miércoles, mayo 20, 2015

Frase para el bronce

Mi mejor intento de sonar post-modernista, pero de verdad diciendo algo:

Para algunos la coherencia en las ideas es una especie animal inefable y exiguo, detrás de la que se esconde la esperanza de que, siendo tal incoherente idea imposible de ser analizada o refutada racionalmente, se pueda clamar con impunidad y descaro que es una verdad trascendente. Pero "verdades" así declaradas, por más satisfactorias que sean para quienes las abrazan, también son pueriles, en especial al ojo de quienes no comulgan con ruedas de molino.
- Yo

O, dicho en lenguaje más coloquial: hay gente que defiende ideas tan malas, que consciente o inconscientemente las disfrazan en una jerga y palabrerío tal que sus razones carecen de toda coherencia o significado, por más que quien reciba tal mensaje reconozca que las palabras parecen tener "relación" unas con otras.

Como la "explicación" o justificación ofrecida carece de real significado, es inmune a ser analizada, razonada y en forma alguna probada falsa... con lo que quien "crea" tales ideas se siente feliz de que dijo algo de extrema profundidad (pues suena "difícil"), de gran "intelectualidad", y a la larga, dado que la contra parte es incapaz de mellar tal idea o refutarla, la toman como una prueba más de que "tienen razón", en una ridícula apelación al argumento de ignorancia: es cierto, porque nadie lo ha demostrado falso.

Pero suena bonito dicho con palabras rebuscadas en mi frase para el bronce. Tal vez lo use de epitafio.

lunes, abril 27, 2015

Una historia, dos equipos

En uno de esos pequeños debates-que-no-llevan-a-nada, conversando con un cristiano, él planteaba que que no hay pruebas para creer en dios, pues si hubiera pruebas (o "Dios" se manifestara explícitamente como para que no pudiera haber ateos), entonces nadie podría poder tener un premio... por creer en Dios por fe. No habría cielo para nadie. Ergo, Dios está perfectamente bien escondido por una muy buena razón (¿para nosotros?).

Bueno, le respondí que ese es un problema interesante, porque claramente según el libro sagrado judeo-cristiano, existieron personas como Adan, Eva, Cain, o entes sobrenaturales como Satanás, que no sólo creían que Dios existía, sino que les constaba, y sin embargo pudieron perfectamente meter la pata como para perderse el "premio"...

Lo interesante fue la respuesta de este amigo cristiano: luego de la amenza-del-infierno de rigor, explicó que para él Dios es del todo real, porque:
"[...] ahora bien, mediante el Espiritu Santo que se comunica con nosotros, de no ser asi, estaria a la par tuya pidiendo pruebas, doy mi testimino que Dios se comunica con sus hijos, se ha comunicado conmigo, dirige una iglesia y nos provee los instrumentos y los medios necesarios para volver a su presencia y del quien diariamente recibo multiples milagros y lo comparto en el Nombre de JESUCRISTO Amen"
¿Jaque mate? Eh, la verdad no. Y le dí una respuesta que me pareció simpática para dejarla cristalizada en el blog. Llamémosla "la historia de los dos equipos".

El texto fue ligeramente editado para hablar en tercera persona. Espero que lo disfruten.

"Jesús es mi entrenador", algunos dicen...

La historia de los dos equipos

Amenazar a un ateo con un infierno en el en que no cree asusta tanto a un ateo como asusta a un cristiano creyente que un musulmán le amenace con el infierno-musulmán por no creer en el profeta Mahoma...

Pero ¿se comunica el "Espíritu Santo(TM)" con los cristianos? No lo creo. Me refiero a que sin duda creo que los creyentes y las iglesia están convencidas de escuchar a tal entidad. También creo que es verdad que los esquizofrénicos escuchan voces en sus cabezas. El problema es cómo distinguir si esa(s) voz(es) son o no reales. Ahí está el problema...

Para ponerlo fácil, haré una analogía que se debería seguir con facilidad.

Imaginemos que hace mucho tiempo se formó un equipo de fútbol. No tendrían mucho de peculiar excepto por el hecho de sus miembros decían que no tenían un entrenador de carne y hueso, sino uno inmaterial, indetectable, imposible de comprobar, que habita en el cielo... pero que se comunicaba con ellos. Si no eras miembro del equipo (y no crees en el DT-que-está en el cielo, en adelante el DTC, o DT-Celestial), el DTC no te habla. Nunca. 0 pruebas. Pero si eres aceptado en el equipo (y para ello tienes que creer en el DTC), el DTC sin duda hablará contigo.

Por supuesto mucha gente estaba escéptica de tales ideas. Pero el hecho era que el equipo semana a semana jugaba en forma consistente: todos seguían la misma estrategia, todos estaban siempre de acuerdo que las instrucciones del DTC eran 3-5-2, 3-4-3, o lo que fuera, siempre todos estaban de acuerdo que en el minuto X del partido el DTC indicó cambio de jugador, etc. Y aún si algún jugador erraba, desobedecía o por problemas técnicos era incapaz de seguir o cumplir las instrucciones, él y todos los demás jugadores estaban siempre 100% de acuerdo de cuál habían sido las instrucciones originales del DTC.

Es más. La coordinación del equipo era sorprendente. En los pocos casos donde había dudas, o más de una interpretación, una consulta grupal al DTC rápidamente les retornaba a todos y cada uno de los miembros del equipo la respuesta definitiva del DTC respecto a qué era lo que había querido decir. Tanto así, que sin importar a qué miembro del equipo y en qué momento se les preguntara que había ordenado o cuál era el plan del DTC, todos concordaban en una respuesta única y consistente. Y lo mejor de todo: sin mediar ninguna comunicación física. Por más que los jugadores estuvieran inclusos aislados o fueran demostradamente incapaces de comunicarse entre ellos por medios normales, cada uno de ellos siempre era capaz de escuchar al DTC, sus instrucciones y ajustes de planes, consistentemente unos con otros...

¿Podría uno, en una circunstancia como esa, dudar de que, si bien el DTC podría no ser lo que los jugadores piensan que es, al menos existe un algo único y que es suficientemente real como para comunicarse no-físicamente con mucha gente a la vez, y aportarles a todos la MISMA información, consistentemente, una y otra vez? Después de años de evidencia, sin duda que hasta los más escépticos tendrían que reconocer que, aunque ellos tozudamente no quisieran reconocer que el DTC existe, algo hay, de verdad, algo se comunica con todos los miembros de ese equipo de fútbol, más allá de toda duda...

Pero ahora veamos otro escenario: supongamos que hace mucho tiempo un grupo de personas creó un equipo de fútbol. Decían que tenían un DTC, inmaterial, etc. Que sólo se comunicaba con ellos, con los miembros del equipo que creían en el DTC. Sin embargo, al poco andar claramente había serios problemas de comunicación... entre el equipo, y en especial... con el DTC. En la mitad de los partidos algunos decían que el DTC había ordenado todos al ataque, mientras que otros decían todos a defensa. Si uno gritaba cambio, el DTC ordena cambio, otros decían Noooo, el DTC dice que noooo...; tan caótico era la situación, que al poco andar el equipo se agrupó en torno a un sub-DTC, un humano que sí que escuchaba correctamente al DTC. Muchos de los que creían en el DTC, pero que no lo escuchaban bien (o no lo escuchaban en lo absoluto), simplemente comenzaron a seguir lo que el DTC decía a través del sub-DTC.

Pero siempre, de cuándo en vez, aparecía uno o más jugadores que también declaraban escuchar al DTC, pero diciendo que sus instrucciones eran otras, que el sub-DTC mentía o estaba equivocado, y a la larga el desacuerdo era tal (pues el DTC nunca parecía querer aclarar su postura a ninguna de las facciones que decía escuchar al DTC), que los disidentes más débiles terminaban abandonando el equipo y formando su propio nuevo equipo de los "verdaderos seguidores del DTC", generalmente en torno a un nuevo sub-DTC que sí entendía "correctamente" lo que el DTC quería decir.

Obviamente todos y cada uno de los equipos que se iban formando por rupturas de lo que el DTC-realmente-dijo discrepaban y rechazaban las supuestas instrucciones "únicas" que los demás equipos decían que el DTC daba, y cada equipo decía que el DTC únicamente les daba las instrucciones correctas a ellos.

A tanto llegaba la discordia respecto de qué-dijo-el-DTC, que unos equipos comenzaron a llamar a otros "herejes", y las barras bravas de cada equipo armaron sendas batallas campales que incluso acabaron con la vida y funcionamiento de algunos de los equipos DTC-alternativos más pequeños. Así, hasta el día de hoy, existen miles de diferentes equipos que dicen realmente escuchar al DTC, pero cada uno escucha diferentes cosas, al punto que reunir dos equipos y hacerlos reconciliar cada una de las cosas que el DTC dijo, o qué es lo que el DTC quiso realmente decir, es simplemente imposible...

¿Qué dirían los escépticos en este segundo escenario? Pues, que si existe un único DTC que les habla a todos los equipos, pues no puede estarles diciendo a todos cosas diferentes, entonces o bien el DTC no existe, o bien todos los equipos (excepto tal vez un puñado) mienten o están equivocados respecto de que escuchan realmente a algún DTC real. Pero ¿cuál es él o los pocos equipos que realmente escuchan a un verdadero DTC? es imposible distinguirlo, así que por parsimonia, dado que ningún equipo es capaz de demostrarlo empíricamente (¡hey, incluso afirman que el DTC dio instrucciones explicitas que poner a prueba la existencia del DTC está prohibido! Qué conveniente, ¿no?), entonces también es posible asumir que en principio TODOS los equipos estén equivocados, y por ello, todos los escépticos racionalistas no tienen razones para suponer que el DTC exista, o eso al menos hasta que uno de tales equipos cumpla con la carga de prueba y demuestre con consistencia que el DTC es real.

Volviendo un segundo a la realidad... ¿a cuál escenario, el primero o el segundo, se parece el mundo real, y el cristianismo en particular? Lo dejo para pensar...

Y eso, sin considerar que hay otros equipos de fútbol, tanto más antiguos y más nuevos que el de los "Cristianos Verdaderos F.C.", que declaran seguir instrucciones por escrito, por revelación, a través de profetas-sub-DTC, que en la práctica siguen a un DTC totalmente diferente del cristianismo, y qué los cristianos, al igual que los escépticos, no creen que sean reales tampoco, aun cuando esos otros equipos dice escuchar a esos otros-DTC, que les causa felicidad en sus vidas, que les cumple milagros, y un largo etc. etc... porque ellos tampoco han sido capaces de demostrar sus afirmaciones.

viernes, abril 03, 2015

Las olvidadas tumbas vacías de semana santa - AKA El ataque del los santos-zombies de Jerusalén

¿Histórico? Fuente: Alberto Montt, Dosis Diarias

Semana santa. Fechas de recogimiento, de comer mariscos y pescados (excepto si eres un carnívoro ateo), de ver refritos bíblicos (o nuevas producciones) de los relatos de la vida de Jesús… porque todos sabemos que la celebración cristiana (y eminentemente católica) de Semana Santa es acerca de Jesús, de su muerte y  resurrección un fin de semana similar en Jerusalén, hace ya casi 2000 años.

Algo que, por supuesto, todos los cristianos lo dan por un hecho. Que Jesús vivió es un hecho, y que Jesús fue ajusticiado, muerto y sepultado, y que resucitó de entre los muertos durante un fin de semana es más que un hecho histórico. Es EL hecho histórico central del cristianismo. Porque dudar que eso haya ocurrido es literalmente fatal para el cristianismo, algo que ya el apóstol Pablo notaba cuando decía que:
“Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan." (1 Corintios 15:13-15)
Así que, asumir que todo eso ocurrió es crítico para el cristianismo. Excepto que, hay buenas razones para dudarlo.

La única evidencia que se tiene de que Jesús existió, de las cosas que hizo, dijo y le sucedieron, están únicamente en los 4 evangelios. No hay ninguna otras fuente de la época que Jesús vivió, que relate estos eventos, ninguna cristiana ni no-cristiana, sino hasta que Pablo comienza con sus cartas alrededor de 20 años después de la ejecución de Jesús, y los evangelios aún más tarde. Siendo ese el caso, lo único que un cristiano puede hacer es, literalmente, creer que lo que relatan los evangelios es exactamente lo que ocurrió.

Pero eso ya es problemático, pues como ya escribí en el pasado en el “Desafío a lainerrancia bíblica”, los 4 evangelios se contradicen fatalmente en el relato de la resurrección de Jesús, con lo que nuestra única evidencia se torna frágil.

Aún si “asumimos” que Jesús sí resucitó, tal vez pueda ser el caso de que Jesús no era tan famoso y popular en su propia época para que nadie notara el hecho más allá de su círculo cercano, o lo considerara digno de ser puesto por escrito. Y no es que no tengamos escritos de múltiples historiadores romanos de la época, contemporáneos a Jesús, que misteriosamente omiten mencionarlo. Pero, ¿qué es UNA persona resucitada en una multitud de millares que estaba en la época de pascua de Jerusalén? Viva o revivida, podría haber pasado bastante desapercibida, en especial si sus apariciones post-mortem fueron, en mayor o menor grado, privadas.

Sin embargo, como Pablo menciona, una gran preocupación es “si en verdad los muertos no resucitan”. Porque, al fin y al cabo, la prueba de oro de que la gente sí puede resucitar es Jesús ¿verdad?

La verdad, no.

Y aquí es donde me topé con un excelente artículo reciente (en inglés) en el blog de Neil Carter “Godless in Dixie” titulado “La más grande historia nunca contada”, la cual comenta en un interesante pasaje del evangelio de Mateo, famoso, pero flagrantemente ignorado por todos… en especial por los propios cristianos. Las implicancias de este pasaje, y su omisión, son fantásticamente analizadas por el autor de esa publicación, y para no repetir lo que él dice, definitivamente vale la pena leerlo (y si no leen inglés, usen GoogleTranslate…).

Sin embargo, creo que hay algo digno de mencionar, no dicho en forma explícita en ese artículo. Para contexualizar, el pasaje de la discordia está en el capítulo27 de Mateo:
45 Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 
46 Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? 
47 Algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: A Elías llama éste. 
48 Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber. 
49 Pero los otros decían: Deja, veamos si viene Elías a librarle. 
50 Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. 
51 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;
Supongo que no estoy diciendo nada nuevo… ¿quién no ha escuchado hablar desde los púlpitos este relato? O directamente ¿quién no lo ha visto en las producciones cinematográficas? El súbito oscurecimiento del día, el velo del templo rasgado, o un terremoto en el instante en que Jesús muere. Casi nadie que haya estado expuesto al cristianismo puede negar haber visto u oído de tales hechos más de una vez. Pero lo interesante es lo que viene EXACTAMENTE en los siguientes versículos, del 52 en adelante.
51 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron;
52 y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; 
53 y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos. 
54 El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios.
Si uno lee los versículos 52 y 53, uno puede ver que estos versículos son casi siempre omitidos, escondidos o simplemente ignorados por la cristiandad. ¿Alguien los menciona? ¿Alguien ha visto alguna superproducción Holliwoodense mostrando una multitud de zombies-judios saliendo de las tumbas, y deambulando por Jerusalén por todo un fin de semana? Que yo recuerde, ninguna.

Lo interesante de esos versículos es una extraña implicancia: la mayor “prueba” de la resurrección de Jesús es su “tumba vacía”. Este es un hecho que apologistas actuales muy famosos como William L. Craig estresan hasta el cansancio. Es la GRAN prueba de que Jesús resucitó. Pero como mencionaba, nadie parece recordar que Jesús no fue el único en hacerlo, porque:
  • Un número indeterminado de tumbas de “santos” se abrieron ese viernes santo, en el momento (o producto de) el terremoto, cuando Jesús murió.
  • Esos santos resucitaron en ese instante, volvieron a la vida y se “levantaron”.
  • Los santos resucitados salieron de sus tumbas recién abiertas.
  • Estuvieron escondidos o deambulando fuera de la vista por casi dos días…
  • Pero después de la resurrección de Jesús, el domingo, todos estos santos resucitados, fueron a Jerusalén, y se aparecieron a muchos
¡A muchos!

Y aquí está el problema interesante que todo esto plantea: incluso si aceptamos que Jesús resucitó, pero lo hizo tan privadamente, y él mismo era tan poco conocido que literalmente NADIE que estuviera fuera del círculo de creyentes se dio por enterado, y menos notó que fuera interesante para ponerlo en las notas de la época, tiene el problema que al mismo tiempo muchos muertos de personajes conocidos en el mundo religioso judío (al punto de ser declarados “santos”) sí resucitaron, se pasearon por días por Jerusalén, y fueron vistos por mucha gente…

¿Se imaginan un evento así hoy? Sin importar cuál fuera la razón del evento, ¿creen que si una multitud de gente famosa, un Elvis Presley, un John F. Kennedy, un Juan Pablo Segundo, o personajes famosos ya muertos resucitaran, se pasearan por las ciudades, y fueran vistos por mucha gente, nadie se le ocurriría considera eso por sí mismo algo tan asombroso, único y espeluznante como para mencionarlo en los noticiarios, prensa y registros históricos? ¿Nadie?

Y ese es el principal problema de este relato, en mi opinión. El que Jesús muriera y resucitara “anónimamente” puede hasta explicarse porque realmente a los ojos de los historiadores de la época tal hecho ocurrió sin pena ni gloria. Uno podría hasta pasar por alto que un eclipse o un terremoto debieran haber sido hechos dignos de haber sido registrados, pero por último los eclipses y terremotos pasan de tiempo en tiempo y aunque dramáticos, no son un hecho tal vez tan fuera de lo usual… pero ¿hordas de muertos famosos resucitados circulando por las calles, sus tumbas (probablemente conocidas) abiertas y vacías de ellos, y siendo vistos por todos, es un evento digno de simplemente ignorar?

No. En mi opinión, es un contrasentido máximo pensar que tal evento, si ocurrió, pudiera ser ignorado por TODOS, y quedar registrado en ninguna parte no-cristiana. Ese hecho hubiera sido relatado, recontado, y recordado por generaciones. ¡Hey! Incluso los mismos cristianos lo hubieran relatado profusamente entre ellos y en sus escritos. Esta hubiera sido una conversación típica en cualquier rincón del imperio romano:
- ¿Y cuándo me dijiste que murió ese tal profeta Jesús? 
- Fue el mismo fin de semana cuando en Jerusalén aparecieron los cientos de santos de Dios resucitados, cuando todos los vieron ¿lo recuerdas? 
- ¡Oh, sí! Mis tíos me contaron de ese evento. Fue hace ¿8 años atrás verdad? 
- Sí, hace 8 años y medio. Y no sólo eso. Los santos se levantaron de los muertos porque Jesús, hijo de Dios, estaba muriendo. Como una muestra de que él resucitaría y que nos resucitará también a nosotros de entre los muertos llegado nuestro momento. 
- ¡Oh! Ya veo. Sí, mis tíos me contaron lo impresionante de ese evento, y como hasta las tropas romanas estaban en shock cuando todo eso ocurrió. ¿Cómo me dijiste que me puedo convertir en cristiano…?
Pero, misteriosamente todos los cristianos, excepto Mateo, curiosamente omiten tal pasaje. ¿No hubiera sido exactamente lo que Pablo debía mencionar en el pasaje de 1 Corintios 15, citado al principio de este artículo:

“… si en verdad los muertos no resucitan… pero como todos sabemos que sí que lo hacen, tal como todos saben que ocurrió el día en que nuestro Señor fue crucificado, nuestro evangelio es verdad”.

Y todos sus lectores hubieran recordado el evento, averiguado del evento, y no hubiera quedado duda alguna de que Pablo tenía razón. Q.E.D.

Por ello, ¿qué se puede concluir? Simplemente, que la credibilidad, y que decir de la “historicidad” del relato de Mateo es, si es que no cercano a, directamente CERO. Es un relato de una imaginación teológicamente inflamada, pero totalmente falso, nunca ocurrió.

Y si no ocurrió, y está en la "inerrante Biblia"… es otra poderosa razón por la que no podemos simplemente asumir que todo el resto es del relato bíblico es cierto.

miércoles, julio 09, 2014

Videos para "explotar" el cerebro - cristianismo histórico y sus orígenes

Encontré un notable canal de YouTube: HamboneProductions.

Este canal tiene los registros de presentaciones en diferentes eventos de Skepticon, en particular de dos personas que han investigado en profundidad el tema de la religión cristiana y sus orígenes: los historiadores Richard Carrier y David Fitzgerald, ambos investigadores y autores de diversos libros del tema (acá y acá).

El único contra: los videos están en inglés :-( Pero, sí Ud. entiende inglés, y quiere desafiar lo que conoce del cristianismo y sus orígenes, el escuchar las sendas presentaciones de estos personajes es un "must have". 

Por ejemplo, esta presentación de David Fitzgerald, "Examining the Existence of the Historical Jesus" (basado en su libro "Nailed: Ten Christian Myths That Show Jesus Never Existed at All"), que es "eye opening" en cuanto al peso y la calidad de la información presentada, pero al mismo tiempo muy entretenida y divertida por la forma de exponer de Fitzgerald:


Enjoy!



miércoles, mayo 28, 2014

Divagaciones respecto de la amistad

Hoy en un intercambio de correo privado, saltó el tema de los amigos y la amistad. Alguien lo definió como una "relación afectiva" entre personas. A esa definión, me nació divagar algunas ideas, que creo que vale la pena difundir en forma un poco más amplia... egocéntricamente citándome a mí mismo:

"[...] estoy de acuerdo que [la amistad] se trata de una relación afectiva, pero tomo afectivo como de afecto = emociones.
Y eso implica que para mí un amigo es alguien por el cual sé que tenemos una relación personal donde hay más que circunstancias, sino que hay emociones positivas y preocupación por el otró más allá de lo circunstancial. Por ejemplo, alguien con quien pasas tiempo o dedicas tiempo para compartir más allá de las circunstancias como que te toca compartir actividades con él/ella "por accidente".
Por ejemplo, te puedes juntar todos los días con tus colegas a almorzar, y pasar un buen rato con ellos (de hecho, ¡pasamos más horas con ellos que con nuestra familia!), pero llegado el momento, si cada uno hace hace "calabaza-calabaza", no consideraría tal relación de una verdadera y profunda amistad; es más, te cambias de trabajo y probablemente nunca más sepas de ellos y viceversa; en cambio, un "colega" con el cual te juntas los fines de semana para lo que sea con alguna frecuencia (desde ver un partido de futbol a compartir un asado), que invitas a tu casa o te invita a la suya para compartir, que te llama para saber como estás si faltas al trabajo, que se preocupa de tí y tu familia más allá de lo "laboral" si algo te pasa, y que está dispuesto a ayudarte aún sin que se lo pidas si es que estás en problemas (y viceversa), con esa persona tendría esa carga "emocional" o afectiva para poder considerarlo un "amigo".
De lo contrario, podemos conocer mucha gente con las que tenemos una relación afable, amistosa y no tengo nada contra ello, pero no sé si se pueda realmente considerarlos amigos en todo el sentido de la palabra.
Y no es que esas personas que conocemos sean malas personas o no merezcan ser nuestros amigos, pero considero que tal vez simplemente ninguna de las dos partes han (o hemos) dedicado tiempo para cultivar una relación personal más allá de las circunstancias como para realmente forjar una amistad más profunda y duradera."
Sigh. ¡Qué complicado es ser adulto, lleno de responsabilidades, con poco tiempo para todo, y espacios libres para nada! Incluyendo para poder cultivar una amistad con viejos y nuevos amigos. No sé si este será un mal de la modernidad, o en realidad todos nuestros ancestros, llegada la adultes, sufrieron este problema...

Así que, si algún amigo mío lee esto, mis más sinceras disculpas por estar tan atrapado en la vida diaria como para poder seguir forjando la amistad que quisiera con muchos de Uds. Pero si hay una oportunidad, espero que la aprovechemos :D.

miércoles, marzo 12, 2014

Detectando lo sobrenatural

Escribí este artículo para la Asociación Escéptica de Chile (AECH), y fue publicado el 11 de marzo de 2014. Pero lo dejo acá para quienes no conocen el sitio de AECH pues, como su autor, considero que aporta un punto de vista poco conocido respecto de los alcances de la ciencia.

Espero lo disfruten.

Detectando lo sobrenatural


App para tu iPhone para detectar fantamas.
Porque uno nunca sabe... Fuente: appszoom.com
¿Ha escuchado o leído este tipo de respuestas alguna vez, parafraseadas de diversas maneras? ¿Ha sido Ud. quien las ha emitido hacia alguien que no "cree"?

“Es que tú solo quieres ver cosas lógicas, pero hay cosas más allá,
que nunca verás solo usando la lógica. Yo las veo con mi corazón
y sé que es cierto…”

“La ciencia solamente ve y puede demostrar cosas del mundo material; pero
lo que yo te digo está más allá de lo material, es espiritual; por eso no me
pidas una demostración científica, estamos hablando de fe…”

“Es que cuando abras tu corazón, podrás ver la evidencia que me pides, y
entonces entenderás; ¡eres un cerrado de mente!”

Pues, en cualquiera de los dos casos, bienvenido al universo escéptico.

domingo, marzo 09, 2014

Mi camino al ateísmo – Parte II

Este es un artículo es parte de una serie donde quiero relatar las razones que me llevaron a adoptar lo que creo (y no creo) hoy. Puede ver la primera parte en este enlace.

Convertirse en ateo no es un proceso simple ni instantáneo. Requiere abandonar muchas creencias enraizadas desde la niñez. Es posible que ocurran “epifanías ateas” en que algo haga “click” en la cabeza del creyente y simplemente se convierta en  ateo. Pero tal cosa es sin duda excepcional. En la realidad se requiere mucho tiempo de dudas, de investigación, de cuestionar las cosas, de intentar encontrarles sentido, hasta que tales momentos llegan, y las creencias religiosas se van apagando una a una hasta la irrelevancia.

Al comienzo de mi adolescencia, cerca de los 12 años, tuve una experiencia que si bien no fue definitiva, aportó semillas a esas dudas. Fui invitado y participé en un campamento de verano del Ejército de Salvación (en adelante, ES). Una profesora que me quería mucho me contactó para avisarme de una oportunidad para participar junto con otros muchachos de mi escuela en ese campamento, en un complejo del ES ubicado cerca de Angostura, al sur de Santiago. La idea no sonaba mal, y mis padres aceptaron. No recuerdo porqué, pero algo tenía que hacer que hizo que no pudiera tomar el bus junto con todo el grupo, así que esa misma profesora me llevó al lugar en su automóvil.

Cada semana, un grupo de niños (o niñas, pero no mixto) llegaba al centro, donde monitores y gente del ES organizaban todo para tener una entretenida semana de alianzas, actividades y diversión. El centro tenía una gran piscina olímpica, canchas de futbol, multi-canchas, mucho espacio, y tenían todo planeado para realizar muchas actividades, campeonatos entre alianzas, etc. Hasta el día de hoy ese recinto se sigue usando igual.

Cuando dije “todo para tener una entretenida semana”, siendo el ES el organizador, incluyó obviamente actividades religiosas. Cada día en distintas instancias nos hablaban de Cristo, de Dios, de su amor, etc. Como yo ya había pasado por el ritual católico de la primera comunión (con sus 2 años de “clases” de catecismo), más interminables horas de misa católica, tal actividad no me sorprendió o chocó. Pero como un adolescente católico aún no sabía lo suficiente como para darme cuenta que las doctrinas del ES eran protestantes y no católicas.

En todas esas actividades participaban diferentes personas, pastores y gente del ES. En particular nos presentaron a una mujer que actuaba como “monja” del ES, aunque no recibía ese título, nos dijeron simplemente que era una “hermana”, cuyo nombre no recuerdo. Vestía un traje gris, con un tocado gris en la cabeza, y era muy amable. Y como en esas charlas hablaban de la salvación, de aceptar a Cristo, del amor de Dios, ella era clave en orientarnos, y en responder nuestras preguntas.

Y yo tenía varias, que comenzaron a hacer corto-circuito en mi cabeza. Tiempo antes había llegado a mis manos una biblia de corte protestante, la traducción Reina Valera de 1960.

Desde pequeño fui un lector ávido, y cuando llegó a mis manos, hice lo obvio: comencé a leerla desde Génesis 1:1. Muchas historias, desde la creación, el diluvio, el éxodo, simplemente las leía como si fuera historia. Pero había cosas que no cuadraban. Y entonces, estando en un campamento del ES donde me estaban hablando de esos temas a cada rato, esas dudas afloraron. Y pedí a la hermana conversar con ella para hacerle algunas preguntas.

Primero, ya el personaje bíblico de Dios me tenía perplejo. Y dado el gran hincapié en esa semana de que sólo era posible salvarse creyendo en Cristo, la conclusión obvia del odio divino a los no-creyentes, afloró en mi mente. De mis lecturas de la Reina Valera, una escena que me causó extrañeza era el hecho de que en la historia del Éxodo, Moisés fue en repetidas ocasiones a pedir al Faraón que dejara ir a los judíos, y ante su negativa, sendas calamidades ocurrían a Egipto (pero no a los judíos). Pero las negativas del Faraón no eran realmente el propio Faraón hablando desde su propia volición y libre albedrío, sino que Dios forzándolo a decir que no, y luego castigándolo por ello…

Desde el principio Dios mismo decidió “endurecer el corazón del Faraón” (Éxodo 4:21, 7:3). Y plaga tras plaga “el corazón de Faraón se endureció […] tal como Jehová dijo”. Varias de esas frases podrían interpretarse como que el propio Faraón, de malvado y duro de cabeza, rehusaba, pero en ciertos versículos el sentido literal de la intervención “divina” se deja ver, tal como en Éxodo 10:20: “Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y éste no dejó ir a los hijos de Israel.”, (similar también en Éxodo 10:27).

No hay duda que según la historia bíblica, los egipcios y su Faraón abusaron de los judíos (Éxodo 1:8-14), pero al ver esto, me parecía claro que la tortura de cada plaga no fue necesariamente porque su Faraón se rehusara a liberar a los israelitas, pues aunque quisiera ¡no podía! ¡El propio Dios de Israel se encargaba de “endurecerle el corazón” para que dijera que no! Y eso gatillaba a continuación una nueva plaga…

Y así hasta llegar a la última plaga: la muerte de todos los primogénitos de Egipto. Ante tal desastre (y como padre, imagino el dolor que tal cosa puede causar), finalmente el Faraón decide acceder a liberar a los israelitas: “E hizo [el Faraón] llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehová, como habéis dicho. Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí.” (Éxodo 12:31-32).

¡Uf, qué historia!: Millares de primogénitos (¿incluso adultos?), entre ellos muchos niños inocentes, muertos porque Dios decidió artificialmente forzar a alguien a que dijera una y otra vez ¡No!, en contra de su propia voluntad, literalmente alterando y manipulando el “libre-albedrío” del Faraón…

Pero tampoco es el fin de la historia. Dios aún quería jugar más con la mente del Faraón, pues anuncia que él hará nuevamente que al Faraón se le endurezca el corazón para que, aunque el Faraón ya había decido dejar ir a los israelitas, ahora se arrepintiera y los persiguiera (Éxodo 14:2-9)… y luego para entrar en medio de un mar partido en dos para matarlos (Éxodo14:15-18).

Entonces, ¿cómo cuadra un plan de salvación donde Dios, todo amor como acababa de escuchar una y otra vez en ese campamento del ES, en realidad puede literalmente obligarte a hacer cosas malas a la gente en contra su propia voluntad, para luego castigarle por eso? Esa fue mi pregunta a la hermana.

¿Su respuesta? Si no recuerdo mal, fue algo así como que no podemos entender a Dios. Es decir, la famosa frase de “Los caminos de Dios son misteriosos”, al mejor estilo de Isaías 55.

Esa es una respuesta (y excusa) que más de una vez recibiría en el futuro.

Mi segunda pregunta fue respecto de la importancia de recibir a Cristo para ser (realmente) salvo, pues cuando pensé en el discurso de que ese era el “único” camino, me pareció innecesariamente cruel ¿esa es la única forma? ¿Y qué hay de toda la gente que nunca tuvo siquiera la oportunidad de siquiera saber de cristo, ya sea que nació antes que él, o que nació después de él, pero en un lugar tan recóndito como una isla del pacífico hace siglos atrás, antes de conocer a ningún occidental que trajera “el evangelio”?

Cuando le planteé esa duda, la hermana se mostró bastante sorprendida con mi pregunta. Supongo que no era el tipo de cuestionamientos típico de niño de 12 años. Me dijo que en el fondo no había otro camino, y que Dios igual podía mostrarse a alguien en una isla remota, y tal persona llegar a encontrar a Dios. Pero, claramente, eso a mí no me cuadraba: la gente nunca había estado hablando de conocer a un dios Jehová sino únicamente en Israel. Nadie fuera de allí jamás lo descubrió si es que no se lo contaba alguien.

Entonces, mi pregunta natural siguiente fue: ¿Y qué pasa con alguien que fue bueno toda su vida, ayudó al prójimo, hizo buenas acciones, nunca cometió ningún pecado (o lo que hubiéramos calificado de pecado bajo el prisma cristiano), pero que nunca conoció a Cristo, ni lo aceptó, ni nada de eso? ¿No debiera dios salvarlo al menos por el mérito de ser bueno?

La respuesta de la hermana fue categórica: tal persona, si no aceptó a Cristo, no puede ser salva, y estaba condenada al infierno, sin importar cuan buena haya sido.

Así comencé a entender el verdadero  “amor cristiano” de la doctrina "Sola Fide".

Tales respuestas de la hermana del ES estuvieron lejos de dejarme satisfecho, y fueron otro paso que me llevó a dudar, y ahora lo veo como otro grano de arena en ese banco de dudas que a la larga ayudaron a mi desconversión final.

Pero aun en ese instante yo estaba lejos de ser ateo. Si bien ya el catolicismo me estaba desencantando al punto del rechazo, y el dios del antiguo testamento con sus manipulaciones mentales a las personas para castigarlas, y la negativa de Dios de salvar a la gente “buena” por nacer en el lugar y época equivocadas me pareció por lo menos equivocado, comenzaron a minar mi interés en el Dios cristiano “tradicional”. Pero yo seguía pensando y creyendo que había un dios, sólo que no podía ser exactamente el dios pintado por el catolicismo, o por el Antiguo Testamento.

Y eso me llevó a otros pasos en mi búsqueda, mi camino que me llevó al ateísmo, que relataré en futuras entregas.