanzada, la historia muestra como el sentido común es inoperante en llegar a la verdad: creíamos que la tierra estaba estática y era en centro del universo; que el sol giraba en torno a la tierra, y así un largo etcétera; todo ello en nombre del “sentido común”.
   El sentido común no garantiza la verdad de ninguna creencia; se puede usar para afirmar la existencia de dioses diferentes y contradictorios al dios judeocristiano, algo que ningún cristiano acepta como cierto, a pesar del sentido común de los fieles de esas otras religiones, lo que muestra lo vacío de tal argumento.
   ¿Cómo entonces el sentido común puede parecer convincente? Simplemente gracias a martillar tales creencias religiosas en la mente de las personas desde la más tierna infancia; luego como adultos les parecerá espantosa y hasta ilógica la idea de que alguien no acepte sus afirmaciones religiosas, a pesar que ellas nunca se han demostrado objetivamente ciertas.
   El estado chileno necesita la separación efectiva de Iglesia y Estado para ser realmente laico y secular, desechando fórmulas decimonónicas de invocar a dioses no demostrados, algo que los movimientos ateos y secularistas hemos pedido por años, incluso desde 1875, de la pluma de José Victorino Lastarria con su ensayo “Movimiento político. Separación de la Iglesia” [1].»
[1]: Lastarria, José Victorino (1875). Actualidad: Movimiento político. Separación de la Iglesia. Revista Chilena, Tomo 1. Santiago.
URI http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-84272.html

ACTUALIZACIÓN: llegó el día sábado 22 y, sin demasiada sorpresa, la carta que envié no fue publicada. La dejé ahora como comentario en la publicación online de la carta original del Sr. Ugarte, a la espera de ser aprobada por sus moderadores...



En las cartas del día 22 de octubre, en el diario impreso, el diario publicó una "respuesta" entre las cartas de este día, titulada "El sentido común":
« Sr. Director:
   Si solo nos fiáramos del sentido común, podríamos creer, sin mayor demostración, que la tierra es plana y se ubica en el centro del universo. La capacidad de no aceptar "verdades universales" ha sido el motor del desarrollo humano.
Héctor Araníbar M.»
Lastima que no sabemos si en su carta original el Sr. Araníbar dijo mucho más, pero lo poco que dijo me sacó las palabras de la boca; lamentablemente en dicha carta publicada no se hace ninguna mención a quién o a qué se responde, dejando a la carta original virtualmente "incontestada" pues, sin ese contexto, parece que la carta del Sr. Araníbar, más que una respuesta, es una reflexión al aire.

Captura de la carta original del profesor José Joaquín Ugarte

(clic para ampliar)

jueves, septiembre 29, 2016

100 preguntas de sexo para adolescentes. Polémicas y omisiones

 100 Preguntas sobre sexualidad adolescente

¿Ha escuchado lo excelente/terrible que es el libro "100 preguntas sobre sexualidad adolescente" por los cuales muchos liberales/conservadores hablan maravillas/pestes? Si está Ud., a finales de septiembre de 2016 en Chile y no lo ha hecho, es que ha estado debajo de una piedra.

Hablar de sexo en Chile es tabú. Y publicar un material de educación sexual en Chile, donde una élite de mayoría conservadora y de tintes religiosos considera el sexo algo inherentemente pecaminoso, siempre saca ronchas. Lo que lleva a personajes como el "honorable" senador (UDI) Manuel José Ossandón a realizar críticas al libro con frases para el bronce tales como que en el caso del sexo anal, tocado en el libro "eso no es sexo, eso nunca ha sido sexo, ese sexo anal que dicen no es sexo, es otra cosa"; seguramente esa es una buena razón por lo que la curia protege tanto a los sacerdotes pedófilos, total, con esa mentalidad, un sacerdote que viola a un menor en realidad "no tuvo sexo" con él (???). La declaración de Ossandón fue tan torpe que tuvo que intentar hacer control de daño, pero al final tuvo que recular saliendo con que fue "una torpeza haber dicho que el sexo anal no es sexo [...] yo no soy quién para calificar eso"...

Al final todo parte de un libro publicado para adolescentes, del que todo el mundo habla a favor o en contra, pero ¿Lo ha leído por Ud. mismo? Lo mejor es formarse una opinión informada. Acá Ud. puede leer y descargar el material:

Mi opinión es que el material es directo, claro y técnicamente impecable en sus explicaciones en la mayoría de los casos. El libro en imágenes y contenido no deja temas sin tocar, y no omite o censura explicaciones respecto a lo físico y práctico del sexo, cosa extremadamente útil si un joven, con o sin este material, está involucrándose exactamente en practicar su sexualidad en forma activa; por ello, las repetitivas menciones a los riesgos de embarazo y enfermedades de transmisión sexual (ITS). Hasta ahí, me saco el sombrero respecto del material.

Hoy (jueves 29 de septiembre de 2016) en una entrevista a uno de sus autores (TVN), escuché que la metodología usada para general dicho material fue recopilar 250 preguntas directas de adolescentes (en base a un buzón en actividades de la municipalidad de Santiago), de las cuales una comisión formada también de adolescentes eligió las 100 preguntas más importantes y representativas para ellos, que luego fuero respondidas por especialistas. Hasta ahí, todo me parece bien.

También hoy escuché en una radio a un psicólogo hablando (mal) del libro, y la periodista hizo una crítica a la pregunta 77 (página 114) que creo que es atendible. La pregunta y respuesta dicen:
"[77] Si una niña de 6 u 8 años tiene relaciones ¿Puede quedar embarazada?
La pubertad es el período en el cual comienzan a aparecer los caracteres sexuales secundarios, tanto para el hombre como para la mujer. Este período suele ocurrir en la mujer entre los 8 y los 13 años, momento en el cual se presenta la primera menstruación (menarquia), lo que indica el comienzo de su ovulación y así la posibilidad de quedar embarazada.
De acuerdo a lo anterior, el riesgo de que una niña de 6 años pueda quedar embarazada no podría darse porque aún no se presenta la pubertad; sin embargo en el caso de las niñas de 8 años, existiría un riesgo precisamente por el inicio de la pubertad que puede ocurrir a esa edad."
La pregunta es precisa y la respuesta es impecablemente correcta en lo técnico o biológico; leído por un adolescente de 14 o más años, informa correctamente respecto de las posibilidades reproductivas de una niña de 6 u 8 años.

Pero la crítica de los periodistas es que el texto omite algo extremadamente importante de considerar: una niña de 6 u 8 años teniendo ya relaciones sexuales es inusual, anómalo, no está totalmente desarrollada físicamente por lo que puede incluso tener daño físico de tener sexo, y para colmo... ¡es un delito!

El tener relaciones sexuales con el consentimiento de una menor (si es que se puede considerar "consentimiento" la respuesta positiva de una niña de 6 u 8 años) es considerado estupro, por ser menor de 14 años, con penas de 3 años y un día a 10 años de cárcel; y si la relación es sin su consentimiento y/o contra su voluntad, eso constituye violación, con penas de ¡5 años y un día a 20 años de cárcel! (fuente: BCN, Ley Fácil "Pedofilia y abusos sexuales contra menores", URL:  http://www.bcn.cl/leyfacil/recurso/pedofilia-y-abusos-sexuales-contra-menores)

¿Debiera ese detalle "legal" y de derechos de un niño a no tener relaciones contra su voluntad haber quedado completamente omitido de la respuesta? Creo que en ese tipo de detalles, el material del libro necesita claramente ser perfeccionado. Busqué en el texto las palabras "violación" y "consentimiento", y aparecen cada una de ellas una única vez, y sin entrar casi en ningún detalle que informe más del tema: sus dos apariciones son:
"[Pregunta 87 - página 125] ¿Qué tipos de aborto hay? ¿Cuáles son los riesgos? ¿Dónde puedo pedir ayuda si lo necesito?
Existen dos tipos de aborto:
- Los espontáneos, que se producen sin que haya intervención de alguien y que se pueden dar por enfermedades de la madre, alteraciones graves en los bebés, o a veces sin explicación aparente.
- Los abortos inducidos o provocados, que se producen porque la madre o alguien interviene, pudiendo ser con uso de instrumentos (médicos o palillos, ramas, etc.) o de medicamentos tomados por vía oral o usados dentro de la vagina. Los abortos provocados son muy riesgosos pudiendo la mujer quedar infértil o incluso morir. Es importante aclarar que actualmente este tipo de aborto en Chile es ilegal, pero en países donde es legal, y se hace en un centro médico con las medidas higiénicas adecuadas, es mucho más seguro. En Chile ahora se discute su legalización por 3 causales: inviabilidad del feto, riesgo de vida de la madre y violación.
¿Qué hacer? Antes de llegar a un embarazo no planificado hay que prevenir con el uso de métodos anticonceptivos. En el caso de no usar, considera la “Pastilla del día después” que puedes pedir en cualquier centro de salud. Si tienes un embarazo no deseado lo ideal es contar con el apoyo de tu familia y recurrir a tu centro de salud a solicitar orientación."
Luego la palabra violación ni siquiera aparece en el Glosario.

Para el caso de la palabra consentimiento, aparece en la página 145 como parte de la "Carta de los derechos sexuales y reproductivos" de la "World Association for Sexual Health" (2014), punto 11:
11. Derecho a contraer, formar o disolver el matrimonio y otras formas similares de relaciones basadas en la equidad y el pleno y libre consentimiento.
Pero la palabra consentimiento no de definida en el Glosario, ni se explica cuales son las condiciones responsables para que el consentimiento sea libre, responsable e informado.

Respecto de la palabra estupro, ella NO aparece en lo absoluto en todo el libro.

Y la pregunta 43 (página 69), que podría directamente tocado todos estos tipos de temas  tiene una respuesta más bien laxa y, por el tema legal que mencioné antes, deja bastante que desear:
"[43] ¿A qué edad es recomendado tener sexo? Si yo soy virgen ¿A qué edad se recomienda perderla?
No te preocupes tanto por la edad, no es un factor importante [?!], pero sí hay que preocuparse de otros temas. Lo ideal es que hayas planificado ese primer encuentro sexual; ¿con quién lo vas a tener?, ¿te gusta?, ¿le gustas?, ¿dónde lo van a hacer?, ¿cómo se van a proteger?.
Algunas personas tienen sexo por primera vez sintiéndose presionados por una pareja o por el grupo de amigos. Si este es tu caso, te recomiendo esperar a que sea por un genuino interés tuyo y de la otra persona. Puede ser una persona con quién tengas un vínculo amoroso (pololo/a) o con quién te sientas en confianza (amigo/a).
No siempre será placentero, ya que la inexperiencia nos puede jugar malas pasadas pero, como muchas otras cosas en la vida, va mejorando con la práctica."
O-k, pero temas como el consentimiento, edades legales, problemas de desarrollo físico no son tocados en lo absoluto, en una respuesta que parte diciendo que ¿no es un factor importante? Entonces, en el caso de una chica que a los 6 u 8 años decide tener relaciones sexuales, ¿su edad no es un factor importante... si es que "le gusta" el chico, adolescente o adulto, siente confianza con él (algo que los pederastas son especialistas en conseguir...) y... "se protege"? Entonces, ¿todo ok, nada de lo cuál preocuparse?

Y esas son otras palabras tristemente ausentes del material: pedófilo, pedofilia y pederastia y sus variantes. Cero; nain; nada.

Creo que en un mundo donde los menores pueden ser abordados por adultos con interés sexual en ellos, donde figuras de autoridad como padres, tíos, profesores, sacerdotes u otros pueden acercarse a ellos buscando su confianza para tener sexo prematuramente con los menores, el no prepararlos a ellos ni contarles nada al respecto me parece una omisión gravísima en un material destinado justamente para menores.

Sin perjuicio de que tal vez a ningún adolescente se le haya pasado por la cabeza algunos de estos aburridos temas legales, o bien que los riesgos de pedofilia y pederastia no se les haya pasado por la cabeza a la hora de hacer preguntas, o bien la comisión adolescente no pensó incluirlo en las preguntas seleccionadas, los editores y especialistas que generaron la publicación sí deberían haber considerado la forma de incluir dicho material clave, por su importancia en la seguridad y educación de los propios niños y adolescentes a los que está destinado el material.

Mis dos centavos.

domingo, septiembre 18, 2016

Haley-Escuain y el naufragio de las aparentes "aparentes contradicciones"

"El naufragio", Joseph Mallord William Turner 
Cuando en abril de 2011 publiqué el “Desafío a la inerrancia de la Biblia”, yo lo veía como un problema muy difícil, pero no sabía que fuera un problema virtualmente irresoluble. En Agosto de ese mismo año contacté a Hector Avalos, PhD en estudios teológicos, quien me indicó que el argumento que yo había “descubierto” por mi cuenta en realidad era muy “conocido” por los teólogos profesionales, habiendo sido planteado por primera vez por Hermann Samuel Reimarus (1694-1768), y publicado por Lessing en 1777, hace ¡casi 240 años atrás! Y sin embargo, Hector Avalos planteaba que él no conocía ninguna respuesta satisfactoria a ese problema.

En el artículo original del "Desafío" yo analicé una supuesta respuesta del artículo de Eric Lyons “¿A Galilea o Jerusalén?” (Apologetic Press), mostrando por qué en realidad tal “respuesta” no soluciona el dilema.

Recientemente en un comentario hecho por Pedro, un visitante del blog, dejó un comentario donde me apuntó a otra fuente donde “se encuentra aproximadamente [una respuesta al problema que] has estado tratando, aunque fuertemente distorsionada en su planteamiento y peor respondida”.

Pero no basta simplemente con afirmar que una respuesta es mala y así sin más desecharla. Mi búsqueda es por la verdad y, para lograr tal cometido, cada afirmación, a favor o en contra, tiene que ser honestamente examinada.

Así que, revisé lo que dice tal fuente reportada por Pedro, que a su vez declara tomar las respuestas de un libro: "Diccionario de dificultades y aparentes contradicciones bíblicas", de John Haley y Santiago Escuain. En este post se verá como tales respuestas (en la web y en el libro) no solo no resuelven los problemas de las contradicciones expuestas, sino como la metodología de Haley (y simplemente "traducida" por Escuain) es lógicamente falaz e inválida, al punto de ingenuamente demostrarlo en su propio texto como parte de la explicación de su metodología.

101 contradicciones

Pedro apunta a que la contradicción del "Desafío" aparece mencionada en listados de “101 contradicciones”, texto que está profusamente replicado en Internet, como en este sitio musulmán “101 contradicciones bíblicas” donde, en inglés, las contradicciones #88 y #89, traducidas por mí, indican:
88. ¿Cuál fue la instrucción de Jesús a sus discípulos? 
• Digan a mis hermanos que vayan a Galilea, y allá ellos me verán (Mateo 28:10). 
• Anda donde mis hermanos y diles, estoy ascendiendo al Padre y vuestro Padre, mi Dios y vuestro Dios (Juan 20:17). 
89. ¿Cuándo retornaron los discípulos a Galilea? 
• Inmediatamente, porque cuando ellos vieron a Jesús en Galilea algunos dudaron (Mateo 28:17). Este periodo de incerteza no debe persistir. 
• Después de al menos 40 día. Esa tarde [del día de resurrección] los discípulos estaban aún en Jerusalén (Lucas 24:33). Jesús apareció ante ellos y les dijo, quédense en la ciudad hasta que sean investidos con el poder de lo alto (Lucas 24:49). El apareció a ellos durante 40 días (Hechos 1:3), y les encargó no dejar Jerusalén, pero esperar por la promesa… (Hechos 1:4).
Sin duda que el núcleo de la contradicción se encuentra ahí, a la vista, pero el texto no es un análisis profundo de ella, ni se hace un mayor hincapié en ella por la gravedad del problema, en especial dado que esa contradicción mina la veracidad de los relatos de la resurrección de Jesús, un punto clave en todo el castillo de la teología cristiana.

Ahora, una respuesta a esos puntos de las 101 contradicciones, descubierta por Pedro, se encuentra en el blog “Artículos de Apologética Católica”, en el artículo de 2014 «Respuestas a las “101 contradicciones bíblicas”», por un autor bajo el username/seudónimo "Firme en la Verdad".

¿Sin contradicciones?

En muchos casos, los culpables de dichas aparentes contradicciones son los copistas, no los Sagrados Escritores. Por eso, la verdad sigue igual: La Sagrada Biblia no se contradice.

Nota de introducción: Todas las respuestas han sido extraídas del "Diccionario de dificultades y aparentes contradicciones biblicas" escrito por John W. Haley, y Santiago Escuain. Editorial Clie. España. Año: 1988.
Entonces, según el autor del blog, es claro que cualquier “aparente contradicción” es, en muchos casos, culpa de algún copista; o dicho de otra forma, la fuente original (autógrafos) de dichos textos, proveniente de un “sagrado escritor”, seguramente debía carecer de tal contradicción.

Pero veamos como los autores del Haley y Escuain, fuente de las respuestas, proponen resolver dichos problemas #88 y #89.

Para la contradicción #89 el blog publica (mayúsculas en el original):
RESPUESTA: ENTRE LAS MUCHAS INSTRUCCIONES QUE DIO EL MESÍAS, LA DE JUAN 20:17 CORRESPONDE A LA ORDEN DADA ESPECÍFICAMENTE A MARÍA MAGDALENA. Y LA DE MATEO 28:10 CORRESPONDE ESPECÍFICAMENTE A LA DADA A LAS OTRAS MUJERES.
Umh, ¿ok? Sí, efectivamente, en Mateo 28:10 (RVR1960) leemos:
[Mateo 28:10] Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.
¿A quién le está hablando Jesús ahí? Bueno, el principio básico de la hermenéutica es… leer cualquier versículo en su contexto, y por lo tanto si leemos el capítulo 28 de Mateo desde el principio, vemos que dice (énfasis añadidos):
[Mateo 28:1] Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. [28:2] Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. [28:3] Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. [28:4] Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos. [28:5] Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. [28:6] No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. [28:7] E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho. [28:8] Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, [28:9] he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. [28:10] Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.
Entonces, resulta que “las mujeres” son… María Magdalena y la “otra María”, así que la afirmación de la respuesta apologética de que Mateo 28:10 es algo dicho a "otras mujeres" y no a María Magdalena es, simplemente, equivocada. Así que esa parte de supuesta respuesta a la contradicción es directamente una lectura equivocada de la Biblia (!?).

Veamos ahora la segunda cita bíblica mencionada en la contradicción #88, Juan 20:17, y veamos nuevamente algo de contexto “alrededor” del texto apuntado
[Juan 20:17] Jesús le dijo [a María Magdalena]: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. [20:18] Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas. [20:19] Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros [...].
En el evangelio de Juan vemos que Jesús omite decir a María Magdalena el importante mensaje de ir urgentemente a Galilea, y simplemente se les aparece ese mismo día (domingo) en Jerusalén. Y esa es la contradicción que la respuesta de "Apologética Católica" no hace siquiera el intento de resolver.

Por lo tanto ¿hay contradicción respecto de a quiénes se les dice las cosas? No. ¿Hay contradicción de lo que dice y luego ‘hace’ Jesús? Absolutamente sí.

Luego, la respuesta del sitio web a la contradicción #88 es, como apuntaba Pedro, una no-respuesta.

Respecto a la segunda contradicción en discusión, la contradicción #89, que trata directamente del problema "Galilea-vs-Jerusalén", la respuesta es (todo mayúscula en el original):
RESPUESTA: MATEO NO NIEGA LA APARICIÓN EN JERUSALEM, SIMPLEMENTE PASA EN SILENCIO LAS ANTERIORES APARICIONES DE NUESTRO SEÑOR, Y SE DETIENE EN LA DE GALILEA COMO DE GRAN IMPORTANCIA PARA EL DESIGNIO DIVINO DE SU EVANGELIO. FUE ENTONCES QUE EL SALVADOR RESUCITADO FUE VISTO "POR MÁS DE 500 HERMANOS A LA VEZ" (1 CORINTIOS 15:6). ESTA MANIFESTACIÓN PARECE HABER SIDO EL ÚLTIMO ACTO DEL SEÑOR EN GALILEA, SU ENTREVISTA FINAL CON LOS DISCÍPULOS EN AQUELLA REGIÓN.EN LA ASCENCIÓN, EL MESÍAS LES ORDENÓ QUE VOLVIERAN A JERUSALEM Y ESPERARAN ALLÍ HASTA QUE LLEGARA LA PROMESA DEL PADRE.
¿Resuelve eso la contradicción? Para nada.

La respuesta es correcta en un aspecto: Mateo no niega la aparición en Jerusalén. De hecho, Mateo no menciona para nada ninguna otra aparición excepto la de Galilea, cosa rara si es que quien lo escribió era el apóstol Mateo, que hubiera sido testigo de todas las apariciones, tanto en Galilea como en Jerusalén.

Pero el problema es que en el versículo de Lucas referenciado en el texto de las 101 contracciones es explícito respecto de que Jesús ordenó a los discípulos quedarse en Jerusalén el mismo día de su resurrección, lo que contradice al Jesús de Mateo enviando ese mismo día el recado a sus discípulos de que vayan a Galilea para ver a los discípulos allá, además de ser algo totalmente innecesario si Jesús pensaba realmente planeaba aparecerse en el aposento alto esa misma tarde de domingo, como explica Reimarus.

Si los dichos contradictorios del propio Jesús no existieran, y los relatos de diferentes evangelistas se hubieran limitado a mencionar diferentes apariciones en diferentes lugares y momentos, la respuesta sería satisfactoria y razonable, pero ese no es el caso. Ciertamente no es una obligación que diferentes autores tengan que relatar exactamente los mismos hechos. Pero cuando dos autores relatan un mismo hecho (los dichos y acciones de Jesús resucitando y diciendo algo a los discípulos el domingo de resurrección) que resulta contradictorio entre diferentes autores (el mismo personaje, Jesús, dando órdenes contradictorias y contradiciendo sus propias instrucciones en diferentes evangelios), el hacer notar que un evangelista menciona cosas que el otro omite no es una respuesta ni solución a una contradicción respecto de las cosas que sí se afirman explícitamente en ambos textos.

En resumen, las respuestas mostradas en el sitio web de Apologética Católica a las contradicciones #88 y #89 no las resuelven en lo absoluto, ni siquiera en la forma limitada de tales contradicciones del texto web de las “101 contradicciones”. Hasta ahí, nada más que decir.

Pero si estas respuestas provienen de un libro escrito por apologistas profesionales, un libro de expertos ¿cómo pueden ser tan malas esas respuestas?

Las no tan “aparentes” contradicciones bíblicas.

John William Haley (1834-1927) publicó en 1874 el libro “An Examination of the Alleged Discrepanciesof the Bible” (disponible on-line como obra de dominio público por la Universidad de Michigan), casualmente, 100 años después de que los fragmentos de Reimarus fuera publicados por primera vez.

Poco más de 100 años después el autor Santiago Escuain, “ingeniero en procesos químicos, coordinador del sitio web SEDIN y autor de libros religiosos”, realizó una revisión y traducción al español de dicha obra y la publicó en 1988 bajo el título “Diccionario de dificultades y aparentes contradicciones bíblicas”, libro que es parte de mi biblioteca, pues lo encontré en una librería cristiana en la época en que estaba intentando “resolver” tales contradicciones. Yo cuento con la edición en tapa dura de editorial CLIE de 1988. Así que yo puedo examinar si las respuestas publicadas en dicho blog realmente se apegan a lo explicado en dicho libro, y por lo tanto las páginas aludidas en el análisis abajo las hago libro en mano. Pero el lector que quiera examinar mis dichos y citas por si mismo puede usar esta versión en PDF online disponible en la red.

Ahora, ¿son las respuestas del libro exactamente las mismas respuestas que la del sitio web? No exactamente.

De partida, la respuesta #88 parece ser un invento del autor del blog, pues el en libro de Haley-Escuain no aparece mencionada una contradicción para esa combinación exacta de versículos aludidos, y por lo tanto tampoco hay una respuesta explícita a ellos. De hecho en el “Indice de citas bíblicas” al final del libro, y disponible en la web del autor, el versículo Juan 20:17 no aparece listado como parte de contradicción alguna. En cambio, Mateo 28:10 sí aparece, pero las respuestas dadas para tal versículo de Mateo no es la del sitio web.

Sin embargo sí  aparece parte de la respuesta dada en el sitio web para la contradicción #89. Así que bien vale la pena examinarla en forma independiente.

En la página 449, en el capítulo “Discrepancias históricas – acerca de lugares” encontramos:
“Los discípulos fueron a Galilea” (Mt. 28:10-16) 
“Se quedaron en Jerusalén” (Lc. 24:49) 
El mandato de «quedaos en la ciudad» no fue dado necesariamente el mismo día en que el Señor apareció a los discípulos en el aposento alto. Parece haber sido dado inmediatamente antes de la Ascensión. Esta es la postura de Alford, y la que parece más congruente con la continuidad entre los versículos 49 y 53 de Lucas 24.
Noten las palabras en la respuesta: “no necesariamente”, “parece haber sido”, “parece más congruente”. ¿Cómo esa cantidad de condicionales pueden realmente demostrar algo? En principio se ve que Haley-Escuain simplemente especulan lo que podría resolver el problema, que no es lo mismo que realmente resolver la contradicción.

Primero que nada, Haley-Escuain no aportan evidencia alguna que realmente apoye la respuesta que postulan, por lo que todos sus "parece" son sólo meras suposiciones.

Y lo segundo más importante: Haley ignora en su respuesta el hecho que en los evangelios Jesús es citado diciendo explícitamente, en su primera aparición a las mujeres recién resucitado, que los discípulos deben ir a Galilea para verle allá (Mateo y Marcos), y por lo tanto Haley no se hace cargo del hecho que Jesús apareciera en Jerusalén esa misma tarde (Lucas y Juan), contradiciendo sus propias instrucciones y palabras. Para tal problema no hay respuesta alguna.

Por lo tanto, la contradicción en cuestión no es únicamente de cuando se instruye el quedarse en Jerusalén ni de cuál aparición es la primera ante discípulos; el problema es el propio Jesús contradiciéndose  a sí mismo de acuerdo a los testimonios de los evangelistas. 

Cuando se toma eso en cuenta, añadir que Jesús además ordenara “quedarse en Jerusalén” cuando aparece en el aposento alto no solo no soluciona la contradicción ya patente, sino que solo la profundiza. Si Jesús ordenó a los discípulos ir a Galilea para verle, el solo hecho de aparecer en Jerusalén ese mismo día ya contradice sus propios dichos. Por lo que decir que la orden de quedarse en Jerusalén fue más tardía no resuelve lo primero: Jesús contradiciendo sus propias palabras y órdenes al aparecer ese mismo día en Jerusalén.

Ahora, ¿de dónde sacó entonces el autor del blog la respuesta que publicó, que no corresponde al texto de la respuesta mostrada en el libro? La respuesta en realidad viene de la página 447, donde sí encontramos parte de la respuesta citada en el sitio web. Noten cuál es la contradicción que intentan resolver:
“La primera reaparición de Cristo, en Galilea” (Mt. 28:16,17) 
“En Jerusalén” (Lc. 24:33, 36; Jn. 20:19). 
Mateo no niega, sino que simplemente pasa en silencio, las anteriores apariciones de nuestro señor, y se detiene en la de Galilea como de gran importancia para el designio de su Evangelio. Fue probablemente entonces que el Salvador resucitado fue visto «por más de 500 hermanos a la vez» (1 Co. 15:6). Esta manifestación parece haber sido el último gran acto del Señor en Galilea, su entrevista final con sus discípulos en aquella región.
Vemos que Haley-Escuain intentan "resolver" el problema de donde ocurre la primera aparición, problema que en realidad no es un problema en sí mismo, como ya fue explicado antes.

Por lo tanto, vemos que Haley-Escuain no atacan en profundidad, ni menos resuelven, la contradicción que tanto el “Desafío a la inerrancia de la Biblia” como la contradicción #8 de Reimarus plantean. Entonces cabe preguntarse ¿Cómo tan malas respuestas se muestran como una solución satisfactoria, si se basan en condicionales sin demostración alguna?

Racionalización: el poder de creer lo que sea.

Para entender por qué Haley-Escuain plantean tal tipo de respuestas, y por qué piensan que sus respuestas son satisfactorias para todas y cada una de la “discrepancias” que ellos intentan resolver en su libro, es necesario leer la metodología que el libro plantea para resolverlas.

Primero, en el prefacio del libro, escrito por Santiago Escuain, se explica (pp. 7) que la obra original de Haley de 1874 “ha sido extensamente revisada en muchos de sus aspectos” pero que al mismo tiempo “buena parte de la obra preserva el contenido original de Haley”.

Respecto de su contenido, Escuain indica que (pp. 8, énfasis añadidos):
“No infrecuentemente se dan varias posibles soluciones a una dificultad, donde el lector puede elegir por sí mismo la que parezca más adecuada. Naturalmente, no se presentan todas las soluciones que se han propuesto como posibles, sino aquellas que parecen más razonables
Es decir, las respuestas ofrecidas no buscan demostrar que una respuesta en particular realmente resuelva la contradicción planteada, sino que a Haley-Escuain les basta que más de una alternativa sea una “posible solución” para darse por satisfechos, donde luego cada lector puede elegir aceptarla como cierta y correcta… porque sí.

No deja de ser curioso el darse cuenta de que si más de una solución o respuesta se ofrece para una única contradicción, pero una, y solo una, de tales respuesta fuera la correcta, aún si la respuesta estuviera entre las posibilidades ofrecidas ¿cómo puede un lector discernir entre esa y todas las demás alternativas que son por lo tanto equivocadas, erradas y falsas? ¿Cómo diferencia la respuesta correcta de las falsas y erradas? No esperen encontrar la respuesta a eso por parte de Haley-Escuain.

Luego, la Parte I del libro, “Discrepancias de la Biblia”, aborda en 3 capítulos el “origen”, “propósito” y “resultado” de tales discrepancias.

En la página 13 se afirma que:
“Es el objeto de este volumen [… el examinar] con cierto detalle las discrepancias de las escrituras, y sugerir, en tales casos, soluciones justas y razonables”.
Respecto de la naturaleza de estas discrepancias, en el original Haley (pp. 2 y 3) (en la traducción de Haley-Escuain, pp. 14, 15) se reconoce su importancia, dado que (énfasis añadidos):
“[…] no puede sorprender a nadie el encontrar a autores escépticos extendiéndose acerca de las «inconsecuencias manifiestas», «contradicciones internas» y «discrepancias claras» de la Biblia, presentándolas incesantemente como tantas pruebas de lo indigna de confianza que es, y de su origen meramente humano. Las páginas de los racionalistas alemanes y de sus discípulos ingleses y americanos presentan abundantes ejemplos de esta clase. 
No es necesario decir mucho acerca de la importancia de este tema. Es evidente que tiene una relación vital y estrecha con la doctrina de la inspiración. Dios, que es sabio y veraz, no puede ni mentir ni contradecirse a sí mismo. Así, si pudiera descubrirse que existen en la Biblia o falsedades o verdaderas contradicciones, nuestra conclusión debiera ser, en todo caso, que tales cosas no provienen de Dios; y que hasta tal punto la Biblia no está divinamente inspirada. Veamos, así, la necesidad de un paciente y sereno examen de las pretendidas falsedades y contradicciones, a fin de que la formulación de la doctrina de la inspiración se ajuste a los hechos.”
Ese par de párrafos ofrece una increíble concesión por parte de Haley: si de verdad hubiera contradicciones en la Biblia, y no fueran solo aparentes, la conclusión inevitable es que la Biblia carece de inspiración.

Pero por supuesto, todo creyente que se precie de tal no puede aceptar tal cosa, por lo que no puede sino partir desde el punto de vista (preconcebido) que tal cosa no puede ser cierta, y por lo tanto cualquier falsedad y contradicción no puede ser sino “pretendida”, y hay que formular respuestas para que la “inspiración se ajuste a los hechos”. Es decir, explicar cualquier problema a toda costa.

Luego, en los tres primeros capítulos de Haley-Escuain se enumeran y explican todo tipo de razones por las cuales el texto bíblico puede “aparentemente” tener problemas: debido a diferencias de fechas, de autor, de perspectiva, diferentes métodos de cálculo, peculiaridades culturales, errores (de copistas) en los manuscritos, pero una no menos importante (pp. 32):
“Una multitud de pretendidas discrepancias son productos de la imaginación del crítico, influenciado en mayor o menor grado por su prejuicio dogmático”.
O sea, cuando un crítico "imagina" un problema a partir del texto bíblico lo hace influenciado por prejuicios dogmáticos, lo cual es malo, muy malo. Al mismo tiempo, para Haley, que el creyente "imagine" una respuesta influenciado por un propios prejuicios dogmáticos no es un problema, sino una virtud; ¡Oh, la ironía!

Pero ¿Cuál es el pecado de tales dogmáticos críticos? (pp. 33)
“Ciertos autores racionalistas tienen un cómodo método para ignorar las respuestas a las objeciones que ellos aducen. Comienzan en el acto a hablar con grandezas de la «alta crítica», y a ridiculizar las respuestas y soluciones como «suposiciones gratuitas»”.
Oh, horror: de partida se hace un argumento de tipo “Ad Hominen” (“estimado lector, la alta crítica es basura, tome nota”), y luego se acusa a los detractores de ridiculizar las soluciones propuestas por los eruditos creyentes como “suposiciones gratuitas”. Pero ¿lo son? Tal posibilidad ni siquiera es explorada ni justificada su contrario.

Y, es un hecho que cuando alguien plantea cualquier tipo de respuesta como explicación a algo, pero ofrece cero evidencia que respalde la veracidad de tal explicación, tal respuesta no es sino una "suposición gratuita", y no puede dejar de serlo hasta que quien propone tal respuesta cumpla con la carga de prueba de demostrar su veracidad. Pero ya veremos como Haley maneja tal concepto.

Sigamos examinando el método de Haley-Escuain. En la página 36 aprendemos que:
“Un examen minucioso y extenso de numerosos autores [críticos], que asaltan la Biblia desde varias posiciones y variadas pretensiones justifica la observación, que ni es ni injusta ni poco caritativa, de que una gran parte de sus pretendidas «discrepancias» son puramente subjetivas, originándose, primariamente, no en los libros sagrados, si no en los desviados prejuicios y en la desordenada imaginación del crítico.
No se puede plantear una falacia Ad Hominem de forma más clara. No es que las discrepancias vengan del texto. No señor: si Ud. es crítico respecto del texto bíblico, sus pretendidas discrepancias no pueden sino venir de sus desviados prejuicios y malvada imaginación ¿cómo se atreve?

Pero en el capítulo 2 comienza el camino a la racionalización explicita. En la página 37 aprendemos que:
“¿Por qué se permitió la existencia de discrepancias? ¿Qué buen fin contemplan?1. Indudablemente había la intención de que sirvieran como estímulo para el intelecto humano, como provocación al esfuerzo mental.”
O sea, todas las “pretendidas discrepancias” están ahí por con un propósito y con una buena intención. Quién lo hubiera dicho.

Es más, en el punto 5 (pp. 44) aprendemos que:
“Las discrepancias bíblicas fueron evidentemente designadas como una prueba de carácter moral; y probablemente, para servir a un importante propósito judicial. Pueden ser consideradas como constitutivas de un elemento no insignificante de los medios y condiciones de la probación del hombre.
Es decir, para Haley si Ud. es un creyente y enfrenta dudas por una (supuestamente aparente) contradicción en la Biblia, en realidad Ud. está siendo puesto a prueba en su calidad su moral y, si falla, será “judicialmente” considerado culpable. Así que, si esos prejuiciosos críticos con sus imaginarias contradicciones llegan a hacer mella en su fe con lo que aparenta ser buenas razones que demuestran una contradicción bíblica, el darle crédito a tal idea es inmoral, y Ud. está fallando la prueba, pues esa discrepancia fue, literalmente, diseñada para poner su fe a prueba. Vaya manera de tratar al quien duda: ¡amenazándolo si es que se atreve a considerar que un argumento en contra es correcto!

Por lo tanto, afirma Haley-Escuain al comienzo del capítulo 3 (pp. 47) la conclusión inevitable desde su punto de vista:
“¿Cuál es el efecto de las discrepancias, en relación con la integridad del texto, y de la influencia moral de la Biblia? 
Ni trastornan el texto ni dañan de manera esencial su integridad. No llegan a corromperlo en ningún grado apreciable. La conclusión a la que han llegado eminentes eruditos y críticos, después de una dilatada y exhaustiva investigación, es que el texto sagrado nos ha sido transmitido virtualmente integro.”
Por, lo tanto, aquí el creyente genuino puede simplemente respirar tranquilo. ¿Hay aparentes discrepancias? Sí, pero todo sigue igual y perfecto, pues (argumento Ad Verecundiam) los expertos creyentes así lo afirman. Q.E.D.

Pero no es que esos expertos hayan visto evidencia y, ahora Haley-Escuain  presenten esas razones de peso al lector para justificar tal conclusión de los expertos. Veamos a qué tipo de evidencia echa mano Haley-Escuain de parte de dichos expertos. En la misma página 47 encontramos un ejemplo:
“[Dice el] Obispo Butler: «Puede haber errores de los transcriptores; pueden aparecer otros errores reales o aparentes, que no sean fáciles de explicar; pero desde luego no hay más de este tipo en las Escrituras que los que hubieran sido de esperar en libros de tal antigüedad; y nada en lo absoluto suficiente para desacreditar la narración en general».”
Es decir: el maestro ha hablado (Magister Dixit); ergo, no hay problema, estimado creyente. Siga creyendo con tranquilidad. Todo está bajo control…

Y así con las opiniones de toda una serie de expertos citados.

Entonces ¿qué podemos pensar de las respuestas de Haley-Escuain? ¿Son ellas verdaderas respuestas que cuidadosamente demuestran la falsedad y error de todas esas “aparentes contradicciones”? ¿O tal vez tienen algo de razón esos inmorales, prejuiciosos, dogmáticos y desviados críticos que ignoran las respuestas al tratarlas como “suposiciones gratuitas”?

La clave la encontramos en el propio texto original de Haley, afirmaciones que se encuentran en el original y que sólo fueron traducidas por Escuain. Después de haber explorado por casi 60 páginas el porque todos esos problemas que Ud. puede encontrar en la Biblia son solo “supuestos”, Haley hace una concesión (¿inconsciente, tal vez?) tan sincera de cuál es el método de sus respuestas, que llega a ser pasmante. En la página 57 y 58 finalmente encontramos (énfasis añadidos):
“Al considerar las soluciones que se proponen en las páginas que siguen, se debería mantener en mente el sentido legítimo de una hipótesis. Si una cierta hipótesis cumple con las exigencias de un caso determinado, entonces hasta que no pueda ser demostrada falsa o absurda, su valor lógico [verdadero] debe echar a un lado todas y cada una de las objeciones, y afirmar una fuerte presunción a su favor. Por ejemplo, se dirá: «Aquí hay un caso en el que la Biblia se contradice». Nosotros replicamos: «Aquí hay una hipótesis que sirve para explicar y reconciliar la discrepancia».  Ahora bien, a no ser que nuestra hipótesis pueda ser demostrada falsa o irracional, se mantiene, y la objeción queda definitivamente contestada. En tales casos, la carga de prueba reposa sobre el objetor
Las soluciones propuestas en las siguientes páginas son hipotéticas, aunque, en la mayor parte de los casos, la probabilidad llega a una certeza casi absoluta. Al ofrecer estas soluciones, ni afirmamos ni pretendemos demostrar que sean las únicas soluciones, ni las verdadera; simplemente afirmamos que se trata de explicaciones razonables respectivamente para cada caso, y, por todo lo que se pueda decir en sentido contrario, pudieran ser las verdaderas explicaciones. Por ello, en base a los principios de la lógica y el sentido común, contrarrestan y neutralizan las discrepancias que se aducen, y dejan incólumes la unidad, la integridad y la autoridad divina del sagrado volumen.”
Creo que cualquier lector que haya llegado a este punto de la lectura, debe leer de nuevo esos dos párrafos. No, mejor, hágalo tres veces.

Porque lo que Haley-Escuain presentan como basados en “los principios de la lógica y el sentido común” se trata ni más ni menos que la falacia lógica del argumento Ad Ignorantiam, la apelación a la ignorancia: “Afirmo X (solución hipotética a una contradicción); nadie ha demostrado que X sea falsa, por lo tanto, X es (necesariamente) verdadera”.

Y de pasada, Haley-Escuain invierten la carga de prueba (algo también falaz) al indicar sin ninguna vergüenza que no son ellos quienes deben demostrar la veracidad de sus hipótesis, sino que es trabajo del crítico demostrar la falsedad de la explicación, y que hasta que tal cosa ocurra, su hipótesis debe ser aceptada como cierta por fíat, porque sí...

Todo lo anterior, es directamente contrario a la lógica, el pensamiento crítico, y a la razón, a pesar de que Haley apele a tales herramientas como "justificación".

Estos dos párrafos por sí solos invalidan todas las respuestas que se ofrecen a partir de ahí en las siguientes 500 páginas de la Parte II del libro. Bajo esa metodología, las respuestas por defecto están basadas en argumentos Ad Ignorantiam, inversión de la carga de prueba, y otras falacias varias.

Si un lector no logra ver cuál es el problema en ese tipo de razonamiento, el punto es el siguiente: si uno acepta de antemano cierta conclusión como absolutamente verdadera, y luego cuando aparece cualquier posible evidencia que contradice tal conclusión, se elige como estándar de evidencia para rechazar esa evidencia únicamente idear cualquier "hipótesis" como posible respuesta que "resuelva" tal contradicción, sin aportar evidencia alguna que demuestre la veracidad de la hipótesis planteada, entonces tal solución no puede sino ser una 'afirmación gratuita'. Y si además deja a los detractores el "refutar" esa respuesta imaginaria, declarando la verdad segura de esta solución "hipotética" hasta que alguien demuestre lo contrario, entonces es un hecho que uno puede "demostrar" la veracidad de cualquier cosa, sin importar cuán disparatada sea.

Por ejemplo, apelando a la ley de Godwin, para mostrar la invalidez de tal tipo de razonamiento, supongamos que asumimos como una verdad absoluta que ni más ni menos que Adolf Hitler es, ha sido y será la persona más humanitaria que jamás habrá.

Una creencia así no demoraría en ser desafiada con amplia evidencia que contradice tal afirmación, a decir, que Hitler inició una de las peores guerras mundiales, y que por órdenes suyas se llevó a cabo el holocausto judío, uno de los actos de xenofobia más deleznables del siglo XX y un largo etc.

Apliquemos el método Haley-Escuain para defender nuestra (hipotética) idea del gran benefactor que fue Hitler. No tendríamos más remedio que, dada la abrumadora evidencia que nos pondrían por delante, aceptar que "aparentemente" hay razones para desestimar nuestra creencia. Pero son solo aparentes. Dado que nosotros, de antemano y dogmáticamente, creemos que nuestra creencia es absolutamente cierta, cualquier explicación, por improbable que sea, sería infinitamente más probable que la falsedad de nuestra creencia. Por ello, podríamos imaginar la siguiente hipótesis para resolver el problema:
Si Hitler es el hombre más humanitario que jamás habrá en toda la historia de la humanidad, incluido todo el tiempo futuro, el que Hitler apareciera justo en el siglo XX permite pensar que, posiblemente, él haya sido un viajero en el tiempo que conocía el futuro y por lo tanto sabía qué ocurriría si es que no había una guerra mundial y si es que no había un holocausto judío. Es posible que de no ocurrir tales cosas, la historia de la humanidad pudiera haber sido nefastamente peor y más terrible para la humanidad toda de lo que realmente fue, por lo que la respuesta más humanitaria posible de alguien como Hitler para salvar a la humanidad no era sino actuar tal y como lo hizo, en pos de una razón humanitaria (ulterior) que no conocemos, pero no podemos sino suponer. Por lo tanto, toda esa evidencia solo aparenta mostrar que no era un buen ser humano, pero sería lo más razonable entonces que lo que hizo fue justamente lo más humanitario posible para la humanidad en su conjunto. Y por lo tanto, esto lo podemos aceptar con gran seguridad como cierto a menos que un detractor demuestre su falsedad.
¿Ve ahora el problema en la forma de razonamiento de Haley-Escuain? Si basta simplemente idear hipótesis para "resolver" un problema, y se abraza tal hipótesis como cierta con tal de salvar una creencia dogmática hasta nuevo aviso (ya que de ser refutada, basta con idear una nueva hipótesis no demostrada, pero tampoco refutada para volver a la seguridad de la "verdad" de tal creencia), entonces tal método coloca la creencia no solo a salvo, sino que más allá de cualquier refutación; tal creencia se torna de hecho infalsable, pues no hay evidencia posible que se pueda mostrar en su contra, pues siempre se podrá idear una explicación hipotética (o mejor dicho, racionalizar excusas en forma totalmente gratuita al no asumir la carga de prueba). y por ello el método de Haley es ajeno a los principios de la lógica. Por ende cualquier creencia en tal "verdad" defendida con el método propuesto por Haley se torna en una idea irracional: una idea que está más allá de la razón, no está justificada por la razón, e incluso es inmune a la razón.

Conclusión

Como es el caso que yo, como objetor, ya demostré antes que las respuestas a los problemas #88 y #89 de las “101 contradicciones” fallan en ser respondidas por Haley-Escuain, es un hecho que ellos fallan miserablemente en resolver la contradicción Galilea-Jerusalén descubierta por Reimarus 100 años antes de la publicación de Haley, y re-descubierta en 2011 por mí.

Pero en algo no puedo sino estar sino totalmente de acuerdo con Haley-Escuain: si hubiera una contradicción real (y no aparente) en la Biblia, tal contradicción simplemente no permite otra conclusión que la falta de inspiración y autoría divina de dicho texto. Y la contradicción sigue sigue en pie, sin respuesta posible, lo que no deja otra conclusión posible. Es inevitable bajo la propia lógica de Haley-Escuain (pp. 14, 15).

No hay acusación de inmoralidad, desviación, prejuicio o dogmatismo del supuesto crítico, todos ellos argumentos falaces, que puedan evitar que un lector intelectualmente honesto pueda ver la profundidad de la contradicción expuesta, y de como fallan los apologistas que, por cientos de años, no han podido responderla satisfactoriamente.

Por lo tanto la contradicción del desafío demuestra que la resurrección, así como es relatada en los evangelios, no pudo ocurrir tal como es relatada, pues uno o más de tales relatos no puede sino ser falso. Y dado que la única evidencia que tenemos de Jesús, su ministerio y, en especial, de su resurrección, son justamente los testimonios de los evangelios, no queda otra posibilidad que concluir que la Biblia como tal no es una base suficiente para creer que que lo que dice, respecto de Jesús, es efectivamente cierto.