viernes, mayo 29, 2015

¿Qué es un hecho?

¿Pero, qué me dijo que era un hecho? Fuente de la imagen: akifrases.com
En la vida real y diaria bien nos conviene distinguir lo real de lo imaginario (no vaya a ser que terminemos creyendo en jueguitos como "Charlie, Charlie"). Y por ello es muy importante distinguir qué es un hecho y separarlo de lo que es una opinión.

Bueno, es tan importante, que ya en cuarto básico del sistema educacional chileno, a los niños en las materias de lenguaje y comprensión de lectura se les entrega material (*) dedicado a ese tema: distinguir entre hecho y opinión.

¡La educación chilena ayudando a los jóvenes a desarrollar su pensamiento crítico! ¿Verdad?

Bueno, como todo en la vida, no es tan simple.

¿Qué opinan si para entender o enseñar qué es un hecho, un material educatvo usa las siguientes afirmaciones?
  1. “Un hecho habla de cosas que pueden ser probadas”.
  2. “Puedes distinguir entre un hecho y una opinión si te haces la pregunta: "¿Habla este detalle de algo que puede ser probado?" Si tu respuesta es "Sí”, entonces el detalle es un hecho. Si tu respuesta es "no", entonces es una opinión.”
  3. “Piensa en lo que es un hecho y qué es una opinión. ¡Hallemos lo que puede ser probado y lo que no!”
  4. “Si puede probarse que una declaración es verdadera, es un hecho.”
  5. “Los hechos pueden probarse, pero las opiniones no.”
  6. “Los hechos son declaraciones que pueden verificarse y comprobarse.”
¿Le suenan razonable esas explicaciones respecto de lo que es un hecho? Si lo hacen, pues felicitaciones, pero... varias de ellas están directamente malas, o son falaces.

Ahora, si encontró problemas en ellas, o hay algo que no le cuadra, pues, dobles felicitaciones, va por el camino correcto...

¿Qué hay de malo en esas explicaciones respecto de qué es un hecho? 

La versión TL;DR; es que un hecho es una afirmación "demostradamente verdadera". Ahora, para ser demostradamente verdadera, sin duda que tiene que ser demostrable. Pero si una afirmación es demostrable, pero no ha sido demostrada verdadera, eso no basta para afirmar que "es un hecho".

Tan malas son tales definiciones arriba mostradas, que finalmente tuve que solicitar una reunión con la profesora y la jefa de la Unidad Técnico Pedagógica (UTP) del colegio donde soy apoderado, para explicarles que el material que estaban usando estaba defectuoso.

Pero una cosa es afirmar que el material pedagógico es defectuoso, y otra cosa diferente es saber que es un hecho que el material pedagógico es defectuoso. Para lo segundo se requiere demostrar que tal afirmación es verdadera.

Y eso hice, trabajado en un (no tan pequeño) ensayo donde analicé esas afirmaciones del texto acerca de lo que se postula como un "hecho", los problemas que tienen tales definiciones, cuál es la definición correcta y porqué lo es. Para ello necesité usar una cantidad interesante de lógica proposicional, matemáticas y argumentación. Si quieren disfrutar de la experiencia, el documento sanitizado (para proteger a los inocentes) se puede leer acá:


Lo más interesante de la reunión con la jefa de UTP, fue que al final ella explicó que el material usado estaba basado en un libro formal, que ella tenía y me mostró. Dicho libro es la traducción de un texto norteamericano, donde las "explicaciones" de qué es un hecho están tal cual se muestran arriba. Según la jefa de UTP, tal vez el error se debiera a una mala traducción al español, aunque, ¿para qué tanto problema? ¿No son tales definiciones de hecho igual _suficientemente_ buenas, por lo menos para niños de cuarto básico, y que otra definición, como la que propongo, si bien es correcta, es hilar muy fino?

Le dejo al lector formarse una opinión ;-).

miércoles, mayo 20, 2015

Frase para el bronce

Mi mejor intento de sonar post-modernista, pero de verdad diciendo algo:

Para algunos la coherencia en las ideas es una especie animal inefable y exiguo, detrás de la que se esconde la esperanza de que, siendo tal incoherente idea imposible de ser analizada o refutada racionalmente, se pueda clamar con impunidad y descaro que es una verdad trascendente. Pero "verdades" así declaradas, por más satisfactorias que sean para quienes las abrazan, también son pueriles, en especial al ojo de quienes no comulgan con ruedas de molino.
- Yo

O, dicho en lenguaje más coloquial: hay gente que defiende ideas tan malas, que consciente o inconscientemente las disfrazan en una jerga y palabrerío tal que sus razones carecen de toda coherencia o significado, por más que quien reciba tal mensaje reconozca que las palabras parecen tener "relación" unas con otras.

Como la "explicación" o justificación ofrecida carece de real significado, es inmune a ser analizada, razonada y en forma alguna probada falsa... con lo que quien "crea" tales ideas se siente feliz de que dijo algo de extrema profundidad (pues suena "difícil"), de gran "intelectualidad", y a la larga, dado que la contra parte es incapaz de mellar tal idea o refutarla, la toman como una prueba más de que "tienen razón", en una ridícula apelación al argumento de ignorancia: es cierto, porque nadie lo ha demostrado falso.

Pero suena bonito dicho con palabras rebuscadas en mi frase para el bronce. Tal vez lo use de epitafio.