miércoles, octubre 28, 2015

La adorable hija del bandolero



Ayer terminé de ver con mis retoños los 26 capítulos de la serie "Ronja, la hija del bandolero", en su versión de animé realizada por el Studio Ghibli, a manos de Goro Miyazaki, hijo del mítico fundador del estudio, Hayao Miyazaki.


La animación es muy buena, aunque hay un gran choque al comenzar al verla, pues los personajes, a diferencia del animé tradicional, fueron realizados por CGI (computadora), como modelos 3D, lo que los hace por un lado mucho más volumétricamente reales, en especial en detalles de su cabeza y pelo, pero que a veces hace que sus movimientos sean algo irreales.

Y la historia es hermosa y emocionante. Está basada en el libro epónimo de la escritora sueca Astrid Lingren (1981) "Ronja Rövardotter". Después de ver esta serie, ¡me dieron de hecho ganas de leer el libro!

Ronja es la hija única de Mattis, el jefe de una banda de ladrones que asuela a los ricos mercaderes que cruzan el bosque. A sus 10 años, ella comienza su educación en el bosque, donde debe aprender a sobrevivir a las más diversas criaturas, naturales y mágicas. El bosque es un lugar idílico, pero a ratos amenazante, donde el peligro y la muerte acechan. En ese ambiente, Ronja va creciendo en madurez, hasta conocer a Birk, el hijo del líder de una banda rival de ladrones, con quien entablará una amistad secreta, donde su relación se verá permanentemente amenazada por las luchas y odios de sus familias rivales, debiendo luchar por su amistad, por su libertad y por su vida.

Como una muestra de lo encantadora que es la historia, les puedo contar que tener un chico adolescente ansioso de ver el siguiente capítulo de una serie puede ser "normal", pero cuando tienes a una chiquitita pre-escolar que obviamente no sabe japonés ni leer los subtítulos, pero que te pide desesperada poder ver el siguiente capítulo, dice mucho...

Acá dejo un regalo, en una canción de cuna que, para quienes vean la serie, les dejará un gran recuerdo...


Ookami, ookami
yoru no mori
onaka wa karaapo
suana wa samui

Ookami, ookami
acchi e wo ikki
kawaii konoko wa
yayashi nai

Ookami, ookami
yoru no mori
buta no shippo wo kurete yaru

omae wo onaka ga
choudo yoi dayo

Dato:

lunes, octubre 26, 2015

¿En teoría...?

Hace algunos días (re)publiqué en mi muro de Facebook una imagen publicada por la Fundación Richard Dawkins respecto de la diferencia entre una "ley" y una "teoría" científica:


Para mí eso es claro como el agua, pero como corresponde cuando uno duce algo en Facebook, nunca está libre de ser cuestionado, lo cual originó un diálogo donde ahondé en qué es una teoría científica, y para que no se pierda en el olvido de Facebook, mejor lo posteo acá para la posteridad :-).

¿Una teoría puede responder al porqué de algo?

Sin duda.

Pero, ¿una sola teoría basta para explicar el porqué de algo, o más de una puede hacerlo "satisfactoriamente"?

Se pueden plantear múltiples teorías para intentar explicar lo mismo, pero si es una teoría satisfactoria debe permitir ponerse a prueba, y ahí es donde diferentes teorías pueden plantear diferentes resultados teóricos, pero la evidencia finalmente determina cual teoría aun puede ser correcta, y cuál es definitivamente errónea.

Un ejemplo. Las cosas vivas suelen enfermar. ¿Porqué? Una teoría para explicar ciertas enfermedades es que dioses o demonios (¿enojados?) las causan; otra teoría sería que hay gérmenes transmisibles que las causan...

Entonces, puedes ponerlas a prueba: si la causa fueran dioses o demonios, aplacarlos, orarles o exorcisarlos debiera curar la enfermedad, pero un antibiótico no haría diferencia; en cambio, si la teoría de gérmenes es correcta, antibióticos y medicinas funcionarán, pero rezos y exorcismos no...

Ahora, con eso en mente se puede saber cual teoría explica mejor el origen de muchas enfermedades...

¿Entonces, se impone una teoría hasta que pueda aparecer otra teoría nueva que sostenga con mayor verdad o precisión la causa de algo?

Una teoría no se "impone", simplemente es la mejor disponible, y siempre en forma tentativa. Si una "teoría" literalmente se "impone", o simplemente se asume 100% cierta y 100% la verdad, entonces eso es dogma, no teoría.

Ahora, al plantear una teoría, esta hace predicciones de qué deberíamos ver y qué deberíamos no ver (como el caso de las teorías de demonios vs gérmenes para la enfermedad), y al ponerlas a prueba (examinando la evidencia del mundo real), podemos descartar ciertas teorías simplemente porque la realidad muestra que ella no opera de esa manera, y podemos mantener otras porque _hasta ese instante_ la teoría se apega a la realidad. Pero siempre en forma tentativa.

PORQUE: toda buena teoría que se precie de tal es tentativa y debe ser permanentemente sometida a prueba, y nuevas observaciones deben contrastarse contra la teoría; si ellas "cumplen" con las predicciones la teoría, podemos ganar confianza en que la teoría es bastante buena y acertada. Sin embargo en cualquier momento pueden aparecer observaciones que contradicen la teoría. Ello no significa que toda la teoría sea basura, necesariamente, pero claramente hay nuevas cosas que la teoría no explica o no lo hace suficientemente bien...

En ese último caso, se necesita estudiar esos nuevos casos "no explicados", y construir nuevas teorías más amplias, que expliquen (y predigan correctamente) no sólo todo lo antes conocido que la teoría antigua sí hacía, sino que además pueda hacerse cargo de las nuevas observaciones anómalas. Y si se logra, entonces la nueva teoría está más cerca de "modelar" y explicar mejor la realidad.

Un ejemplo: la teoría gravitacional de Newton logró muchos porqués: porqué los planetas orbitan el sol, porqué lo hacen en la forma y velocidad en que lo hacen, porqué "caemos" hacia el suelo, etc. Con esa teoría, se podían predecir los movimientos planetarios como nunca antes. Al punto que se pudo predecir la existencia de Neptuno y descubrirlo gracias a tal teoría; sin embargo, habían observaciones respecto de la órbita de Mercurio que simplemente no cuadraban con la teoría de Newton, desafiándola. Tuvo que aparecer Einstein con su teoría general de la relatividad, que no solo explicó TODO lo que la teoría gravitacional de Newton explicaba, sino que además explicó _al dedillo_ cómo se comportaba Mercurio...

Luego, las teorías deberían mejorar con el tiempo, y no es que muestren necesariamente "la verdad" o sean "más verdad", simplemente sus modelos son más precisos y por lo tanto permiten explicar mejor la realidad que nos rodea. Y si bien nunca se puede afirmar que una teoría que ha sido confirmada por innumerables observaciones es "cierta" en forma absoluta, pues siempre puede aparecer la observación fatal que la "invalida", el hecho que todas y cada observación conocida esté acorde a una teoría nos permite tener un gran grado de seguridad que la teoría como marco teórico es correcta hasta el límite mismo de lo que conocemos (o podemos conocer).

Bonus: hay una segunda imagen relacionada, para el deleite mental de algunos, y para el odio de otros ;-)