En Chile hay libertad de expresión, reunión y manifestación, pero cada vez que un grupo intenta marchar, manifestarse o congregarse para plantear cualquier tema, siempre aparecen pequeños grupos, usualmente de que aprovechan la oportunidad para destruir la infraestructura pública, atacar a carabineros, saquear si es posible y muestran disfrutar creando caos y destrozos, sin importar quién ni porqué convocó la marcha.¿Que pueden hacer las autoridades y fuerzas de orden? Bueno, mantener y/o restablecer el orden. En el papel parece simple, pero en la práctica los medios tradicionales utilizados por carabineros siempre redundan en un resultado parcial, sin lograr el objetivo de prevenir el desorden, el que se repite una y otra vez.
Entonces ¿Qué hacer?
Una medida que permita detener a los grupos violentistas debería cumplir varios requisitos:
- Debe ser focalizada: no deberían actual contra los manifestantes no violentos, o quienes no están participando explícitamente en la violencia, y menos contra la gente inocente.
- Debe ser efectiva: bien usada, debería detener la violencia, o impedir que continúe.
- Debe ser disuasiva: idealmente, debería asegurar que la gente no considere la violencia como una opción a priori.
- Debe asegurar el castigo: quien a sabiendas incurra a la violencia, debería ser castigado efectivamente por sus crímenes.
- Debe ser segura: no debería poner en riesgo vital a nadie, incluso para los violentistas.
- Gases lacrimógenos: dispersar a las masas de manifestantes, pero no es focalizada. Es agresivo contra todos, pero no detiene a los violentistas.
- Carros lanza-agua: Son efectivos también para dispersar a la masa 'pacíficas', pero no es focalizada (no detiene a un grupo en particular), ni tampoco es efectiva, pues los violentistas son un blanco móvil demasiado esquivo para ser neutralizados.
- Acción directa de carabineros: las fuerzas especiales de carabineros pueden actuar contra grupos focalizados de violencia, pero su resultado no es del todo efectivo: lo habitual es que haya una 'corrida' de carabineros contra los grupos, intentando cercar y detener a los violentistas, pero en la práctica los grupos violentos se disgregan y escapan rápidamente.
Dado que las demás técnicas no son del todo efectivas, pienso que sería interesante considerar el uso de rifles anestésicos.
Un rifle anestésico es un rifle de baja potencia que puede disparar un dardo medicado a gran distancia (del orden de 50 a 100 metros). Los dardos permiten poner a dormir a quien lo reciba dentro de 2 a 3 minutos.
Si en una manifestación hay un grupo de pocos individuos causando grandes desordenes y destrozos, el que uno o varios de ellos recibieran un dardo tranquilizante permitiría:
- Focalizar la accíon: sólo él o los manifestantes más agresivos y destructivos deberían ser neutralizados con dardos. Dado que los rifles pueden ser de alta precisión, si son usados correctamente se puede asegurar que sólo los violentistas reciban los dardos.
- Efectividad en detener la violencia: el violentista quedaría fuera de combate a los 2 o 3 minutos, evitando que continúe los desordenes. Además, probablemente sus compañeros intenten asistirlo o evitar su detención (claramente fácil), por lo que por cada afectado por un dardo, se sacara del grupo de violencia activo a 2 ó más violentistas.
- Ser fuertemente disuasivo: si el sistema de dardos es aplicado en forma permanente en cada evento violento, los violentistas sabrán que con certeza están bajo riesgo de ser anestesiados y capturados irremediablemente. Ayudaría a disminuir la sensación de impunidad, pues la posibilidad de ser detenido y procesado será altísima.
- Aumentar la posibilidad de detención: al estar sedado, el violentista es facilmente capturable. Y si es asistido por otros violentistas, para el grupo el violentista anestesiado será un pesado lastre que aumentará las posibilidades de detener a todo el grupo.
- Dar seguridad al afectado: el químico utilizado debería ser uno que rápidamente sede a los humanos, pero en una dosis que evite riesgos vitales cardiacos o respiratorios; la dosis sólo debería ser capaz de ralentizar las reacciones y movimientos lo más posible.
Probablemente hay consideraciones éticas, sanitarias y sociales que pensar y discutir acerca de esta idea, o bien buscar alguna idea mejor... pero mientras no la haya, ésta puede ser una buena alternativa.