domingo, septiembre 09, 2007

Tranquilizando la violencia

En Chile cada vez que hay alguna marcha o movilización por cualquier el motivo, siempre aparecen grupos "infiltrados" que destruyen, atacan y saquean. Son una minoría pero destruyen las mejores intensiones de la mayoría. Y usualmente no son capturados ni neutralizados ¿Existe una solución? Tal vez sí, y se propone en este artículo.

En Chile hay libertad de expresión, reunión y manifestación, pero cada vez que un grupo intenta marchar, manifestarse o congregarse para plantear cualquier tema, siempre aparecen pequeños grupos, usualmente de que aprovechan la oportunidad para destruir la infraestructura pública, atacar a carabineros, saquear si es posible y muestran disfrutar creando caos y destrozos, sin importar quién ni porqué convocó la marcha.

¿Que pueden hacer las autoridades y fuerzas de orden? Bueno, mantener y/o restablecer el orden. En el papel parece simple, pero en la práctica los medios tradicionales utilizados por carabineros siempre redundan en un resultado parcial, sin lograr el objetivo de prevenir el desorden, el que se repite una y otra vez.

Entonces ¿Qué hacer?

Una medida que permita detener a los grupos violentistas debería cumplir varios requisitos:
  1. Debe ser focalizada: no deberían actual contra los manifestantes no violentos, o quienes no están participando explícitamente en la violencia, y menos contra la gente inocente.
  2. Debe ser efectiva: bien usada, debería detener la violencia, o impedir que continúe.
  3. Debe ser disuasiva: idealmente, debería asegurar que la gente no considere la violencia como una opción a priori.
  4. Debe asegurar el castigo: quien a sabiendas incurra a la violencia, debería ser castigado efectivamente por sus crímenes.
  5. Debe ser segura: no debería poner en riesgo vital a nadie, incluso para los violentistas.
Las medidas actuales que aplica carabineros no cumplen todos los requisitos anteriores:
  • Gases lacrimógenos: dispersar a las masas de manifestantes, pero no es focalizada. Es agresivo contra todos, pero no detiene a los violentistas.
  • Carros lanza-agua: Son efectivos también para dispersar a la masa 'pacíficas', pero no es focalizada (no detiene a un grupo en particular), ni tampoco es efectiva, pues los violentistas son un blanco móvil demasiado esquivo para ser neutralizados.
  • Acción directa de carabineros: las fuerzas especiales de carabineros pueden actuar contra grupos focalizados de violencia, pero su resultado no es del todo efectivo: lo habitual es que haya una 'corrida' de carabineros contra los grupos, intentando cercar y detener a los violentistas, pero en la práctica los grupos violentos se disgregan y escapan rápidamente.
Luego, las medidas habituales no son suficientemente focalizadas ni efectivas, y contribuyen a una sensación de impunidad que ayuda a que los grupos violentos vuelvan una y otra vez.

Dado que las demás técnicas no son del todo efectivas, pienso que sería interesante considerar el uso de rifles anestésicos.

Un rifle anestésico es un rifle de baja potencia que puede disparar un dardo medicado a gran distancia (del orden de 50 a 100 metros). Los dardos permiten poner a dormir a quien lo reciba dentro de 2 a 3 minutos.

Si en una manifestación hay un grupo de pocos individuos causando grandes desordenes y destrozos, el que uno o varios de ellos recibieran un dardo tranquilizante permitiría:
  • Focalizar la accíon: sólo él o los manifestantes más agresivos y destructivos deberían ser neutralizados con dardos. Dado que los rifles pueden ser de alta precisión, si son usados correctamente se puede asegurar que sólo los violentistas reciban los dardos.
  • Efectividad en detener la violencia: el violentista quedaría fuera de combate a los 2 o 3 minutos, evitando que continúe los desordenes. Además, probablemente sus compañeros intenten asistirlo o evitar su detención (claramente fácil), por lo que por cada afectado por un dardo, se sacara del grupo de violencia activo a 2 ó más violentistas.
  • Ser fuertemente disuasivo: si el sistema de dardos es aplicado en forma permanente en cada evento violento, los violentistas sabrán que con certeza están bajo riesgo de ser anestesiados y capturados irremediablemente. Ayudaría a disminuir la sensación de impunidad, pues la posibilidad de ser detenido y procesado será altísima.
  • Aumentar la posibilidad de detención: al estar sedado, el violentista es facilmente capturable. Y si es asistido por otros violentistas, para el grupo el violentista anestesiado será un pesado lastre que aumentará las posibilidades de detener a todo el grupo.
  • Dar seguridad al afectado: el químico utilizado debería ser uno que rápidamente sede a los humanos, pero en una dosis que evite riesgos vitales cardiacos o respiratorios; la dosis sólo debería ser capaz de ralentizar las reacciones y movimientos lo más posible.
Con el sistema de dardos anestésicos, aplicado con criterio por carabineros a solamente los grupos violentistas, la sensación de impunidad de estos grupos disminuiría drásticamente, detendría rápida y efectivamente la violencia en el momento, y permitiría la captura de los implicados para ponerlos efectivamente a disposición de la justicia.

Probablemente hay consideraciones éticas, sanitarias y sociales que pensar y discutir acerca de esta idea, o bien buscar alguna idea mejor... pero mientras no la haya, ésta puede ser una buena alternativa.

3 comentarios:

Javier Villalobos Arancibia dijo...

Daniel, cuidado.

Creo que las personas tiene un privilegio dentro de esta sociedad humana que indica que a pesar de todo, sin un juicio previo, poseen lo que llaman dignidad, esto quiere decir que no puedes tratar a una persona como algo de insignificancia después de ti, y la violencia engendra violencia. Dispararle a alguien genera violencia, ya sean dardos tranquilizadores, piedras, mani o vacunas contra la influenza.

Se usan medidas disuasivas, según la teoría, y es la presencia de carabineros antes de las marchas. Sin embargo, en la practica en vez de disuadir, esto provoca. Por historia, es una conduca aprendida.

Concuerdo con la "focalización", pero en esto los manifestantes tambíén deben ayudar, en el sentido de apoyarse unos con otros, empadronarse en las marchas y aislar a los violentos para agilizar la labor de carabineros.

Creo que los manifestantes, incluso los violentos, no son animales que hay que tranquilizar con químicos. Son personas que tienen diversos motivos, justificados o no, para manifestarse como lo hacen. Los injustificados hay que juzgarlos y los que si, escucharlos.

¿Y si alguien resulta alérgico al anestésico?. ¿Y si en vez de clavarlo en la piel le das en el ojo?. Dormir a las personas no soluciona la situación, sólo es tapar el sol con un dedo. Hubo alguien que pensó algo parecido, pero no era dormirlos por un rato, sino que para siempre.

Daniel Duran dijo...

Javier, concuerdo contigo en que todo ser humano tiene derecho a tener dignidad, y a ser respetada, y a usar los canales adecuados para manifestar sus motivos y hacerse escuchar.

Pero como sociedad, también tenemos el deber de comportarnos dentro de ciertos márgenes y no iniciar la violencia, bajo ningún argumento.

Luego, si alguien *elige* recurrir a la violencia por la violencia (¿Alguien lo obliga?), creo que da un paso sin retorno en que puede recibir una respuesta también *violenta* de la autoridad (bajo ciertos márgenes razonable, obviamente).

¿Es digno que el vehiculo lanzaaguas barra contigo? ¿Es digno que la policía te apalee, te lleve a rastras y te lance arriba de un bus, detenido? Yo creo que en ambos casos no lo es, pero es un 'mal necesario' que ya es algo asumido...

Y, es cierto que ninguna persona es un animal, pero pueden actuar como animales, pero a diferencia de ellos, pueden hacerlo a conciencia.

¿Podría un violentista considerar que esto sería un trato como animal? Creo que es absolutamente posible. Pero si él piensa eso, la solución sería extremadamente simple: que NO participe en actividades violentas.

Y, así como alguien puede tropezar y desnucarse a consecuencia de recibir el chorro de agua, o bien puede sufrir diferentes heridas en un enfrentamiento con la policía, un darto puede tener algun riesgo asociado. Nuevamente, quien se decide a tomar la vía violenta tendría que asumir ese riesgo. Repito, *nadie lo obliga*... y he ahí el poder disuasivo de la idea.

Por supuesto, para que fuera algo justo sería VITAL que quien operase un rifle fuera un *francotirador experto*, de manera que el dardo siempre dé en un muslo o en algun otro lugar seguro. Disparar lo que sea al voleo o 'a quien le caiga' también sería algo criminal por parte de la autoridad.

Anónimo dijo...

Hola a todos,

Creo al respecto que se deben tomar nuevas medidas asociadas a controlar estas manifestaciones y lograr que no se transformen en actos bandalicos.

Ahora otro aspecto importante a analizar es el CRITERIO con que la autoridad suministraría esta medida.

¿Cuantas veces, en distintas oportunidades, hemos visto la falta de criterio por parte de la autoridad como por parte de los manifestantes?.

Al hacer memoria llegamos a ejemplos extremos: El "paco" que le dio un bastonazo al senador, al manifestante que tomo una retroescabadora contra la comiseria, el manifestante que se colocó a "los pies" de un BUS, etc.

Creo que dar medidas violentas como solución es tan riesgoso para los manifestantes como para los 'oficiales' que cuidan de nuestra seguridad.

Yo creo que la solución va por la prevención, empadronarse también es una medida transparente.

Caso a parte son las "Villas" conflictivas, las que ultimamente estan mas dirigidas por la ideología de los narcotaficantes que por la de la Libertad. En ese caso declararía zona de alto riesgo y aprovaría la intervencion del ejercito en ellas.