jueves, julio 20, 2006

Honestidad en la mira

En Chile somos tan honestos que casi se reconoce oficialmente la fama internacional de ser poco honestos. Se cuenta que en Suecia había carteles diciendo 'Si ve un chileno robando, déjelo; es su costumbre'. Es simplemente, triste, pero ¿Podemos considerarnos honestos?

Para mí, básicamente hay dos tipos de honestidad:

  • La "honestidad moral" que se basa en la educación y principios éticos de las personas. La honestidad moral es una rara virtud de "hacer lo correcto"... aunque NADIE se percate de ello, o a nadie le importe (excepto a la persona 'honesta').
  • La "honestidad condicionada", donde la persona actúa en forma honesta/deshonesta en base a la conveniencia o inconveniencia (circunstancial) de actuar honesta o deshonestamente.

La honestidad condicionada es la tónica en Chile. Consiste en ser absolutamente honesto solo porque:

a) El botín no vale el esfuerzo.

b) El botín es suculento, pero el riesgo de ser descubierto es alto y/o el posible castigo es muy fuerte.

Cuando el chileno medio considera que no hay posibilidad de ser sorprendido o que aunque lo sorprendan el castigo es insignificante, usualmente aprovecha la ocasión...

Por ejemplo: si usted paga con un billete, y mientras se aleja de la caja y cuenta el vuelto, se da cuenta que el cajero le dio dinero de más ¿Se devuelve a corregir su error? O el caso contrario; Si a usted alguien le debe entregar algún monto de dinero, y usted se percata le están dando una cifra mayor que la requerida ¿Intenta corregir ese error, o espera que quien le entrega el dinero se de cuenta...?

Si honestamente responde a ambas situaciones positivamente, FELICITACIONES, pero probablemente sea usted un bicho raro o en una especie en peligro de extinción.

Entonces, ¿Se puede hacer algo en Chile al respecto?

Tal vez la respuesta la da la ciencia: el ser humano actúa mejor cuando sabe o siente que alguien que lo vigila.

Así, si queremos que Chile algún día sea un país modelo de honestidad, la vigilancia o sólo saber que existe la posibilidad de ser vigilado y sorprendido puede ser el camino mas simple. Mientras tanto… cuide sus bolsillos, o mire con mucha atención a su alrededor.

2 comentarios:

Javier dijo...

Yo creo que los ejemplos de deshonestidad van de la mano de aquel dicho que dijieron: "Ojos que no ven, corazón que no siente". En ese aspecto, la "culpa" ha ido evolucionado desde una "culpa" de hacer algo moralmente malo hacia una "culpa" de saber que se hace daño a alguien. Bajo este concepto, ser honrado no es necesario y es un principio circunstancial. Pues, mientras la otra persona no se de cuenta, no hay daño aparente y luego, no tengo de qué sentirme culpable. Ahora, supongo que el principio de honestidad es un concepto a priori de toda culpa, es decir, se es honesto independiente de si posteriormente te sientes o no culpable. Indudablemente que si eres honesto no te sentirás culpable, salvo que al ser honesto desencadenes equivocaciones que te hagan sentir culpable. Por otro lado, la honestidad es un principio circunstancial porque sale a flote en aquellos casos en que moralmente puedas cometer algo "malo", por ejemplo, si vas al supermercado y pagas con tarjeta o redbank, tu sólo pagas (no pagas de más ni de menos), por lo tanto no eres honrado. Tal vez, por el hecho de tener conciencia de que el sistema es así y que por eso lo escogiste, podría decirse de que fuiste honrado al escoger pagar así, para evitar no ser honrado. Pero simplemente es una circunstancia en que la honradez no aparece.
Aunque suena a discurso político, mientra haya "desigualdad", la honradez será un principio de segunda categoría, pues, si algunos deshonestos ganan plata... y ser socialmente moral no me da de comer, entonces siendo deshonesto podría conseguir algo de plata.
Los que no tienen plata, no ganan nada si son honestos y siendo deshonestos podrían llegar a ganar algo. Los deshonestos que tienen plata pierden lo que actualmente han ganado si se vuelven honestos y los honestos con plata ganarían más si se vuelven deshonestos. Luego, en la actualidad económica, ser honesto tienen un alto costo de oportunidad.

Miguel Q. dijo...

En relación a la primera parte: en Venezuela se suele hablar de "paquete chileno" para referirse a situaciones sospechosas o defraudaciones. Nadie sabe a ciencia cierta el origen del dicho, pero es casi seguro que debe relacionarse con alguna estafa tipo "cuento del tío" que algún chileno astuto tiene que haber hecho por estas tierras.